En el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán, Sevilla firmó una victoria de enorme peso competitivo al imponerse 2-1 a Atletico Madrid, en un duelo que cruzaba la lucha por la permanencia con la pelea por los puestos de Champions League. El equipo andaluz, en plena batalla por la salvación, sumó tres puntos vitales ante un rival instalado en la zona noble, empujado por una grada consciente de la trascendencia del encuentro.
El partido se abrió muy pronto. En el minuto 10, Sevilla encontró el 1-0 desde el punto de penalti: Akor Adams asumió la responsabilidad y batió a Juan Musso con un disparo firme, adelantando a un conjunto local que se había plantado con un 5-4-1 muy compacto, diseñado por Luis Garcia Plaza para cerrar espacios interiores y castigar a la contra.
Atletico Madrid reaccionó progresivamente, con largas fases de posesión y mucha circulación entre sus centrocampistas. El premio al dominio llegó en el minuto 35: Javier Boñar apareció en zona ofensiva y firmó el 1-1 tras una acción elaborada por el costado izquierdo, culminada con la asistencia de Julio Díaz. El lateral, muy profundo durante toda la primera mitad, encontró a Boñar en posición de remate para igualar el marcador.
La respuesta anímica de Sevilla fue inmediata. Apenas un minuto después del empate, en el 36, Manu Bueno vio la primera tarjeta amarilla del encuentro por un agarrón, reflejo de la tensión con la que el equipo local defendía cada duelo. Atletico Madrid también empezó a cargar su cuenta disciplinaria antes del descanso: en el 44, Julio Díaz fue amonestado por otro agarrón, síntoma de las dificultades colchoneras para frenar las transiciones sevillistas.
El golpe psicológico llegó en el añadido de la primera parte. En el 45+2, Nemanja Gudelj apareció en el área para firmar el 2-1 tras un servicio preciso de Ruben Vargas. El central, atento a la segunda jugada, conectó un remate que volvió a batir a Musso y devolvió la ventaja a Sevilla justo antes del descanso, cambiando por completo el guion emocional del partido.
Tras el paso por vestuarios, el encuentro entró en una fase más trabada. Sevilla retrasó metros, protegió su línea de cinco y buscó salidas rápidas con Isaac Romero y Vargas, mientras Atletico Madrid insistía en la circulación paciente, acumulando hombres por dentro. En el minuto 67, Juanlu Sánchez vio amarilla por pérdida de tiempo, síntoma de un Sevilla ya volcado en gestionar su renta.
Luis Garcia Plaza movió el banquillo en el 70 para refrescar piernas en la medular y sostener la intensidad defensiva: Djibril Sow reemplazó a Manu Bueno, y Peque Fernández sustituyó a Isaac Romero, aportando trabajo sin balón y algo de desahogo en las salidas.
Diego Simeone respondió de inmediato en el 71, buscando más desequilibrio ofensivo. Ademola Lookman reemplazó a Rayane Belaid, y Javi Morcillo entró por Rodrigo Mendoza, intentando añadir creatividad y llegada desde segunda línea. Sin embargo, el equipo rojiblanco siguió encontrándose con un bloque andaluz muy ordenado.
En el minuto 75, la tensión se trasladó de nuevo al apartado disciplinario: Alejandro Baena fue amonestado por una falta, y en la misma franja de juego Antoine Griezmann vio también la amarilla, reflejando la frustración visitante ante la falta de ocasiones claras.
Sevilla continuó ajustando su plan en el 78, cuando Alexis Sanchez reemplazó a Ruben Vargas, buscando conservar el balón y ofrecer una referencia más experimentada para aguantar el resultado. Atletico Madrid agotó otro cambio clave en el 86: Jano Monserrate sustituyó a Julio Díaz, alterando la estructura del costado izquierdo en busca de un último impulso ofensivo.
En el tramo final, el duelo se volvió nervioso. En el 88, Nemanja Gudelj fue amonestado por una falta, pero sin perder el rigor en la zaga. Ya en el añadido, en el 90+4, Sevilla reforzó aún más su estructura defensiva: Batista Mendy reemplazó a Akor Adams, y Gabriel Suazo entró por Juanlu Sánchez, transformando el dibujo en una versión aún más conservadora para blindar el área propia.
Atletico Madrid siguió apretando, pero apenas encontró premio. En el 90+5, Javi Morcillo vio amarilla por un agarrón, y en el 90+6 fue Peque Fernández quien fue amonestado por pérdida de tiempo, reflejando el sufrimiento final de un Sevilla totalmente replegado.
En el análisis estadístico, Atletico Madrid monopolizó la posesión (68% por 32%) y terminó con más remates totales (13 a 11), pero solo igualó a Sevilla en tiros a puerta (2-2). El conjunto andaluz se sostuvo desde la eficacia: convirtió sus dos disparos a portería en gol, apoyado en un trabajo defensivo muy sólido, con 5 disparos bloqueados. Atletico, pese a su volumen de pases (557 con un 87% de acierto), chocó una y otra vez contra el bloque bajo local, que también firmó 5 bloqueos y solo necesitó una intervención de Odysseas Vlachodimos, exactamente los dos tiros a puerta rivales, para asegurar el resultado. En términos de xG, Sevilla generó bastante más peligro (1,78 frente a 0,79), subrayando que sus llegadas fueron más claras pese a tener menos balón.
En la clasificación, Sevilla, que arrancaba la jornada 15º con 34 puntos y 39 goles a favor por 51 en contra, se eleva hasta los 37 puntos, con un balance global de 41 tantos anotados y 52 encajados, dando un paso importante en su lucha por la permanencia. Atletico Madrid, cuarto con 57 puntos y un registro previo de 51 goles a favor y 32 en contra, se queda en 57 unidades tras esta derrota, con 52 goles marcados y 34 recibidos, comprometiendo su margen en la pelea por las plazas de Champions League.





