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Simone Inzaghi y el futuro de Joao Cancelo en Barcelona

La palabra de Simone Inzaghi que ha encendido el mercado en Barcelona

Un solo matiz en boca de Simone Inzaghi ha bastado para que en Barcelona se dispare la ilusión. El técnico de Al-Hilal dejó claro que el futuro de Joao Cancelo ya no pasa por el banquillo, sino por los despachos del club saudí. Y en el Camp Nou lo han interpretado como una invitación.

El entrenador italiano habló a pocas horas del debut liguero de Al-Hilal ante Al-Faisaly. Y dio un mensaje aún más contundente con los hechos: Cancelo se quedó fuera de la convocatoria. Sin lesión, sin sanción, sin excusas deportivas. Simplemente, no entra en sus planes para el arranque de temporada.

En declaraciones al diario español Sport, Inzaghi fue directo: “Cancelo continúa entrenando con el equipo con normalidad, pero su futuro y si se queda o no es un asunto de la junta directiva”. Traducido al lenguaje del mercado: el técnico se aparta y la pelota pasa al área de la dirección.

Barcelona no ha tardado en reaccionar. En los despachos han leído esas palabras como un semáforo en verde para acelerar por el lateral portugués, que ya estuvo cedido el curso pasado. Hansi Flick lo ha situado en la parte alta de su lista de prioridades para apuntalar los laterales, seducido por su capacidad para rendir tanto en la derecha como en la izquierda.

El deseo de Cancelo tampoco es un secreto. El defensa lleva semanas enviando señales. La última, el pasado viernes, cuando publicó en Instagram una nueva imagen vinculada al Barça en sus Stories. Era su segundo guiño público desde que terminó la temporada. Mensajes breves, pero muy claros: quiere volver al Camp Nou.

El muro de los 15 millones

Hasta hace pocos días, el acuerdo parecía bien encaminado. Barcelona y Al-Hilal habían aproximado posturas en torno a una operación de 10 millones de euros. Una cifra asumible para el club azulgrana dentro de sus estrechos márgenes financieros.

Entonces llegó el frenazo. Fuentes saudíes desvelaron que Al-Hilal ha elevado sus exigencias: ahora reclama 15 millones de euros para dejar salir al lateral de 32 años. Cinco millones más que han cambiado el tono de las conversaciones.

El efecto ha sido inmediato. Las negociaciones se han enfriado. En Barcelona se niegan a entrar en una puja al alza por un jugador que ya consideran amortizado en lo deportivo y que llegaría para reforzar, no para liderar un proyecto. En Riad, en cambio, mantienen la postura y no piensan abrir la puerta hasta encontrar un relevo de garantías para su internacional portugués.

En medio de ese pulso aparece una figura clave: Deco. El director deportivo del Barça es ahora quien tiene el balón en los pies. Necesita encontrar una fórmula que rebaje el coste fijo, ya sea con variables, cesión con obligación de compra o alguna ingeniería que encaje en el fair play financiero, y a la vez satisfaga a un Al-Hilal que no quiere regalar a uno de sus nombres más reconocibles.

Flick espera. Cancelo presiona con gestos públicos. Al-Hilal sube la apuesta. Y el Barça, obligado a hilar fino, se juega algo más que un fichaje: se juega demostrar si todavía puede competir en un mercado donde cada palabra de un entrenador, como la de Inzaghi, puede cambiar el tablero en cuestión de horas.

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