Virgil van Dijk advierte sobre el caos para Liverpool y Araujo
Liverpool se marcha al primer parón de selecciones de la temporada con la sensación de haber sobrevivido a una trampa clásica de la Premier League. Victoria trabajada, 0-1 en el campo del Bournemouth de Andoni Iraola, invicto aún el equipo de Anfield… y un calendario por delante que asusta a cualquiera.
Nueve partidos en 29 días. Tres competiciones. Visita a Estambul para medirse a Fenerbahce en Champions League y choques ante los cuatro primeros de la Premier League. No es un tramo de temporada, es una prueba de resistencia.
En medio de ese escenario, Virgil van Dijk quiso detener el foco un segundo y señalar a un hombre: Ronald Araujo.
Van Dijk se rinde a Araujo… y lanza una advertencia
Tras el triunfo en el Vitality Stadium, el capitán de Liverpool no dudó en elogiar al central uruguayo, cedido por Barcelona y reconvertido a lateral derecho en estos primeros encuentros con los ‘Reds’.
“Es un gran jugador. No creo que fuera capitán de Barcelona por casualidad. Es un jugador fantástico. No es un lateral derecho natural, pero ha ocupado el puesto de la mejor manera posible y estoy contento por él”, explicó el neerlandés, citado por el Liverpool Echo.
Van Dijk subrayó también el desgaste que está acumulando su nuevo compañero: “Han sido un par de semanas intensas para él, así que ojalá ahora, en este parón internacional, pueda tener un poco de descanso antes de que empiece el caos cuando volvamos. Es cosa de todo el equipo, pero obviamente él lo ha hecho muy bien hasta ahora”.
La palabra quedó flotando en el aire: “caos”. Y no es una exageración.
Un fichaje que ha caído de pie
Araujo apenas lleva unos partidos con la camiseta de Liverpool y ya se ha instalado como pieza clave en la zaga. Ha ofrecido seguridad de central jugando en el costado derecho, una zona que no es la suya de origen, pero en la que se ha comportado como si llevara años ahí.
Firme en el uno contra uno, poderoso en el juego aéreo, agresivo en la anticipación y sobrio con balón, el uruguayo ha dado a Jürgen Klopp una solución inmediata en una zona delicada. La afición lo ha visto claro: es un refuerzo de nivel élite.
Pero el descanso que Van Dijk le desea no va a llegar.
Un parón sin respiro para Araujo
Mientras Liverpool sueña con que sus internacionales recarguen pilas, el calendario de Araujo con Uruguay apunta justo en la dirección contraria. El defensa ha sido convocado para una gira de amistosos a miles de kilómetros de Merseyside.
Uruguay jugará ante Japón este jueves, frente a Corea del Sur el próximo lunes y contra India el 6 de octubre. Tres partidos, tres viajes, una cantidad enorme de horas de vuelo hacia Asia y de vuelta a Europa.
Eso significa que el “poquito de descanso” al que aspiraba Van Dijk se desvanece. Y si Araujo disputa los tres encuentros, es difícil imaginar que regrese fresco para el tramo más exigente del arranque de curso.
Porque lo que viene para Liverpool entre el 11 de octubre, con la visita de Man City a Anfield, y el 8 de noviembre, con la salida a casa de Crystal Palace, es una sucesión de partidos de máxima tensión, casi sin tiempo para entrenar ni respirar.
Van Dijk, la voz contra el calendario desbocado
El propio Van Dijk, que ha decidido seguir defendiendo a Países Bajos bajo las órdenes de Xavi, lleva tiempo levantando la voz contra la sobrecarga de partidos. El central ha sido claro en otras ocasiones: la proliferación y expansión de torneos está llevando a los futbolistas al límite.
Y el ejemplo de Araujo es perfecto para ilustrarlo. Un jugador recién llegado a un nuevo club, que se adapta a una nueva liga, a un nuevo rol en el campo, y al que el calendario exprime desde el primer día. Club, selección, viajes intercontinentales y, al volver, una serie de duelos que marcan el tono de la temporada.
Liverpool, por ahora, navega invicto y con buenas sensaciones. Pero la verdadera medida de este equipo se conocerá cuando pase ese tramo de nueve partidos en 29 días y se vea quién sigue en pie, quién aguanta el ritmo y quién paga el precio de un calendario que no perdona.
La pregunta ya no es si habrá caos. La cuestión es cómo llegará Liverpool al otro lado de la tormenta. Y qué papel jugará un Araujo extenuado, pero cada vez más imprescindible, en esa batalla.



