El portal de transferencias de baloncesto universitario abre el martes, pero la próxima temporada ya se está jugando en los despachos. Plantillas a medio construir, huecos marcados como “Portal TBD”, estrellas dudando entre NBA y otro año cobrando bien en la NCAA. Con ese tablero en la mesa, este es un vistazo muy temprano —pero muy serio— al posible Top 25 de 2026-27.
1. Illinois, a un base de la perfección
Queda poco por hacer en Champaign. Illinois tiene casi todo: tamaño, talento y continuidad. Solo falta un director de orquesta.
El quinteto proyectado: un base vía portal, Jake Davis, Andrej Stojakovic, David Mirkovic y Tomislav Ivisic. Detrás, una segunda unidad reforzada por el regreso de Ty Rodgers, alero de 2,00 con el tipo de físico que Brad Underwood adora, más Zvonimir Ivisic, Brandon Lee y Jason Jakstys.
Underwood ha convertido en costumbre sacar a un novato mucho mejor de lo esperado. Keaton Wagler fue el último gran ejemplo, y aunque ninguno de los recién llegados apunte a ese nivel, hay señales claras. Se habla muy bien de Ethan Brown, y el programa acaba de firmar a un escolta de cuatro estrellas, Quentin Coleman. La rotación interior promete ser dominante.
La pieza central será David Mirkovic. Tendrá el balón, tendrá libertad y ya es uno de los anotadores y generadores más singulares del país. Illinois es grande, hábil y profunda. Le falta una cosa: un base titular que ate todo.
2. Michigan, campeona con asterisco
El proyecto de Dusty May no se ha enfriado. Michigan puede repetir. O puede quedarse a medio camino si pierde demasiado en la pintura.
El quinteto probable: Elliot Cadeau, Brandon McCoy Jr., Trey McKenney, un interior vía portal y Aday Mara. La gran incógnita: qué pasará con Mara y Morez Johnson Jr., ambos con opciones reales de NBA. Que vuelva uno ya mantendría a los Wolverines en la conversación por el título. El pronóstico apunta a Mara.
Si May suma otro pívot de élite en el portal, el techo sube todavía más. McCoy Jr. ha caído en los rankings, pero en su día se le veía como uno de los talentos más altos de la clase. Si el staff consigue recuperar esa versión, el perímetro Cadeau–McKenney les da un suelo altísimo. El resto dependerá del músculo interior.
3. Arizona, la muralla que busca cerebro
El plan en Tucson es claro: mantener el corazón defensivo y encontrar a quien mande.
Con Ivan Kharchenkov y Motiejus Krivas de vuelta, Arizona volvería a tener una de las mejores defensas del país. A su alrededor, un cinco inicial con un base del portal, Caleb Holt, Kharchenkov, Dwayne Aristode y Krivas. El trabajo de Tommy Lloyd se centrará en dos frentes: un base estrella y fondo de banquillo.
Lloyd domina el mercado internacional como pocos. Entre el portal doméstico y el extranjero, el historial indica que encontrará a su hombre. Holt llega como uno de los mejores proyectos de instituto, ideal para ocupar el hueco de Brayden Burries. Como Koa Peat, llega con ventaja: ya conoce a Lloyd por su paso por USA Basketball.
Sidi Gueye, casi inédito como novato, es el típico interior que en este sistema explota en su segundo año. Es el modelo Gonzaga que Lloyd ayudó a construir: esperar, desarrollar, dominar.
4. Florida, lista sin tocar demasiado
Todd Golden puede dormir tranquilo. Florida ya es, de salida, un equipo de Top 10 aunque no fiche a nadie.
El quinteto proyectado: Boogie Fland, Urban Klavzar, Isaiah Brown, Alex Condon y Rueben Chinyelu. La clave está en mantener a sus dos interiores. Condon y Chinyelu pueden ganar más quedándose en Gainesville que dando el salto inmediato a la NBA, pero el australiano tiene más dudas sobre su futuro que el nigeriano.
Si ambos regresan, Florida presenta probablemente el mejor juego interior del país. El staff buscará ayuda en el portal, sobre todo en el perímetro y algo de profundidad bajo el aro. Detrás, nombres como CJ Ingram, Alex Lloyd, Alex Kovatchev y AJ Brown dan fondo a una rotación muy seria. Es una base de lujo para construir.
5. Duke, menos estrella, más cicatrices
Duke no tendrá a un Cooper Flagg ni a un Cameron Boozer. No habrá ese candidato obvio a Jugador del Año. Lo que sí tendrá Jon Scheyer es algo que escasea en la era del portal: experiencia real.
El cinco inicial previsto: Deron Rippey Jr., Caleb Foster, Dame Sarr, Cameron Williams y Patrick Ngongba II. Ngongba podría irse a la NBA, pero incluso si se marcha, el historial reciente invita a pensar que Duke encontrará un interior de élite para sustituirle. El nombre de Flory Bidunga lleva tiempo sonando alrededor del programa.
Foster, Sarr, Cayden Boozer y Ngongba ya han pasado por las guerras de marzo. Scheyer intentará retener a Foster y Boozer, aunque el segundo podría mirar al portal. Aun así, el técnico ha demostrado ser uno de los mejores arquitectos de plantillas de esta era. Dirige Duke, sí, pero también entiende cómo encajar las piezas. Es casi un acto reflejo colocarlos en el Top 5 cada octubre.
6. UConn, a la caza de otro gigante
UConn tiene el perímetro, pero mira al frente de batalla con lupa.
Silas Demary, Solo Ball, Jayden Ross, un cuatro del portal y Eric Reibe forman el quinteto actual. El problema: los Huskies fueron casi 12 puntos por 100 posesiones mejores con Tarris Reed en pista que con Reibe. Dan Hurley no suele conformarse. Su historial dice que puede ir al mercado a por un pívot dominante incluso teniendo uno correcto en casa.
Reibe ha mostrado destellos, pero necesita un gran verano de desarrollo. Hurley, mientras, sabe que sus mejores equipos han tenido dos interiores muy buenos compartiendo posición. Detrás, la llegada de Colben Landrew y Junior County refuerza el ala, y el tiro de Solo Ball es un punto crítico: pasó de 41,4% en triples a menos del 30%. Si recupera la puntería y Demary da un salto tipo Tristen Newton, el backcourt será de élite. El resto dependerá del tamaño que consigan añadir.
7. Michigan State, esta vez no se duda
Tom Izzo ya pagó el precio de un equipo corto de tiro. Esa lección no se repetirá.
El quinteto previsto: Jeremy Fears Jr., Kur Teng, Jordan Scott, Coen Carr y Cam Ward. El gran interrogante está en el poste bajo tras las salidas de Carson Cooper y Jaxon Kohler. Carr no es un interior de espaldas al aro. Ward sí, pero su perfil es más de cuatro que de cinco.
Hay alternativas: Jesse McCulloch o el novato de siete pies Ethan Taylor. Aun así, la apuesta lógica es la de siempre con Izzo: poner a los cinco mejores en pista y resolver los matices sobre la marcha. Con Fears como base, el suelo competitivo de los Spartans se dispara. Esta vez la duda no es el perímetro, sino el golpe interior.
8. Iowa State, el proyecto que eligió quedarse
T.J. Otzelberger pudo marcharse a North Carolina. Firmó una extensión en Ames. Eso cambia el mapa.
Su continuidad, respaldada por el compromiso económico del programa, convierte a Iowa State en un destino más atractivo para talento de alto nivel. Sobre el papel, tiene cinco jugadores capaces de ser titulares: Killyan Toure, Jamarion Batemon, Milan Momcilovic, Blake Buchanan y Dominykas Pleta. El movimiento lógico sería reforzar la pintura y quizá fichar un base del portal para reemplazar a Tamin Lipsey, desplazando a Toure a escolta.
El foco se posa sobre Momcilovic, que promedió 16,9 puntos y un brutal 48,7% en triples. Puede irse ya a la NBA, pero también podría regresar y jugarse un puesto de lotería en 2027. Con Otzelberger al mando y más recursos, Iowa State deja de ser sorpresa anual para convertirse en hábito.
9. Arkansas, defensa primero, tamaño después
John Calipari aterriza en Arkansas con una prioridad clara: subir el nivel atrás. Y ya tiene a su catalizador.
Jordan Smith Jr., Meleek Thomas, Billy Richmond y dos interiores del portal componen el boceto inicial. Smith es de esos exteriores que cambian el tono de un equipo. Defiende, se sacrifica, obliga a los demás a competir a su ritmo. No es un anotador del perfil de Darius Acuff Jr., pero su impacto defensivo puede transformar a los Razorbacks de un equipo “meh” atrás a una máquina agresiva.
El perímetro, con Smith, Thomas, Richmond y la llegada de JJ Andrews y Abdou Toure, está cargado de talento. Falta lo básico: tamaño, protección del aro, rebote. El trabajo de Calipari en el portal se medirá por los centímetros y la intimidación que consiga sumar.
10. Nebraska, artillería en la línea de tres
Fred Hoiberg tiene una identidad y no piensa soltarla: tirar, tirar y volver a tirar.
El quinteto proyectado incluye un base del portal, Pryce Sandfort, Braden Frager, Berke Buyuktuncel y un pívot también del portal. La vuelta de Sandfort y Frager, dos tiradores de élite, más un Connor Essegian recuperado de lesión, garantizan que Nebraska volverá a estar entre los mejores equipos del país en triples.
Cale Jacobsen ofrece experiencia y puede ser titular, pero todo apunta a que Hoiberg irá a por un base y un cinco de nivel en el mercado. Los novatos Colin Rice y Jacob Lanier añaden más tamaño en el ala. Con la puntería asegurada, el siguiente paso es encontrar quién dirija y quién finalice cerca del aro.
11. Iowa, el reto de vivir sin su brújula
Ben McCollum acaba de guiar a Iowa hasta la Elite Eight y se ha ganado algo más que respeto. Ahora afronta su primer gran vacío: la marcha de Bennett Stirtz.
El cinco previsto: un base del portal, Kael Combs, Tate Sage, Cooper Koch y un pívot también del portal. Stirtz lo hacía todo para los Hawkeyes. McCollum exige muchísimo a su guardia principal y tendrá que encontrar a alguien capaz de asumir ese peso. También necesita un ancla interior que le permita competir físicamente con Michigan, Illinois y compañía.
Lo que enamora de este proyecto es el tamaño en las alas —Sage mide 2,01, Koch 2,03—, la continuidad del bloque y la capacidad táctica del técnico. Tras lo visto este marzo, lo razonable ya no es dudar de Iowa, sino empezar a incluirla cada año en las quinielas.
12. Gonzaga, siempre con un plan
La proyección de Gonzaga se sostiene sobre una rodilla: la de Braden Huff.
Si el interior se recupera bien de la lesión que le dejó fuera los últimos 17 partidos, será el foco ofensivo tras la graduación de Graham Ike. A su lado, un quinteto con Mario Saint-Supery, Jack Kayil, Davis Fogle, Huff y un cinco del portal.
Kayil, base de 20 años, llega con números serios en Alba Berlin: 11,6 puntos y 3,8 asistencias en uno de los mejores equipos de Alemania. Es un fichaje de impacto inmediato. La combinación Kayil–Saint-Supery en el perímetro tiene un potencial enorme. Detrás, Ismaila Diagne, Emmanuel Innocenti y Parker Jefferson dan opciones, mientras Luca Foster y Sam Funches añaden futuro. Todo pasa por que Huff vuelva sano y domine.
13. Purdue, la hora de Omer Mayer
Matt Painter cambia de libreto, pero no de exigencia. Sin su clásico cinco dominante al poste, Purdue se entregará al balón en manos de Omer Mayer.
El quinteto proyectado: Mayer, C.J. Cox, Jack Benter, Caden Pierce y Daniel Jacobsen. Mayer no explotó como se esperaba en su año de novato: 14,3 minutos por noche, aunque con buenos números por 40 minutos (15,3 puntos y 3,2 asistencias). Con Braden Smith fuera, será “su” equipo.
Painter no tiene, de momento, ese interior de espaldas al aro que ha sido marca de la casa, salvo que alguno de los novatos —Sinan Huan, Jamyn Sondrup o Rivers Knight— acelere su adaptación. La llegada de Caden Pierce, Jugador del Año de la Ivy League con Princeton, aporta rebote, dureza y versatilidad. Es una apuesta doble: por el técnico y por el base.
14. Houston, músculo por dentro, dudas por fuera
Kelvin Sampson sabe que su equipo vivirá en la pintura. La pregunta es quién manejará el perímetro.
El quinteto probable: un base del portal, Mercy Miller, Chase McCarty, Chris Cenac y Joseph Tugler. A ese frente interior se sumará Arafan Diane, un pívot de 2,16 que domina el rebote y puede ofrecer ese foco de anotación al poste que faltó este año.
El problema está claro: se van los tres guards titulares. Miller encaja perfecto en el molde clásico de Houston, un jugador que ha esperado su turno y se ha desarrollado dentro del programa. Aun así, Sampson necesita al menos uno o dos exteriores del portal para completar una rotación que, por dentro, asusta.
15. Kansas, reconstrucción exprés en la pintura
El frente interior de Kansas se ha vaciado de golpe. Flory Bidunga, Bryson Tiller y Paul Mbiya han entrado en el portal. La situación es delicada, pero no definitiva.
El cinco proyectado incluye a Taylen Kinney, Kohl Rosario y tres piezas del portal. Hay que recordar que Bidunga ya entró en el portal el año pasado y acabó regresando. Ese escenario vuelve a estar sobre la mesa. Al mismo tiempo, los Jayhawks parten como favoritos para hacerse con Tyran Stokes, número uno de la clase de 2026.
Bill Self no habría seguido en el cargo sin garantías de que el programa seguirá invirtiendo fuerte en talento. La previsión es que lleguen tres buenos interiores para completar el quinteto. Es la nueva realidad: incluso un gigante como Kansas puede ver a su juego interior entero en el portal. Pero también puede rehacerse en un verano.
16. Saint Louis, sin Robbie Avila pero con margen
Saint Louis demostró en marzo que puede golpear a los grandes. Pasó por encima de Georgia en la primera ronda del torneo y compitió como pocos ante Michigan. Ahora afronta la vida sin Robbie Avila.
El quinteto previsto: Trey Green, Quentin Jones, Kellen Thames, Amari McCottry y un pívot del portal. La baja de Avila duele, pero abre una puerta interesante: fichar un cinco más grande y atlético para medirse a las torres que aparecerán en marzo.
La ofensiva sigue teniendo dinamita. Green e Ishan Sharma son tiradores de élite, mientras Jones y Thames son dos de los mejores penetradores del país. McCottry, desde el puesto de cuatro, aporta lectura y pase. Puede asumir parte del rol de Avila si Josh Schertz apuesta por un cinco más clásico. El programa ya ha probado que no se achica ante nadie.
17. TCU, continuidad como arma
Mientras otros reconstruyen, TCU mantiene el núcleo.
Brock Harding, Micah Robinson, Liutauras Lelevicius, David Punch y Xavier Edmonds forman un quinteto que ya sabe ganar en la Big 12: 11 victorias de conferencia el curso pasado. El dúo Punch–Edmonds fue uno de los frontcourts más infravalorados del país. Harding dirige con criterio y la química del grupo se notará aún más tras otro año juntos.
Jamie Dixon suma además una carta interesante: Trent Lincoln, base de 1,91, número uno del ranking de junior college. Ryan Hunt, pívot de 2,13 también procedente de junior college, añade tamaño. Es un equipo que no necesitará presentaciones internas. Eso, en esta era, vale oro.
18. Texas, el balón para Matas Vokietaitis
Texas salió de marzo con una certeza: Matas Vokietaitis puede ser una estrella.
El lituano firmó 55 puntos en las tres victorias del torneo y terminó tercero del país en frecuencia de tiros libres. Si mejora su porcentaje desde la línea, tiene condiciones para convertirse en jugador All-Conference. El quinteto previsto: un base del portal, otro exterior del portal, Camden Heide, Dailyn Swain y Vokietaitis.
Sean Miller tiene trabajo que hacer en el mercado, sobre todo en el puesto de base. La buena noticia: cuenta con recursos económicos y con dos fichajes top-40 en las alas, Austin Goosby y Bo Ogden, listos para pelear por minutos desde el primer día. Joe Sterling y el pívot Coleman Elkins completan una clase interesante. El objetivo es claro: encontrar a quien organice todo.
19. Kentucky, presupuesto liberado y muchas sillas vacías
El vestuario de Kentucky se ha vaciado, pero el espacio salarial se ha disparado.
Se marchan Jaland Lowe, Mouhamed Dioubate, Andrija Jelavic, Jasper Johnson y Brandon Garrison al portal, Otega Oweh se gradúa y Jayden Quaintance apunta a la NBA. Se va mucha promesa, no tanta producción consolidada. Eso deja a Mark Pope con margen financiero para reconstruir con calma.
El quinteto proyectado: un base del portal, Collin Chandler, Kam Williams, otro exterior del portal y Malachi Moreno. El desarrollo de Moreno fue uno de los pocos rayos de luz en una temporada decepcionante. Un salto más del pívot puede cambiar el techo del equipo. La batalla por bases de nivel será feroz en el portal, pero si el staff acierta con una o dos piezas, Kentucky tendrá una estructura más que decente.
20. Virginia, muralla internacional y banquillo por hacer
Virginia ha encontrado en Europa su nueva seña de identidad interior. Ahora necesita todo lo demás.
El quinteto previsto: Chance Mallory, Sam Lewis, un alero del portal, Thijs De Ridder y Johann Grunloh. De Ridder y Grunloh funcionaron a la perfección esta temporada. El primero apunta a nivel All-America en su segundo año. Juntos, garantizan protección de aro y una defensa de dos puntos entre las mejores del país.
El problema es la profundidad. Ryan Odom aún no ha firmado a ningún recluta de 2026 y, más allá de los cuatro titulares proyectados, los jugadores que regresan sumaron apenas 50 puntos en toda la temporada pasada. Silas Barksdale, Elijah Gertrude y Martin Carrere ofrecen algo de base, pero el banquillo está prácticamente por construir.
21. Miami, a dos piezas de ser muy peligroso
El esqueleto está. Faltan la cabeza y el ancla.
Miami tiene un núcleo de ocho hombres sólido si Jai Lucas consigue dos fichajes clave: un base y un pívot. El quinteto proyectado: un base del portal, otro exterior del portal, Shelton Henderson, Caleb Gaskins y un cinco del portal.
Henderson podría ser jugador de lotería si desarrolla un tiro exterior fiable. Gaskins, ala–pívot de 2,03, llega como recluta top-15. Dante Allen regresa como pieza segura en el perímetro, acompañado por Marcus Allen y Salih Altuntas. Lucas ya ha demostrado que puede maximizar talento con las temporadas de Malik Reneau y Tre Donaldson. Con dos golpes certeros en el mercado, Miami puede dar un salto importante.
22. St. John’s, confianza ciega en Pitino
Rick Pitino pierde mucho, sobre todo en la pintura. También pierde a su roca, Zuby Ejiofor. Aun así, cuesta apostar en su contra.
El quinteto proyectado: Dylan Darling, Ian Jackson, Joson Sanon y dos interiores del portal. Darling, Jackson y Sanon formarán el corazón del perímetro. Un verano entero con Pitino suele equivaler a un salto notable en físico, lectura y dureza competitiva.
Las dudas están claras: tamaño, rebote, presencia interior. Pero este ranking es, en gran parte, una apuesta por el técnico. Pitino rara vez presenta un equipo blando.
23. Vanderbilt, el valor de tener al mejor sobre la pista
Mark Byington puede ir al portal con un argumento demoledor: “Ya tengo al mejor jugador de la mayoría de los partidos”.
Tyler Tanner, si vuelve, podría ser el jugador más valioso de todo el baloncesto universitario. Promedió 19,5 puntos y 5,1 asistencias con un rating ofensivo de 125,9. A su lado, el quinteto se completa con Chandler Bing y tres fichajes del portal en las posiciones de tres, cuatro y cinco.
Mike James y Jayden Leverett regresan como piezas útiles de rotación. Los novatos Ethan Mgbako, Anthony Brown y Jackson Sheffield añaden talento en las alas y en la pintura. El trabajo duro de Byington será encontrar titulares inmediatos en el portal. Pero partir con un base de ese nivel cambia cualquier ecuación.
24. North Carolina, un gigante en pausa
North Carolina entra en una fase nueva con Michael Malone al mando. El potencial está ahí, pero todavía hay demasiadas incógnitas.
El quinteto proyectado: un base del portal, Luka Bogavac, Dylan Mingo, Jarin Stevenson y Henri Veesaar. Si Malone consigue retener a la base actual y mantener a los reclutas ya firmados, los Tar Heels escalarán en cualquier actualización de este ranking.
Las razones para creer son evidentes: Mingo llega como cinco estrellas, Maximo Adams como otro recluta top-25, Veesaar tiene madera de uno de los mejores pívots del país y hay seis jugadores de rotación que vuelven de un equipo que ya estuvo en el torneo. Jaydon Young aporta continuidad en el perímetro. Falta ver qué forma definitiva toma la plantilla bajo el nuevo técnico.
25. Tennessee, puntería desde el portal y un hueco en la pintura
Tennessee ya ha resuelto una necesidad: tiro exterior. Le queda otra igual de grande: el interior.
El quinteto previsto: un base del portal, Amari Evans, Tyler Lundblade, otro interior del portal y DeWayne Brown. Lundblade llega desde Belmont tras promediar 15,6 puntos y un 40,6% en triples. La historia reciente dice que las estrellas de la Missouri Valley suelen funcionar muy bien al subir de nivel.
La pérdida de JP Estrella, que apuntaba a ser uno de los mejores pívots de la SEC, deja un vacío serio bajo el aro. Brown puede ocupar ese puesto, aunque le falta tamaño para el cinco. Ralph Scott, Manny Green y Marquis Clark suman opciones jóvenes, pero el staff tendrá que ir al mercado por un interior y un base titulares. El tiro ya está. Falta el ancla.





