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Spygate y el futuro incierto de Tonda Eckert en Southampton

Southampton arranca el domingo una nueva temporada de Championship con una losa todavía sin resolver: el futuro de su entrenador, Tonda Eckert, sigue en el aire mientras el caso Spygate avanza a ritmo de comité.

El técnico alemán fue acusado de mala conducta por la Football Association (FA) el 22 de julio por su papel en el escándalo de espionaje que costó carísimo al club: expulsión de los play-offs de ascenso en mayo y una sanción de cuatro puntos para este curso, después de admitir que había espiado a tres rivales la pasada temporada.

La audiencia de la FA, según ha podido saber BBC Sport, se celebrará previsiblemente a mediados de septiembre. Para entonces, el campeonato ya estará lanzado y Southampton habrá recorrido un buen tramo de su calendario. Y ahí está el gran problema: la sanción a Eckert puede caer con la temporada en plena ebullición.

Un banquillo pendiente de un veredicto

El contraste es evidente. La EFL actuó con urgencia: abrió la investigación antes de las semifinales del play-off, acusó formalmente al club el 8 de mayo y, once días después, dictó sentencia. Fuera de los play-offs y castigo deportivo inmediato.

La FA, en cambio, se ha movido con más calma. Su proceso ha permitido a Southampton ganar tiempo para preparar su defensa y aportar más pruebas. Cuando el club presente por fin su versión, habrán pasado cerca de cuatro meses desde el inicio de la investigación.

Entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, el Championship se detendrá tres semanas por el parón internacional. Podría ser una ventana lógica para conocer el fallo. O no. Todo dependerá de la duración de una posible sanción.

Eckert solo tiene contrato en St Mary's hasta final de temporada. Una inhabilitación larga obligaría a la directiva a mirar fuera y pensar en un nuevo entrenador mientras el equipo compite.

Solak le da “segunda oportunidad”, pero no tiene la última palabra

El propietario, Dragan Solak, ya marcó su postura a principios de junio en declaraciones a BBC Sport: no despedirá a Eckert y cree que merece una segunda oportunidad. El mensaje fue claro. El poder, no tanto.

Si la FA impone un castigo severo, la decisión puede escapar de las manos del dueño. No se trata solo de impedirle estar en la banda. Una sanción podría ir más allá del área técnica y limitar de forma más amplia su influencia diaria en el equipo.

En el club lo saben y trabajan sobre hipótesis.

Spors, planes en la sombra

El director técnico del grupo, Johannes Spors, lo dejó entrever en el reciente foro de aficionados de Southampton FC en BBC Radio Solent. Él fue una pieza clave en la apuesta por Eckert, al que se le dio el cargo de forma permanente en diciembre del año pasado.

“Todo depende de cuál sea el resultado, hay muchas incertidumbres sobre cómo puede acabar esto”, admitió Spors. “No hay nada demasiado concreto ahora mismo, estamos muy centrados en el presente y, si hay algo que tengamos que afrontar, lo afrontaremos”.

Detrás de esa frase, un matiz importante: “En mi cabeza y en la oficina hablamos de distintos escenarios para estar preparados, pero sigo esperando un resultado positivo”. El club, en resumen, diseña planes de contingencia mientras intenta sostener el discurso de estabilidad.

En la gira de pretemporada ya se vieron ensayos. En uno de los amistosos, Eckert siguió el partido desde la grada. Después, en declaraciones a los medios del club, dejó caer una frase que ahora suena a ensayo general: “Esperemos que no lo necesitemos”, dijo cuando le preguntaron por dirigir lejos del área técnica.

Spors recogió la idea: “Hubo conversaciones sobre cómo Tonda vio uno de los partidos de pretemporada desde arriba, en la grada, y tenemos que pensar en distintos escenarios como ese”. El mensaje es evidente: el club se prepara para un escenario en el que el entrenador no pueda dirigir a pie de campo… o incluso con restricciones mayores.

Un verano entre reglas, llamadas y reflexión

Mientras el caso avanzaba en los despachos, Eckert ha tenido tiempo para mirarse al espejo. El alemán, de 33 años, llegó a Southampton con una experiencia limitada en el fútbol profesional: 15 meses como segundo entrenador en Barnsley y tres años como asistente en el Genoa italiano.

Este verano, según explicó en la rueda de prensa previa al duelo ante Watford, decidió ir al detalle. “He tenido mucho apoyo muy rápido del propietario, del director deportivo y de los jugadores, pero también durante el verano de muchos entrenadores del fútbol”, contó. “Eso me ha ayudado mucho”.

No se quedó ahí. “He utilizado el verano no solo para repasar las 131 reglas, sino también para conectar con entrenadores que llevan mucho más tiempo que yo y que tienen mucha más experiencia que yo en selecciones y en fútbol de clubes”.

El aprendizaje no fue solo normativo. “Una cosa son las reglas y regulaciones y la segunda, que es incluso más importante, es la cultura que hay detrás”, añadió. Para ello, explicó, mantuvo muchas conversaciones con técnicos ingleses, no solo del fútbol, también de otros deportes.

Un entrenador joven, marcado ya por un gran escándalo, intentando rehacerse mientras el reloj disciplinario corre.

El fútbol no espera: arranca la Championship

Entre reuniones legales, audiencias por fijar y reglamentos repasados, el balón vuelve a rodar. Southampton llega al inicio liguero con un impulso moderado: victoria 0-2 en su visita copera a Colchester el pasado fin de semana.

El domingo, estreno de la Championship en Vicarage Road frente a Watford. En el banquillo local, un viejo conocido para Eckert: el italiano Alessio Dionisi, al que ya se midió en su etapa en Genoa cuando Dionisi dirigía a Sassuolo.

La temporada empieza, la sanción no llega y el margen de error se estrecha. Southampton se lanza a por el ascenso con un técnico que no sabe si podrá terminar la campaña al frente del equipo. La cuestión ya no es solo cómo jugará el equipo en Watford, sino cuánto tiempo podrá dirigirlo, de verdad, Tonda Eckert.