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Adam Wharton: la nueva joya del mercado inglés entre Manchester City y Liverpool

Manchester City ya ha encendido los radares. Después de desembolsar 116 millones de libras por Elliot Anderson en la última ventana, el vigente campeón inglés estudia otro golpe fuerte en el mercado para cubrir un vacío enorme: la salida de Rodri al Barcelona. El nombre que gana fuerza en los despachos del Etihad es claro: Adam Wharton.

El centrocampista de 22 años se ha convertido en uno de los activos más codiciados de la Premier League tras dos temporadas y media en Selhurst Park que han disparado su cotización. Con Crystal Palace ha saboreado títulos en FA Cup, Community Shield y Conference League, un palmarés poco habitual para un jugador de su edad en un club de su perfil. Su crecimiento lo ha colocado ya en el entorno de la selección de los Three Lions y, ahora, en el centro de una batalla entre gigantes.

City aprieta, pero Liverpool no se va

Mientras City estudia cómo reconstruir su centro del campo tras la marcha de un Balón de Oro y campeón del mundo como Rodri, el interés de Liverpool nunca queda lejos. Los ojeadores de Anfield llevan tiempo siguiendo la evolución de Wharton y, si se abre una puja formal, todo apunta a que los ‘Reds’ entrarían de lleno en la pelea por su fichaje.

No es solo una cuestión de talento, sino de carácter. Eso es lo que subraya Ray Houghton, excentrocampista que conoce por dentro tanto Anfield como Selhurst Park. Houghton entiende por qué en Merseyside verían con buenos ojos la llegada de Wharton.

El exinternacional, doble campeón de la First Division con Liverpool, explicó en declaraciones a GOAL, en una intervención vinculada a Football Betting para la temporada 2026-27, que las referencias internas sobre Wharton son inmejorables. Houghton se apoya en la opinión de otro mito del centro del campo ‘red’, Jan Molby, al que define como un gran admirador del jugador de Crystal Palace y cuya visión del juego y del puesto considera incuestionable. Molby, según relata, ve en Wharton a un futbolista con condiciones reales para destacar al máximo nivel.

Houghton añadió que tuvo la oportunidad de hablar con el propio Wharton tras una victoria de Palace en Anfield la pasada temporada. Lo que más le impresionó no fue un regate ni un pase, sino la persona. Lo describe como un chico humilde, cercano, con los pies en el suelo y una obsesión clara: ser lo mejor que pueda llegar a ser. Para Houghton, si alguien le pregunta por Wharton, la respuesta es inmediata: actitud sobresaliente, hambre de éxito y todos los ingredientes para convertirse en un jugador de primera línea.

El dilema de Crystal Palace

El problema, como siempre, está en el otro lado de la mesa. Crystal Palace ya ha vendido piezas importantes. Marc Guehi se marchó, Maxence Lacroix también ha salido, y el club sigue moviendo fichas clave. Houghton advierte del riesgo: un equipo que aspira a mantener un mínimo de éxito no puede permitirse desmantelar su columna vertebral cada verano. Tres trofeos en el escaparate y una base competitiva construida con paciencia pueden evaporarse si la rotación de futbolistas se convierte en norma.

Ahí entra la realidad del mercado. Palace fichó a Wharton procedente de Blackburn por solo 18 millones de libras. Una ganga vista con la perspectiva actual. Hoy, en el sur de Londres esperan multiplicar por al menos cuatro esa inversión si dan luz verde a su salida. En el club se asume que el paquete total de un traspaso por su gran activo podría rozar, o incluso superar, las nueve cifras.

Clinton Morrison, exdelantero de los ‘Eagles’, ya marcó una línea clara en declaraciones anteriores a GOAL: quien quiera sacar a Wharton de Selhurst Park tendrá que pagar. Y mucho. Para él, la horquilla lógica se sitúa entre 60 y 70 millones de libras, y si alguien se estira hasta los 80, en Palace “le arrancarían la mano”. Desde su punto de vista, el club hace bien en defender esa tasación: se trata de un jugador muy joven, con un talento evidente y con varios grandes llamando a la puerta. Otro producto desarrollado y revalorizado en el sur de Londres.

¿Destino top seis… o salto al extranjero?

Morrison va más allá del precio. Está convencido de que, por perfil y proyección, llegará un momento en el que Wharton tendrá que dar el salto definitivo a uno de los cuatro o cinco clubes punteros, o incluso probar suerte en Europa continental para seguir creciendo. El mensaje es claro: un futbolista con sus atributos no puede estancarse.

Ahí es donde aparece la tentación de Liverpool. Houghton lo resume sin rodeos: si un club como el de Anfield llama a tu puerta, cuesta decir que no. Para Wharton, la atracción de vestir de rojo sería enorme. La gran incógnita, insiste, no es la voluntad del jugador, sino el encaje en la idea del entrenador y en la reconstrucción que aún necesita el equipo. Houghton cree que Liverpool todavía requiere varios retoques antes de arrancar de verdad su nuevo proyecto.

Mientras tanto, Manchester City observa el tablero con la tranquilidad inquietante de quien tiene poder económico, necesidad deportiva y un hueco gigantesco en el corazón del centro del campo. Rodri ya no está. La Premier no espera. Y Adam Wharton, desde Selhurst Park, se ha colocado justo en el centro de la tormenta del mercado.