Xavi Espart: del 36 al 12 en el Barça y su ascenso al primer equipo
El plan con Xavi Espart ya no es de pretemporada. Es de primer equipo. Según informó Mundo Deportivo, el FC Barcelona ha decidido promocionar de forma definitiva al defensa de 19 años tras convencer a Hansi Flick y a la dirección deportiva durante la preparación veraniega. Deco, director deportivo, también dio luz verde después de seguir de cerca sus actuaciones.
De un debut con el 36 a heredar el 12
Espart arrancó LaLiga con dorsal de filial. Saltó al once titular en el estreno liguero ante el Elche, ocupando el lateral izquierdo y luciendo el 36 en la espalda, en un partido que el vigente campeón resolvió con un contundente 5-0.
Ese número ya es historia. A partir de ahora, el canterano llevará el 12 en LaLiga, un cambio que simboliza su salto a la dinámica del primer equipo y el peso que ha ganado en muy poco tiempo.
En las imágenes oficiales se le ve posando con la camiseta local del FC Barcelona, ya como uno más del vestuario de Flick.
La clave: un comodín para Flick
El técnico alemán no solo se ha quedado con su rendimiento. Le ha ganado por su manera de entrenar y por su seriedad en el día a día. Pero hay un punto que ha sido decisivo: su versatilidad.
Espart puede actuar como lateral derecho, lateral izquierdo, mediocentro defensivo y también como centrocampista interior. Un abanico de posiciones que ofrece a Flick una pieza extremadamente útil para completar plantillas cortas y sobrevivir a lesiones, sanciones y rotaciones.
Esa capacidad para moverse por varias zonas del campo ha sido el hilo conductor de su ascenso. Cubre la defensa, sostiene el mediocampo y permite al entrenador ajustar el sistema sin cambiar de nombres.
Un mensaje claro de confianza
La promoción de Xavi Espart es una apuesta directa del club por el talento de la casa. Su primer partido como titular en LaLiga, el impacto dejado en pretemporada y el cambio de dorsal a un número clásico de primer equipo marcan el inicio oficial de su carrera en la élite azulgrana.
Ahora, con el 12 a la espalda y la confianza de Flick y Deco, la siguiente pregunta ya no es si está preparado para jugar. Es cuántos minutos será capaz de arrebatar en una plantilla que vuelve a mirar a la cantera para sostener su futuro inmediato.



