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Xabi Alonso: Entre Chelsea y Liverpool, el dilema del futuro

La historia ya la escribió Rafa Benítez. Ídolo eterno en Liverpool tras aquella Champions de 2005 y protagonista del célebre “gol fantasma” ante Chelsea, terminó sentado en el banquillo de Stamford Bridge como técnico interino en la temporada 2012-13. Ganó la Europa League, cumplió objetivos… pero nunca conquistó a una grada que jamás olvidó sus raíces en Anfield.

Ahora el nombre que se mueve entre el rojo y el azul es otro: Xabi Alonso.

El técnico vasco, despedido de forma abrupta por Real Madrid en enero tras solo siete meses en el cargo, sigue en el mercado. Su reputación, disparada por el título de Bundesliga con Bayer Leverkusen, sufrió un golpe en el Santiago Bernabéu, pero a sus 44 años continúa en la primera línea de candidatos para cualquier banquillo grande de Europa.

El “asiento más caliente del mundo”

Liam Rosenior, con 41 años, ya probó la crudeza de ese contexto en Chelsea: apenas 23 partidos antes de ver su proyecto cortado en seco. Un aviso para navegantes. Y para Alonso.

Glen Johnson, exjugador de Liverpool y Chelsea, lo ve claro. En declaraciones a GOAL, en colaboración con BetMGM, trazó un paralelismo directo con la aventura de Benítez en Londres y el riesgo que asumiría Xabi si decide seguir ese camino.

“Prácticamente”, respondió cuando le preguntaron si Alonso se metería en una trituradora de presión al ir a Stamford Bridge. Johnson está convencido de que en Liverpool el técnico tendría más margen, más paciencia. En Chelsea, no tanto.

Para él, el diagnóstico del banquillo blue es contundente: “Sabemos que el entrenador ve que Chelsea es probablemente el asiento más caliente del fútbol mundial. Es difícil para un técnico joven ir allí sabiendo que no tienes seis meses, no tienes un año, definitivamente no tienes 18 meses”.

No hay tiempo para construir. Hay que ganar desde el primer día. “Tienes que cruzar esa puerta y ganar de inmediato, y eso es difícil incluso para entrenadores top que ya han ganado cosas. Es casi imposible para cualquiera”, avisó Johnson. Su conclusión sobre la opción Chelsea para un técnico emergente como Alonso es tajante: “Sería un asiento de locos para un entrenador joven y nuevo, como acabamos de ver”.

Mientras el interino Calum McFarlane se prepara para dar un paso al lado en verano, el club londinense rastrea el mercado. Alonso está en la lista, pero no está solo. El problema es que, cada vez que su nombre aparece cerca de Stamford Bridge, en Anfield se encienden todas las alarmas.

El regreso soñado a Anfield… ¿antes de tiempo?

En Liverpool siempre se ha dado por hecho que Xabi Alonso volvería algún día. Cinco años brillantes como jugador, un peso enorme en la memoria colectiva del club y una conexión emocional difícil de igualar. El plan, en teoría, era esperar al momento adecuado.

Ese momento podría estar acercándose a trompicones.

Arne Slot, con contrato hasta 2027, no ha logrado consolidar las bases del título de Premier League que heredó. El equipo apunta a clasificarse para la Champions, pero la temporada 2025-26, marcada por las lesiones, ha dejado dudas y ruido alrededor del banquillo. Slot recibió el pasado verano un presupuesto de fichajes récord y está convencido de que merece tiempo para rentabilizar esa inversión.

El club, de momento, no ha dado señales de querer mover ficha. Slot tampoco actúa como alguien que se vea fuera. Pero la disponibilidad de Alonso flota en el ambiente. Y eso lo cambia todo.

¿Debe Liverpool acelerar los tiempos si Chelsea decide ir con todo a por el técnico español?

Johnson no lo tiene tan claro. “Es complicado y creo que nadie sabría la respuesta hasta después”, admitió al ser cuestionado sobre un posible movimiento de los reds para adelantarse a los londinenses. Reconoce el atractivo de Alonso: “Obviamente Xabi ha estado genial como entrenador joven haciendo lo que ha hecho. Se entiende que la gente se interese por él”.

El dilema, para Johnson, está en el calendario. “Los entrenadores pueden estar disponibles ahora y quizá no volver a estarlo en seis o siete años”, advirtió. Ese factor de oportunidad presiona a los despachos de Anfield.

Aun así, el exdefensa apela a la prudencia: “Seguro que estarían mirando, o Arne podría estar mirando por encima del hombro, pero para mí es como que el diablo que conoces a veces es mejor que el diablo que no conoces”. Y deja una reflexión que golpea directamente el corazón del hincha: “Sé que Xabi es una leyenda del club, pero eso no garantiza que vayas a ser un buen entrenador en ese club”.

Johnson admite que “las cosas están mal ahora mismo para los estándares de Liverpool”, pero no ve sensato un volantazo precipitado: “No creo que puedas reemplazar a un entrenador como Slot tan rápido y a la ligera”.

Un futuro que se decide ya

Entre tanto, el reloj corre. Alonso está libre, su nombre resuena tanto en el oeste de Londres como en la ribera del Mersey y los dos gigantes ingleses saben que no pueden dormirse.

Chelsea busca un líder capaz de sobrevivir a un contexto devorador, en un club donde la paciencia dura menos que una mala racha. Liverpool se debate entre proteger un proyecto golpeado por las circunstancias o lanzarse a por un icono del pasado que, esta vez, tendría en sus manos el futuro del club desde el banquillo.

Benítez ya cruzó esa frontera emocional hace más de una década. Lo hizo de rojo a azul. Alonso observa el tablero desde fuera, con su prestigio a medio camino entre el impulso de Leverkusen y el tropiezo en Madrid.

La pregunta es sencilla y brutal: ¿arriesgará su siguiente paso en el “asiento más caliente del mundo” o esperará a que Anfield decida si el futuro puede adelantarse al plan previsto?