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Ilias Akhomach se une a la selección marroquí mientras crecen dudas sobre Brahim Díaz

La Federación Marroquí de Fútbol ha encendido el debate con una sola decisión: llamar a Ilias Akhomach sin aclarar públicamente quién sale de la convocatoria. Un movimiento que, lejos de pasar desapercibido, ha abierto la puerta a una incógnita evidente.

Según informó el diario español AS en la noche del martes, todas las pistas conducen al mismo nombre: Brahim Díaz. El jugador del Real Madrid sería el sacrificado, castigado por los serios problemas físicos que arrastra en las últimas semanas.

El propio medio ya había desvelado el lunes que Brahim disputó sus últimos partidos entre fuertes dolores. Un esfuerzo al límite que encaja con su ausencia en la lista de Marruecos en este parón internacional y que dibuja un escenario claro: descanso obligatorio.

De momento, no hay comunicado oficial que confirme su baja. Sin embargo, las señales son nítidas. Todo apunta a que el madridista se perderá los duelos de Marruecos frente a Gabón y Lesoto, además del amistoso de alto perfil ante Ghana. Prioridad absoluta: frenar a tiempo, recuperar el físico y evitar que el problema vaya a más.

Akhomach, premio a la insistencia

Mientras se aclara el caso Brahim, Ilias Akhomach recibe una nueva recompensa. El seleccionador Mohamed Ouahbi ha decidido llamar al atacante del Villarreal y darle otra oportunidad con la absoluta marroquí.

Nacido en Pierola, en la provincia de Barcelona, Akhomach optó por defender los colores de sus raíces. Eligió Marruecos para su carrera internacional y, a sus 22 años, sigue construyendo ese camino paso a paso.

Acumula ya 13 partidos con la camiseta marroquí. Le falta el gol, sí, pero su presencia constante en las listas habla de la fe del cuerpo técnico en su evolución. Esta llamada refuerza ese mensaje: hay confianza y hay espacio para que se afiance.

Brahim, obligado a parar

En el otro lado del relato aparece Brahim Díaz, en un momento tan dulce en el césped como delicado en lo físico. José Mourinho no ha escondido en ningún momento cuánto depende de él desde el arranque de la temporada. Lo ha demostrado con sus palabras y, sobre todo, con sus alineaciones.

El técnico ha convertido al marroquí en pieza clave por la derecha. Brahim ha respondido con actuaciones de peso, hasta el punto de que, en su cuarta temporada en el Real Madrid, se encuentra más cerca que nunca de consolidarse como titular indiscutible.

Pero el cuerpo ha dicho basta. Los problemas físicos amenazan con frenar una inercia que parecía imparable. La ausencia en esta ventana internacional puede interpretarse como un frenazo… o como una protección necesaria.

Para el jugador, este parón forzado puede terminar siendo una buena noticia. Le concede algo que no se compra: tiempo. Tiempo para descansar, para tratar esas molestias y para regresar al césped con garantías.

Marruecos pierde a una referencia para estos partidos, pero puede ganar a un Brahim más fresco para lo que viene. Y mientras él se recompone, Ilias Akhomach pisa el escenario con la oportunidad de reclamar más minutos, más peso, más futuro. ¿Quién aprovechará mejor este giro de guion en la temporada?