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Vicario y Grabara: duelo en la portería de la Juventus

La Juventus ha cambiado de guardia en la portería y lo ha hecho de forma radical. Salieron Michele Di Gregorio y Mattia Perin, llegaron dos rostros nuevos… y los dos lo hicieron cedidos. Guglielmo Vicario aterrizó desde Tottenham, Kamil Grabara desde Wolfsburg. Dos apuestas claras para un mismo puesto.

En Turín están convencidos: han encontrado dos guardametas capaces de cerrar una herida que llevaba tiempo abierta. Pero nadie tiene el trono asegurado.

Un número uno… con el dos pisándole los talones

Vicario arrancó como titular y ha respondido. Buenos reflejos, seguridad en el juego aéreo, personalidad en los primeros partidos. El italiano, sin embargo, sabe perfectamente que nada es definitivo. Grabara no ha llegado para mirar desde el banquillo todo el año.

La competencia es real. Y es dura.

El contexto no ayuda a relajarse. La temporada pasada, Luciano Spalletti dejó claro que los nombres pesan menos que el rendimiento: alternó porteros y no dudó en sentar a quien hiciera falta. Ese mensaje resuena ahora en el vestuario bianconero. Si Vicario baja el nivel o encadena errores, Grabara está ahí, esperando su turno.

De momento, el ex de Tottenham se ha ganado el sitio y todo indica que lo mantendrá mientras sostenga este nivel. Pero el polaco no se resigna. Entrena fuerte, aprieta en cada sesión y se prepara para aprovechar cualquier ventana que se abra.

Una pugna que eleva el listón de la Juventus

Esta batalla bajo palos puede convertirse en una bendición para la Juventus. Ninguno de los dos puede sentirse intocable. Cada partido, cada semana, es un examen.

Spalletti lo sabe y juega con esa carta: puede exigir estándares altísimos a ambos y elegir, en cada encuentro, al portero que mejor encaje con el plan de partido y el rival. Sin jerarquías inamovibles, solo rendimiento.

El mensaje es claro: el puesto se gana, no se hereda.

Respeto y filo competitivo

Lejos de cualquier guerra fría, Vicario ha hablado abiertamente de la rivalidad con Grabara y ha dejado claro que entre ellos manda el respeto. El italiano recordó el gran curso europeo del polaco con Copenhagen y no escatimó elogios.

“Lo conocemos todos más o menos, recuerdo su gran temporada en la Champions League con Copenhagen. Es un portero fuerte, de calidad. Hay una competencia sana entre nosotros, como debe ser”, declaró a través de Tuttomercatoweb.

Competencia sana, sí. Pero competencia al fin y al cabo.

Vicario quiere consolidarse como el elegido de Spalletti durante toda la campaña. Grabara, por su parte, ve una oportunidad histórica para hacerse un hueco en la élite y no piensa dejarla pasar. Dos porteros, un solo arco, una temporada larguísima por delante.

La pregunta ya no es quién empieza. La pregunta es: ¿quién será el que acabe defendiendo la portería de la Juventus cuando llegue la hora de la verdad?