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Waterford avanza a cuartos de final en la FAI Men's Cup

Waterford FC ya está en los cuartos de final de la Club Orange FAI Men's Cup, pero la noche en el RSC estuvo lejos de ser un paseo. El conjunto de Premier Division derrotó 2-1 a un Athlone Town valiente, incómodo, que peleó hasta el último segundo por llevar el partido a la prórroga.

El favoritismo era claro antes del inicio. Sobre el césped, no tanto.

Amond abre el camino

Waterford mandó en la posesión desde el arranque, pero chocó una y otra vez contra un Athlone muy ordenado atrás. Costaba encontrar huecos, hasta que un balón aparentemente inofensivo cambió el guion.

Al cuarto de hora, Kevin Long sacó un despeje larguísimo desde su propio campo y encontró a Jorgen Voilas lanzado por la derecha. El delantero se plantaba en zona de peligro cuando James Crawford apareció con una recuperación magnífica y le birló el disparo en el momento justo.

El alivio visitante duró segundos. En el córner posterior, apareció el arma que Waterford ha pulido en las últimas semanas: el golpeo de Benny Couto a balón parado. El lateral puso un envío tenso y medido al corazón del área, y allí emergió Padraig Amond, que atacó el espacio con oficio de veterano y conectó un cabezazo potente desde unos ocho metros. Imparable para Brendan Clarke. 1-0 en el 16’.

Parecía el escenario ideal para que Waterford se soltara. Athlone decidió lo contrario.

Empate polémico y partido encendido

El conjunto visitante reaccionó con carácter. Jonathan Kehir avisó pronto con un disparo que obligó a intervenir a Arlo Doherty. Fue el preludio del empate, que llegó en el minuto 25 envuelto en protesta local.

Saque de esquina de Mark Connolly desde la izquierda, barullo en el área y la sensación de que John Mahon era claramente obstaculizado cuando intentaba despejar. Las manos al aire, las quejas, pero el árbitro Alan Patchell dejó seguir. El balón suelto cayó en los pies de Cillian Tollett, que no dudó: latigazo a bocajarro al techo de la red y 1-1.

El gol dio alas a Athlone. Se soltó, empezó a enlazar pases, ganó confianza en cada duelo dividido. Waterford, en cambio, se atascó. Hasta el descanso, pocas ocasiones claras y mucha batalla en cada metro. El 1-1 al entretiempo reflejaba un duelo mucho más parejo de lo previsto.

La joya de Couto

El respiro del vestuario le sentó mejor a los locales. Y, casi sin tiempo para acomodarse, el RSC volvió a rugir.

A los cinco minutos de la reanudación, un saque de banda por la derecha terminó en los pies de Couto. El defensor condujo hacia dentro, levantó la cabeza y, al ver un resquicio, se atrevió. Zurdazo con rosca, precioso, que superó el vuelo de Clarke y se coló ajustado al segundo palo. Un golazo para poner el 2-1 y devolverle el pulso al sueño de copa.

El tanto cambió el tono del partido. Waterford empezó a mandar con más autoridad, a mover la pelota con otra seguridad. Couto, en estado de gracia, volvió a aparecer en el 65’ con un centro perfecto desde la izquierda. Amond ganó el primer palo y peinó el balón, que se marchó por muy poco.

La presión crecía. Tres minutos más tarde, los cambios casi hacen efecto inmediato: Tommy Lonergan mostró inteligencia para asistir a Dean McMenamy en la frontal. El remate de primeras del mediocampista tocó en un defensor y se fue rozando el larguero.

Athlone se niega a rendirse

Athlone, pese a sufrir, nunca desapareció del encuentro. Aaron Connolly, desde el medio, mantuvo viva la amenaza. En el 71’, probó desde fuera del área con un disparo potente que obligó a Doherty a una estirada baja, firme, a su izquierda.

Waterford tuvo la sentencia en el 78’. Conan Noonan peleó una pelota casi perdida cerca de la línea de fondo, la rescató y colgó un centro medido a la cabeza de Hayden Cann. El central conectó un testarazo durísimo, que ya se cantaba como gol, hasta que Clarke sacó una mano espectacular. El rebote cayó en McMenamy, pero su volea desde muy cerca se marchó por encima del travesaño. Dos ocasiones en la misma jugada, ninguna dentro.

La tensión subió un grado más cuando Clarke pareció tocar el balón con la mano fuera del área ante la amenaza de Amond, que se escapaba en velocidad. Las protestas fueron inmediatas, pero Patchell dejó seguir. Nada de roja, nada de falta. El juego continuó.

Clarke volvió a sostener a los suyos en el tramo final, con intervenciones ante Noonan y Voilas mientras Waterford buscaba el tercer gol que matara definitivamente el cruce.

Un susto final y el billete a cuartos

Athlone, fiel a su guion de la noche, se reservó un último golpe. Ya en el tiempo añadido, Sean Brennan soltó un disparo violentísimo desde larga distancia. El balón volaba directo a la escuadra cuando Doherty, de nuevo decisivo, logró rozarlo con la punta de los dedos para desviarlo por encima del larguero. Una parada de portero de copa, de esas que sostienen clasificaciones.

No hubo más. Waterford defendió la última pelota parada y cerró un triunfo sufrido, trabajado, que lo instala en los cuartos de final y mantiene viva la posibilidad de levantar un trofeo que no conquista desde 1980.

La pregunta ahora es simple y enorme: ¿puede este equipo convertir ese recuerdo lejano en algo presente?

Alineaciones

Waterford FC: Doherty; Houston (McMenamy 62), Cann, Mahon, Long, Couto; Mawene (Heeney 62), McLaughlin (Lonergan 62), Noonan; Amond, Voilas.

Athlone Town: Clarke; D Connolly, Kehir, O'Connor, Crawford (Considine 73); Brennan, A Connolly, McManus, Lomboto; Tollett (Ferry 73), Grogan (Cleary 25).

Árbitro: Alan Patchell (Dublín).