Wolves persigue el ascenso y enfrenta contratos en el aire
Wolves ha marcado una prioridad clara para esta temporada: volver a la Premier League a la primera oportunidad tras el descenso. El inicio con Cesar Peixoto al mando invita al optimismo: 11 puntos en seis jornadas y la sensación de que el equipo aún no ha tocado techo.
Mientras el técnico intenta enderezar el rumbo sobre el césped, en los despachos se juega otra partida. El club no puede permitirse otro ciclo de mala gestión. Ese desorden, de arriba abajo, fue uno de los factores que empujó a los Wanderers de regreso al Championship. Y ahora, con el proyecto de Peixoto en marcha, llega el momento de decidir qué piezas seguirán a bordo cuando termine la campaña 2026/27.
Cinco contratos que vencen en 2027
Al final de esta temporada, cinco jugadores del primer equipo quedarán libres. Tres de ellos aterrizaron este mismo verano, lo que da una idea del contexto: no se trata de pesos pesados del vestuario, pero sí de decisiones que marcarán el perfil de la plantilla a medio plazo.
John Ruddy, veterano guardameta y viejo conocido de la afición, regresó tras finalizar su etapa en Newcastle United. Bertrand Traoré llegó después de cerrar su ciclo en Sunderland. Ghislain Konan se reencontró con Peixoto tras coincidir en Gil Vicente. Los tres firmaron hasta junio de 2027.
Su margen de maniobra es claro: rendir ahora o asumir que su etapa en Molineux puede ser muy breve. Ninguno tiene garantizada una renovación. Tendrán que ganársela con minutos, actuaciones sólidas y regularidad en un equipo que no puede regalar plazas en la plantilla si quiere salir del Championship.
El caso Chirewa: talento, pero sin números
El siguiente nombre sobre la mesa es el de Tawanda Chirewa. Llegó en 2023 tras salir de Ipswich Town, como apuesta de futuro. Hoy, con 22 años, sigue atrapado entre la etiqueta de promesa y la realidad de ser un jugador de rotación en la era Peixoto.
Chirewa fue titular en la derrota de Carabao Cup ante Everton, un escaparate que no terminó de cambiar su estatus. Sus cifras hablan por sí solas: 40 apariciones en el fútbol profesional sin una sola contribución directa a gol. Ni un tanto, ni una asistencia.
El talento está ahí, pero el tiempo empieza a correr en su contra. Si quiere quedarse, tendrá que demostrar que puede influir en el marcador, no solo en el juego. De lo contrario, el club tendrá un argumento sencillo para dejarle salir cuando expire su contrato.
Boubacar Traoré, la decisión más delicada
El último caso, y probablemente el más sensible desde el punto de vista económico, es el de Boubacar Traoré. El centrocampista maliense llegó en 2023 por una cifra cercana a las 9,5 millones de libras. Dejarle marchar gratis en 2027 sería un golpe serio para las cuentas del club.
A sus 25 años aún tiene margen de crecimiento, pero su situación deportiva no ayuda. Igual que Chirewa, sus titularidades se limitan prácticamente a las copas. No ha conseguido romper la puerta del once inicial en liga, y la competencia en la medular no le da tregua.
Con ese escenario, se abre un horizonte claro: o aparece una oportunidad de venta en invierno a precio reducido, o el club se arriesga a que se marche libre el próximo verano. Hoy, una salida en 2027 se antoja muy probable, de una forma u otra.
Sin incendios, pero con trabajo por hacer
La lectura global en Molineux es que no hay un drama contractual a la vista. Ninguno de los futbolistas que terminan acuerdo en 2027 es, a día de hoy, una pieza intocable en el once de Peixoto. El futuro de Ruddy dependerá tanto de su rendimiento como de cuánto tiempo quiera seguir compitiendo al máximo nivel. Bertrand Traoré y Konan solo se convertirán en pérdidas sensibles si logran asentarse en el equipo y mostrar un nivel que les coloque en el escaparate de clubes superiores.
Eso da a Peixoto algo de oxígeno. Puede centrar sus energías en la persecución del ascenso mientras la cúpula trabaja en algo que el club ha echado de menos en los últimos años: planificación, orden y una hoja de ruta clara para que Molineux deje de vivir al filo y vuelva a ser territorio estable de Premier League.




