logo

Unai Hernández se une a Girona: cesión de Al-Ittihad

Al-Ittihad ha dado luz verde a una de las salidas más significativas de su verano. El club saudí ha alcanzado un acuerdo con Girona para la cesión de Unai Hernández, en una operación que encaja de lleno en el plan de reconstrucción de la plantilla aurinegra de cara al nuevo curso.

Según informó el diario saudí Al-Riyadiah, el pacto contempla una cesión por una temporada del centrocampista español, con una opción de compra a favor de Girona cuando finalice el préstamo. El movimiento no es solo un paréntesis: el club catalán se reserva la posibilidad de quedarse en propiedad con el jugador si su rendimiento convence.

El acuerdo económico refleja el contexto del traspaso. Girona asumirá solo una parte limitada del salario de Hernández durante la próxima campaña, mientras que Al-Ittihad seguirá pagando el resto de su ficha. Un reparto que deja claro que, para los saudíes, lo prioritario ahora es liberar espacio deportivo y relanzar la carrera del futbolista, aunque sea a costa de mantener una carga salarial importante.

Unai Hernández aterrizó en Al-Ittihad en febrero de 2025 procedente de Barcelona, con un contrato de tres años y la etiqueta de apuesta de futuro. Su arranque no fue menor: 10 partidos, un gol y tres asistencias, señales de un centrocampista con criterio y llegada. Pero el impulso se frenó en seco. Sus minutos se desplomaron y su protagonismo se diluyó hasta casi desaparecer.

El dato es contundente: la pasada temporada apenas tuvo presencia, con solo ocho minutos disputados frente a Al-Nassr en la semifinal de la Saudi Super Cup. De ser una incorporación ilusionante pasó a convertirse en una pieza secundaria en tiempo récord.

La reacción llegó a mitad de campaña con un nuevo préstamo, esta vez a Al-Shabab. Allí sí encontró continuidad: 31 partidos, mucha carga de trabajo, pero sin gol y con solo una asistencia. Regularidad sí, explosión no. El jugador sumó rodaje, aunque sus números ofensivos no terminaron de despegar.

Ahora, el escenario cambia por completo. De la liga saudí al escaparate de LaLiga, de un rol intermitente a la posibilidad de ganarse un sitio en un proyecto europeo en crecimiento como el de Girona. Para Al-Ittihad, la operación encaja en su intento de reordenar el vestuario y ajustar roles. Para Hernández, es probablemente un punto de inflexión.

Si responde en Montilivi, la opción de compra abre la puerta a una nueva etapa estable en el fútbol español. Si no, el centrocampista deberá regresar a Yeda con un año más de contrato consumido y menos margen para convencer. El balón, esta vez, está claramente en sus pies.