Tottenham agita el mercado: Sarr a Juventus y Richarlison quiere salir
Tottenham vive días frenéticos de mercado. El club londinense ha alcanzado un acuerdo con Juventus para ceder a Pape Matar Sarr, con una opción de compra fijada en 25,7 millones de libras al final de la temporada. Una operación que puede convertirse en traspaso definitivo si el senegalés convence en Turín.
El movimiento de Sarr no llega solo. Spurs también han dado luz verde a la cesión de Mikey Moore al Köln de la Bundesliga, donde buscará minutos y rodaje en la élite alemana, mientras que el lateral izquierdo Souza pone rumbo a Porto, igualmente a préstamo hasta junio.
El club, sin embargo, no solo libera fichas. En Londres siguen trabajando para incorporar otro atacante antes del cierre del mercado y mantienen conversaciones con Everton por Iliman Ndiaye, en una negociación que se ha ido calentando a medida que se acerca el plazo final.
Y ahí no termina el hilo entre ambos clubes. En una operación paralela, Everton trabaja para traer de vuelta a Richarlison, que podría regresar a Goodison Park tras su etapa en el norte de Londres. El brasileño ya ha dejado clara su postura.
El propio técnico de Spurs, Roberto De Zerbi, lo confirmó el fin de semana: Richarlison ha pedido salir del club, igual que Sarr y Kevin Danso, este último con interés de cesión por parte de Sunderland.
“Lo dijo demasiadas veces, que quiere irse. Danso vino a verme hace dos días y me dijo que quiere irse, y Pape Sarr, lo mismo”, explicó el italiano, apuntando también que el centrocampista ha sufrido una pequeña lesión, aunque está “casi listo” para volver a entrenar.
De Zerbi no se esconde. Su mensaje es tan claro como contundente: quien quiera irse, podrá hacerlo… si llega la oferta adecuada.
“Quiero a estos jugadores, son grandes chicos, tengo una relación muy buena con ellos, pero si quieren irse, tienen que traer la solución, la solución económica, al club, y pueden marcharse, y nosotros encontraremos a otros jugadores”.
Tottenham se asoma al final del mercado con tres frentes abiertos, salidas de peso y la necesidad de reforzar el ataque. La cuestión ya no es si habrá movimiento, sino cuán profundo será el giro de este vestuario antes de que caiga el telón del plazo de fichajes.



