Serhou Guirassy alcanza 100 partidos con Borussia Dortmund
Serhou Guirassy salió del campo con una sonrisa que lo decía todo. No solo por el 3-2 ante Villarreal CF en casa, sino por una cifra que marca época en el Borussia Dortmund: 100 partidos oficiales con la camiseta negra y amarilla.
“Estoy muy, muy feliz de haber jugado cien partidos con Dortmund, ni siquiera me había dado cuenta”, confesó el delantero de 30 años, fichado en verano de 2024 desde VfB Stuttgart. La frase sonó espontánea, casi incrédula, como si la estadística le persiguiera menos que el balón dentro del área.
Porque esos 100 encuentros cuentan una historia de hierro. En poco más de dos años, Guirassy no solo ha sobrevivido al calendario, lo ha devorado: una resistencia enorme, unida a una puntería demoledora. Ante Villarreal CF volvió a quedar claro. Dos zarpazos más, los goles 63 y 64 con el BVB, para sostener una victoria trabajada y, de paso, escalar otro peldaño en la historia reciente del club.
El registro impresiona aún más cuando se mide con los gigantes que le preceden. Solo un goleador se mantiene claramente por delante en términos de impacto inmediato: Erling Haaland, autor de 86 tantos en 89 partidos oficiales con el Borussia Dortmund. Una cifra casi irreal. Guirassy, sin embargo, ya se mueve en esa misma conversación, en ese territorio reservado a los delanteros que convierten cada aparición en un peligro real.
El eco de sus números también resuena en la comparación con otras leyendas del club. Lothar Emmerich firmó 64 goles en sus primeros 100 partidos de Bundesliga con el Borussia Dortmund. Guirassy ha alcanzado esa misma cifra de tantos en su partido número 100 con el BVB, contando todas las competiciones. Un guiño estadístico que lo coloca en una línea histórica que pocos pisan.
Y no se queda ahí. En la Champions League, el delantero ya solo tiene a un nombre por delante en la tabla goleadora del club: Marco Reus. Otro símbolo, otro listón alto. Guirassy se acerca, partido a partido, con la misma naturalidad con la que habló de sus cien encuentros: sin grandes gestos, pero con cifras que gritan por sí solas.
Si este es solo el punto número cien del camino, la pregunta ya no es cuántos goles más marcará, sino hasta dónde puede empujar los límites del gol en Dortmund.




