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La tragedia de Ebenezer Anning: un joven futbolista que no volvió a casa

La noche en que Ebenezer Anning no volvió a casa

Ebenezer Anning tenía 22 años, jugaba al fútbol y volvía a casa después de hacer lo que más le gustaba: ver un partido con un amigo. No llegó. Un coche a gran velocidad lo arrolló en la carretera Assin Foso–Kumasi, en el tramo de la N8, a la altura de Assin Asempanaye, en el Distrito de Assin North, Región Central.

El impacto fue mortal en el acto. No hubo margen para la reacción, ni para la ayuda, ni para la esperanza. Solo el golpe seco de un Toyota Voxy, matrícula GW 2890–26, que viajaba desde Obuasi hacia Mankessim, y el silencio que suele acompañar a las tragedias en carretera.

Según una fuente policial citada por la Ghana News Agency, el joven futbolista sufrió múltiples heridas graves tras ser embestido por el vehículo cuando intentaba cruzar la calzada. Era vecino de Assin Dansame y regresaba a casa después de visitar a un amigo para ver el partido. Un gesto cotidiano, una escena repetida en miles de rincones, convertida en tragedia en cuestión de segundos.

El cuerpo de Anning fue trasladado primero al Hospital Presbiteriano de Assin Praso y posteriormente derivado a la morgue del New Edubiase Government Hospital para su preservación y la autopsia de rigor. El fútbol, que había marcado su día, quedaba reducido a un recuerdo lejano frente al procedimiento frío y necesario de la medicina forense.

El conductor del vehículo, identificado como Enock Nyarko, no se dio a la fuga. Más tarde se presentó ante el Comando de la Policía de Distrito de Assin Praso y declaró que el fallecido cruzó la carretera de forma repentina desde su ángulo muerto, sin darle tiempo a reaccionar.

Ahora será la investigación policial la que intente ordenar los hechos en un informe, medir distancias, tiempos y responsabilidades. Nada de eso, sin embargo, devolverá a Ebenezer Anning al camino que había elegido: el de un joven futbolista que solo quería volver a casa después de un partido.

La tragedia de Ebenezer Anning: un joven futbolista que no volvió a casa