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El Barça acelera por Julián Álvarez: primera oferta cercana a 90 millones

El FC Barcelona ha dejado de tantear el terreno y ha pasado a la acción. Deco, director deportivo azulgrana, se reunió este miércoles cara a cara con Fernando Hidalgo, agente de Julián Álvarez, en un encuentro que marca un cambio de ritmo en una operación que el club viene trabajando desde hace tiempo.

La decisión ya está tomada: el campeón de LaLiga quiere al delantero argentino como pieza central de su nuevo proyecto. Y está dispuesto a pagar caro por ello.

Una oferta que roza el límite

Según apunta SPORT, el Barcelona prepara una primera propuesta cercana a los 90 millones de euros más variables por el atacante de 26 años de Atlético de Madrid. Una cifra que encaja con el tope interno fijado por la entidad: no superar los 100 millones de inversión en el ‘9’ elegido.

No será una negociación rápida. Ni sencilla. Ni mucho menos comparable a la reciente operación por Anthony Gordon.

Atlético de Madrid exige un precio altísimo por uno de sus activos más valiosos y no tiene intención de abrir la puerta sin pelear hasta el último euro. A ese pulso económico se suma un mercado feroz: PSG está decidido a ir fuerte a por el argentino y Arsenal sigue atento, preparado para intervenir si se abre una ventana.

El Barça, pese a todo, ha decidido subir la apuesta.

El gesto que esperaba el Barça

En la reunión del miércoles, el club catalán puso sobre la mesa un punto clave: necesitaba un gesto claro de Julián Álvarez. No solo una preferencia privada, sino una señal inequívoca que hiciera entender al Atlético que el deseo del jugador es vestir de azulgrana por encima de cualquier otra propuesta.

En el club creen que ese paso ya se ha producido. No se trata de una declaración pública ni de un desafío abierto, pero sí de un posicionamiento firme transmitido en los contactos entre las partes. El mensaje interno es nítido: si depende del jugador, su próximo destino debe ser el Camp Nou.

Ese detalle cambia el tono de la operación. No la hace fácil, pero sí la hace posible.

Flick toma el mando deportivo

Hansi Flick no se ha quedado en la distancia. El entrenador del Barça ha hablado en varias ocasiones directamente con Julián Álvarez. Conversaciones de técnico a futbolista, pensadas para explicarle su rol, el peso que tendría en el equipo y la dimensión del proyecto que se está construyendo.

En paralelo, Deco mantiene un contacto constante con el entorno del jugador desde antes del inicio de 2026, una muestra de que este movimiento no nace de una oportunidad repentina de mercado, sino de una planificación larga y específica.

En los despachos del club nadie ve a Álvarez como un simple parche o un fichaje de ocasión. Es una prioridad estratégica. Un objetivo trabajado con paciencia, con un plan deportivo a su alrededor y con la idea de convertirlo en referencia ofensiva a medio plazo.

El gran muro: el dinero

La ilusión no tapa la realidad. Dentro del Barça evitan cualquier triunfalismo. El gran obstáculo sigue siendo el mismo: el dinero.

Atlético de Madrid no facilitará la salida de un delantero que considera clave. No habrá descuentos emocionales ni favores. Si el argentino sale, será por una cifra que justifique ante su afición y su vestuario la pérdida de una pieza de ese calibre.

En ese contexto, la oferta inicial de 90 millones más bonus es solo el primer asalto. El Barça sabe que tendrá que apurar hasta el límite de su margen financiero y estirar al máximo las fórmulas de pago y las variables para acercarse a las exigencias rojiblancas sin reventar su propio plan económico.

PSG, con más músculo financiero, acecha. Arsenal, con una estructura deportiva consolidada en la Premier League, también. El Barça, con menos margen, juega otra carta: el peso del escudo, el rol protagonista prometido y el deseo del jugador.

Por eso en el club asumen que el pulso será largo. Y que, si hace falta, lo llevarán hasta el último día de mercado. Porque cuando un proyecto deportivo se ata a un nombre como el de Julián Álvarez, la pregunta ya no es si vale la pena insistir, sino cuánto está dispuesto a arriesgar el Barça para que su próximo ‘9’ lleve acento argentino.