Al-Hilal encara su duelo de liga ante Al-Khulud con la herida aún fresca del 2-2 frente a Al-Taawoun, pero con un mensaje claro desde el banquillo: no hay tiempo para lamentarse. Hay que reaccionar. Y rápido.
El técnico italiano, en rueda de prensa previa al choque, lo dejó marcado desde el primer minuto, según recogió el diario saudí Al-Riyadiah: el equipo vive casi en modo continuo. “Entrenamos bien ayer, y hoy entrenaremos después de la rueda de prensa; intentamos prepararnos lo mejor posible, y estoy encantado de que los partidos vuelvan tan rápido para dar alegría a nuestros aficionados”. Un calendario apretado que, lejos de ser excusa, se convierte en combustible.
El eco del 2-2 y la sorpresa llamada Al-Khulud
Al-Hilal llega al encuentro apenas cuatro días después del tropiezo en el Kingdom Arena, ese 2-2 ante Al-Taawoun en la jornada 27 de la Roshen League que dejó la sensación de oportunidad perdida. El equipo produce, genera, llega… pero no siempre remata los partidos.
En ese contexto aparece Al-Khulud, el rival de mañana en liga y también el inesperado invitado a la gran cita copera. El club sorprendió al país al eliminar a Al-Ittihad en semifinales de la Custodian of the Two Holy Mosques Cup, metiéndose por primera vez en su historia en una final y citándose de nuevo con Al-Hilal.
Inzaghi, sin embargo, se negó a mezclar escenarios. “El partido de mañana no afectará al duelo de copa; Al-Khulud merece estar en la final, pero debemos centrarnos en el compromiso de liga”, advirtió. Un mensaje directo al vestuario: nada de mirar más allá de los 90 minutos que vienen.
El italiano no se dejó engañar por los nombres ni por las jerarquías históricas. “Tienen al mismo entrenador, y en invierno lograron hacer algunos cambios en la plantilla. Es un equipo bien organizado, y en su último partido contra Al-Khaleej hicieron un buen encuentro”, recordó. Aviso incluido: Al-Khulud ya demostró que no entiende de complejos.
Fichajes de invierno: paciencia obligatoria
El mercado invernal dejó caras nuevas en “Al-Zaeem”, pero también la necesidad de administrar los tiempos. Inzaghi defendió con firmeza el proceso de adaptación de los refuerzos.
“Cualquier jugador, especialmente los que se unieron a nosotros en enero, necesita tiempo para asentarse en su nuevo equipo”, explicó. Nombres propios: Simon Boabri, Mohammed Qadir Miti y Sultan Mandash. Perfiles distintos, procedencias diferentes, mismos desafíos.
“Simon Boabri, Mohammed Qadir Miti y Sultan Mandash se han unido a nosotros; vienen de contextos distintos y necesitan tiempo para adaptarse”, insistió el técnico. No hay reproche, hay contexto. Y una petición implícita de calma a la grada.
El propio Miti ya había anticipado ese proceso antes del duelo con Al-Taawoun, y el entrenador retomó esa idea: “Como mencionó Miti antes del partido ante Al-Taawoun, es natural que los nuevos jugadores necesiten algo de tiempo para tener el impacto que esperan los aficionados”. El mensaje es claro: el talento está, el encaje aún se está construyendo.
Benzema, Salem, Bouabri: la enfermería marca la pizarra
La gran incógnita, como casi siempre, se llama Karim Benzema. El francés se perdió el último encuentro por una lesión en un dedo del pie y su presencia ante Al-Khulud sigue en el aire.
“Veremos cómo está Benzema hoy, y en cuanto a todos los jugadores que se perdieron el último partido –como Benzema, Salem (Al-Dossari) y Bouabri– veremos si están en condiciones de jugar mañana”, explicó Inzaghi. Nada de garantías, solo una evaluación contrarreloj.
La disponibilidad de ese tridente puede cambiar por completo el plan de partido. Con Benzema como faro, Salem como desequilibrio constante y Boabri como pieza nueva por explotar, Al-Hilal gana peso ofensivo y variantes. Sin ellos, el equipo debe apoyarse más en la estructura que en las individualidades.
“No nos falta ataque”: el dato que respalda al técnico
Pese a los tropiezos recientes, Inzaghi rechazó de plano la idea de un Al-Hilal falto de pólvora. Los números le respaldan: segundo mejor ataque de la Saudi Pro League con 69 goles, solo por detrás de Al-Nassr, que suma 76.
“En cuanto a nuestro ataque, somos la segunda mejor línea ofensiva, y hemos tenido muchas ocasiones; debemos capitalizarlas, como en el partido contra Al-Taawoun”, subrayó. El problema no es llegar. Es castigar.
El italiano fue un paso más allá y apuntó al otro lado del campo. “Con mayor concentración en el aspecto defensivo y aprovechando las ocasiones que generamos, mejoraremos; y a pesar de la falta de tiempo, debemos mejorar”. No lo planteó como una opción. Lo marcó como una obligación.
Al-Hilal se asoma así a un tramo decisivo de la temporada con dos certezas: el gol existe, las ocasiones también. Falta ajustar la puntería, cerrar mejor atrás y transformar las dudas en victorias. La pregunta ya no es si el equipo puede hacerlo. Es cuánto tardará en demostrarlo.





