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Sustazo en Múnich: Musiala se desploma en amistoso

El marcador decía 3-1 para Bayern. El sol caía a plomo sobre Múnich. Y, de repente, el aire se cortó en seco.

Jamal Musiala, que acababa de firmar el tercer gol ante RB Leipzig en un amistoso marcado por el calor extremo, se desplomó sobre el césped sin contacto previo con ningún rival. Una imagen que heló a todo el Allianz Arena en cuestión de segundos.

Ismael Saibari reaccionó antes que nadie. El compañero corrió hacia él y logró sujetarlo justo antes de que el internacional alemán golpeara de lleno el suelo. Joshua Kimmich también se lanzó hacia la acción, pidiendo de inmediato la entrada de las asistencias.

La preocupación fue instantánea. El cuerpo médico de Bayern irrumpió en el terreno de juego y se pidió una camilla. Durante varios minutos, el estadio quedó en silencio, pendiente únicamente del pequeño círculo de sanitarios rodeando a Musiala.

La tensión duró lo justo para que el miedo se instalara… y después empezara a disiparse. Tras ser atendido, Musiala consiguió ponerse en pie y abandonar el campo ayudado por el médico del equipo. Caminando, despacio, pero caminando. Un detalle que alivió tanto al banquillo como a la grada.

Al término del encuentro, el director deportivo Max Eberl ofreció la primera valoración, a la espera todavía de un parte médico definitivo. Fue claro con lo esencial: «Lo más importante es que él está bien». Sin diagnóstico oficial aún, pero con un mensaje tranquilizador para el entorno del club.

Laimer también enciende las alarmas

El susto con Musiala no fue el único golpe de la tarde para el equipo de Vincent Kompany.

Antes de esa escena, Konrad Laimer ya había obligado a mover el banquillo. Tras un duelo, el centrocampista se llevó la mano al muslo derecho, pidió atención médica y, después de ser tratado sobre el césped, tuvo que ser sustituido. Bayern no ha comunicado todavía una evaluación precisa de la lesión, por lo que el parte definitivo sigue pendiente.

El amistoso terminó con victoria por 3-1 ante RB Leipzig, pero el resultado quedó claramente en segundo plano. En pleno tramo de preparación, las miradas en Múnich ya no apuntan al marcador, sino a los informes médicos de Musiala y Laimer. Porque la pretemporada se mide en sensaciones, sí, pero también en algo mucho más simple: quién llega sano al inicio real del curso.