Van Dijk elogia a Ndukwe: un talento que se marcha
Virgil van Dijk no suele regalar elogios. Por eso, cuando el capitán de Liverpool se detiene a hablar de un chico de 18 años que ni siquiera podrá quedarse en Anfield esta temporada, algo importante hay detrás.
El central neerlandés ha quedado impresionado por el impacto de Ndukwe, zaguero adolescente que, pese a su buen verano, tendrá que salir cedido por cuestiones burocráticas. El defensa austríaco, fichado tras un acuerdo con Austria Wien a principios de año, ha sido una pieza fija en el equipo de Andoni Iraola durante toda la pretemporada.
“Obviamente vi los partidos en pretemporada en América”, explicó Van Dijk sobre su joven compañero. “Es un gran talento, un chico grande y quiere aprender. Tuve una breve conversación con él, especialmente en los últimos días. Para él se trata solo de progresar. Sé que tiene que irse cedido, creo, así que veremos dónde acaba. Sí, es una pena que tenga que irse”.
El problema no está en el césped, sino en el despacho.
El gran obstáculo de Ndukwe es la Governing Body Endorsement (GBE) de la FA, imprescindible para obtener el visado de trabajo. Para conseguirla, un futbolista debe sumar 15 puntos en distintos criterios de rendimiento. El central todavía no alcanza ese umbral.
Van Dijk lo asume, aunque no lo comparte del todo: “No sé exactamente cuáles son las normas, pero el hecho es que tiene que irse cedido y, vaya donde vaya, tiene que aprender, mejorar y estar listo cuando vuelva para, con suerte, quedarse”.
Mientras tanto, su cotización sube.
El joven defensor ha dejado muy buenas sensaciones como titular ante Sunderland, Wrexham, Leeds United y Monaco. Según The Athletic, el jugador sopesa ofertas potentes de varios clubes del continente, con interés desde la Bundesliga, Portugal y Dinamarca. Un salto a una liga de mayor rango le permitiría acelerar la suma de puntos necesarios para regresar a Anfield en 2027 con todo en regla.
Nuevas caras en la zaga y en la enfermería
Van Dijk también se detuvo en otros nombres propios que han irrumpido en el AXA Training Centre. Entre ellos, los centrales Ronald Araujo y Jeremy Jacquet. El capitán ya ha dado la bienvenida al defensa cedido por Barcelona, llamado a reforzar la columna vertebral del equipo, y ofreció una pequeña actualización sobre Jacquet, actualmente lesionado.
“No he visto nada de él en el campo. He hablado con él. Le he visto caminando por ahí y tenemos conversaciones”, comentó sobre el joven francés. “No soy médico, así que no sé exactamente la situación, pero tengo la sensación de que esta semana podría volver al césped, y ojalá sea lo antes posible”.
La frase deja entrever optimismo en el vestuario. Liverpool necesita fondo de armario atrás y cada regreso cuenta.
Víctor Muñoz irrumpe con velocidad y potencia
En el otro extremo del campo, Van Dijk se mostró especialmente entusiasmado con el arranque de Víctor Muñoz, fichado por 34,5 millones de libras procedente de Osasuna. El atacante ya ha debutado recientemente y su impacto en los entrenamientos no ha pasado desapercibido para el grupo de líderes del vestuario.
“Empezó a entrenar también el miércoles”, confirmó el capitán. “Es muy rápido y ha sido bueno ver el tipo de calidad que puede aportar al club, y creo que tuvo una gran recepción. Ahora se trata de que mantenga eso en lo que viene”.
La velocidad de Muñoz y su potencia física han añadido una capa distinta al ataque en la recta final de la pretemporada. Un perfil que encaja con la idea de Iraola de un equipo agresivo, vertical, que corre hacia adelante sin mirar atrás.
Liverpool encara el inicio de curso con una mezcla curiosa: la autoridad de Van Dijk, la irrupción de Muñoz, la espera por Jacquet y la sensación agridulce de perder, por papeleo, a un central de 18 años que ya ha convencido al capitán. La pregunta no es si Ndukwe volverá preparado en 2027. La verdadera incógnita es cuán alto habrá volado para entonces.




