Sunderland apunta alto con Matias Soule para su salto europeo
Sunderland ha decidido que su regreso a Europa no será tímido. El club trabaja ya en un movimiento de enorme ambición: la contratación de Matias Soule, atacante de Roma y uno de los talentos argentinos más cotizados de su generación.
Según la información manejada, el club del Wearside ha abierto conversaciones formales para un traspaso del jugador de 23 años, al que conoce como pocos su actual director deportivo, Florent Ghisolfi.
Ghisolfi busca una reunión clave
El movimiento no es casual. Ghisolfi fue precisamente quien llevó a Soule a Roma desde Juventus en 2024, cuando ejercía como director deportivo del conjunto giallorosso. Ahora, ya instalado en Sunderland tras orquestar uno de los mercados más llamativos de la pasada temporada en la Premier League, pretende repetir jugada y reconstruir ese vínculo en el norte de Inglaterra.
Las primeras tomas de contacto ya se han producido. Fuentes cercanas a la negociación confirman que los representantes de Soule han transmitido que el futbolista vería con buenos ojos probarse en la Premier League. Ese guiño ha reforzado la confianza de Sunderland para seguir apretando por el fichaje.
Roma, por su parte, está dispuesta a escuchar ofertas este verano. El club italiano valora la salida del argentino en torno a las 30 millones de libras, una cifra cercana a los 35 millones de euros. No es un peaje menor, pero en el Stadium of Light entienden que se trata de una inversión estratégica.
Un perfil para hoy y para mañana
En Sunderland no ven a Soule como un simple refuerzo de rotación. Internamente se le considera un fichaje capaz de elevar de inmediato el nivel ofensivo del equipo de Regis Le Bris.
Su capacidad para actuar en cualquiera de las tres posiciones del frente de ataque encaja de lleno con la idea de plantilla que diseña Ghisolfi: versátil, agresiva con balón y preparada para afrontar un calendario que combinará Premier League y exigencia europea.
El argentino encaja también en la línea marcada por el club en los últimos mercados: jugadores con impacto inmediato, pero con margen de crecimiento y valor de reventa. Un perfil que Sunderland ha explotado con éxito reciente y que ahora pretende llevar a otro escalón.
Ventas que abren la puerta al golpe de mercado
El intento por Soule no nace de un impulso improvisado, sino de una planificación financiera medida. El club está cerrando la venta del extremo marfileño Simon Adingra y ya ha ingresado una cantidad importante por el traspaso de Eliezer Mayenda a Rennes.
Esas operaciones han liberado margen para abordar otro fichaje de escaparate. Desde el entorno del club se insiste en que el dinero no será el principal obstáculo en esta operación. El verdadero reto estará en cuadrar tiempos, voluntad del jugador y negociación con Roma.
Sunderland, no obstante, camina con pies de plomo. El club es plenamente consciente de las normas financieras tanto de la UEFA como de la Premier League y está estructurando todo su mercado de verano bajo ese marco. Gastar, sí. Pero sin perder de vista los límites.
Blindar el bloque y añadir talento
El mensaje que sale desde el Stadium of Light es claro: este proyecto no se conforma con lo logrado la temporada pasada. La idea no es mantener, sino reforzar.
La firmeza del club con dos piezas clave lo demuestra. Sunderland ya ha dejado clara su postura respecto a su capitán Granit Xhaka y al centrocampista Noah Sadiki, ambos objeto de interés creciente desde otros clubes. La respuesta ha sido contundente: no están en venta.
Con el núcleo del equipo protegido, la dirección deportiva se ha lanzado ahora a añadir calidad diferencial. Y ahí aparece el nombre de Soule, un futbolista al que en Sunderland ven como puente perfecto entre la ambición del presente y la construcción del futuro.
Ghisolfi confía en que su relación previa tanto con el jugador como con Roma pueda acelerar las conversaciones. Si logra cerrar el círculo y llevar de nuevo al argentino a sus órdenes, Sunderland no solo sumará un talento de primer nivel. Lanzará también un mensaje rotundo al resto de la Premier: este regreso a Europa no es un premio, es el punto de partida.




