Tottenham sufre una dura derrota 3-0 ante Brentford
Tottenham abrió la temporada con un golpe directo al orgullo. Derrota 3-0 ante Brentford en el Gtech Community Stadium, un repaso que sonó a aviso serio para un club que se ha gastado mucho y esperaba empezar marcando territorio.
El proyecto, de momento, tropezó en el primer escalón.
Un baño de realidad
Brentford salió con una marcha más desde el primer minuto. Intensidad, agresividad, duelos ganados. Keane Lewis-Potter encendió el partido pronto y los locales no soltaron el control. Tottenham, en cambio, se vio pesado, lento, sin respuestas, castigado otra vez por unas debilidades defensivas que llevan demasiado tiempo sin corregirse.
El propio Roberto De Zerbi no maquilló nada tras el encuentro. Reconoció ante BBC Sport que su equipo fue inferior “en casi todos los aspectos” y apuntó directamente a los duelos individuales como la clave del desastre: no compitieron con la energía necesaria, mientras Brentford explotó precisamente su mejor virtud.
El técnico también señaló la condición física como un problema serio. Varias piezas importantes llegaron tarde tras el Mundial o por los tiempos del mercado, y el once inicial se notó falto de ritmo. Pero no se escondió tras eso: dejó claro que no puede servir de excusa y que este tipo de actuaciones son inaceptables en partidos de este calibre.
Tonali, bajo el foco desde el primer día
Entre todas las miradas, una se repitió durante los 90 minutos: Sandro Tonali. Fichaje de 100 millones de libras, llamado a mandar en el centro del campo y a liderar el nuevo ciclo. Su debut liguero con la camiseta de Tottenham fue todo menos cómodo.
El ex del Newcastle nunca logró adueñarse del juego. Se vio aislado, rodeado por un centro del campo de Brentford que le ahogó líneas de pase y tiempo para pensar. Cada pérdida amplificaba la sensación de que el equipo aún no entiende cómo proteger ni potenciar a su gran inversión.
No fue el único. Andrew Robertson, Marcos Senesi y Jan Paul van Hecke también sufrieron en su estreno. La falta de sincronía entre los nuevos se hizo evidente: desajustes en salida, dudas en las coberturas, poca coordinación en la presión. Un equipo lleno de caras nuevas, pero sin un lenguaje común todavía.
Tonali, sin embargo, salió a dar la cara. Y lo hizo, sobre todo, para proteger a su entrenador y al vestuario.
“Está reconstruyendo el alma”
Ante Sky Sport, el italiano habló más de proyecto que de resultado. Subrayó que el trabajo de De Zerbi va mucho más allá del plano táctico: “Nos está dando mucho, no solo a mí, sino a todos los jugadores. Sabe que será un proceso largo, pero es 100% positivo. Nos quiere y está recreando el alma que se había desmoronado un poco en las últimas temporadas”.
Tonali insistió en la dimensión humana del grupo: el técnico, dijo, cree tanto en la calidad futbolística como en las personas que tiene dentro del vestuario. Y remarcó que el espíritu del equipo, según él, se está reconstruyendo poco a poco tras dos años de desgaste.
El mediocentro no escondió la frustración por el 3-0, pero eligió otro mensaje: “Es duro porque hemos perdido, pero es bueno ver que a todos les importa, que todos estamos en la misma página. Ahora solo tenemos que trabajar; lo único que podemos hacer es mantenernos unidos”.
Palabras grandes en una noche pequeña.
Un pasado que pesa y un proyecto que apenas empieza
El contexto no ayuda. Tottenham viene de dos temporadas seguidas terminando 17º en la Premier League. Una losa. La etiqueta de “mentalidad perdedora” sigue pegada al club y De Zerbi sabe que no se borra con un par de fichajes ni con un discurso optimista.
Tras el varapalo, el técnico fue claro sobre la magnitud del reto: se declaró sorprendido por el resultado y el nivel de la actuación, admitió que ya sabía que el equipo no estaba en la condición adecuada, pero repitió que no hay excusas posibles. Habló de un “nuevo proyecto” que aún no ha encontrado sus principios básicos.
Esa es la cuestión que se abre tras este 3-0: ¿será solo un tropiezo inicial de un equipo en construcción o el primer síntoma de que los viejos fantasmas siguen mandando en Tottenham? El calendario no esperará la respuesta.



