La derrota ante FC Twente (1-2) en el Johan Cruijff ArenA no solo dolió en el orgullo. Movió la tierra bajo los pies de Ajax. El cuarto puesto voló hacia Enschede y, con él, el billete directo a la Europa League. De repente, el gigante de Ámsterdam mira hacia abajo en la clasificación de la VriendenLoterij Eredivisie y ve un escenario que hace unos años habría parecido impensable: terminar séptimo y quedarse fuera de Europa.
Twente, ahora cuarto, manda con dos puntos de ventaja. Ajax se queda en 48, sin red y con un calendario que no perdona. No es una mala racha pasajera; es una temporada entera caminando por el filo.
Un calendario que no da tregua
Sobre el papel, la diferencia con Twente es mínima. En la realidad, el camino de Ajax parece una carrera de obstáculos.
Primero, dos salidas incómodas: Heracles Almelo y NAC Breda. Campos donde los grandes suelen sudar más de la cuenta cuando llegan en crisis. Después, un tramo final que puede decidirlo todo… y no precisamente a su favor: PSV, FC Utrecht y sc Heerenveen.
PSV llega como campeón nacional, con la confianza por las nubes y sin intención de regalar nada. Utrecht y Heerenveen, por su parte, se juegan la vida por los puestos de play-off europeos. Son rivales con hambre. Justo lo que menos le conviene a un Ajax frágil, que ha perdido autoridad y aura en la liga.
Utrecht, la bestia negra que huele sangre
FC Utrecht no solo está metido de lleno en la pelea por Europa. Es, además, un rival que se le atraganta a Ajax desde hace tiempo. El equipo de Ron Jans marcha noveno, con 40 puntos, apenas uno menos que Sparta Rotterdam, dueño provisional del último billete para los play-offs.
Los números recientes son claros: Ajax solo ha ganado uno de los últimos cinco enfrentamientos directos contra Utrecht. Una estadística que pesa, sobre todo cuando el rival llega en buena dinámica. El conjunto de Jans solo ha perdido dos de sus últimos diez partidos de liga, y fueron dos derrotas ajustadas ante los dos colosos del país: PSV (4-3) y Feyenoord (0-1).
Utrecht compite, aprieta, incomoda. Y sabe que un tropiezo de Ajax puede abrirle la puerta a un final de temporada soñado. Para los de Ámsterdam, ese duelo no es solo un partido más: puede marcar la frontera entre un mal año y un desastre histórico.
Heerenveen acecha… y espera en la última jornada
En silencio, casi sin hacer ruido, sc Heerenveen se ha metido en la conversación. El equipo frisón encadena cinco jornadas sin perder y se ha colocado séptimo, a solo cuatro puntos de Ajax. Demasiado cerca para un club que se creía intocable en la zona alta.
El precedente de esta temporada tampoco invita al optimismo en Ámsterdam. En el Johan Cruijff ArenA, el duelo terminó 1-1. Óscar García y los suyos ya demostraron que no se achican ante el escudo ni ante el estadio.
Y ahora les espera el Abe Lenstra Stadion en la última jornada. Un escenario perfecto para un giro dramático: Heerenveen podría, en ese partido final, rematar a Ajax, empujarlo hacia los play-offs o incluso dejarlo directamente fuera de Europa, según cómo lleguen los números.
No sería solo una derrota deportiva. Sería un golpe simbólico: un club de provincia dictando sentencia sobre uno de los gigantes históricos del fútbol neerlandés.
La vía de escape: copa, AZ y un interés cruzado
Si Ajax acaba cayendo al barro de los play-offs, todas las miradas se irán a otro frente: la final de copa del domingo 19 de abril. NEC y AZ se disputan un título que vale algo más que un trofeo: el ganador se lleva un billete directo a la Europa League.
AZ, ahora sexto en la Eredivisie, podría evitar así los play-offs ligueros. Un triunfo del conjunto de Alkmaar liberaría una plaza en la batalla por Europa que, por pura aritmética, podría favorecer a Ajax. Paradójicamente, un rival directo podría convertirse en aliado circunstancial.
El problema para los de Ámsterdam es que los duelos recientes ante AZ no invitan precisamente a la confianza: Ajax no gana el derbi del norte de Holanda desde 2021. Esa tendencia subraya una realidad incómoda: el club que dominaba el país con autoridad ha perdido peso incluso en su propio entorno regional.
¿Un aviso o el inicio de una nueva era?
La situación es cruda: cuarto puesto perdido, calendario traicionero, rivales directos en racha y el riesgo real de quedarse sin Europa o de tener que jugarse la temporada en unos play-offs llenos de trampas.
Ajax ya no intimida como antes. Los números, los rivales y la tabla lo confirman. Ahora queda una pregunta que va más allá de esta campaña: ¿es solo un bache profundo o el síntoma de que el gigante de Ámsterdam ha dejado de serlo?





