logo

Scott McTominay se opera en Manchester y preocupa a Napoli y Escocia

El corazón del centro del campo de Napoli se ha parado durante unas semanas. No por un susto en el césped, sino por decisión propia. Scott McTominay, 29 años, referente del campeón de la Serie A y de la selección de Escocia, viajó el martes a Manchester para someterse a una intervención programada en el Spire Manchester Hospital.

La noticia de su ausencia en las últimas convocatorias había inquietado a la afición napolitana. El club reaccionó rápido. Mensaje directo, sin rodeos: todo ha salido bien.

“En la mañana del martes, Scott McTominay se sometió a un procedimiento de ablación en el Spire Manchester Hospital”, comunicó Napoli en una nota oficial. “La operación fue un éxito total. McTominay descansará dos semanas y después reanudará los entrenamientos”.

El propio centrocampista quiso apagar cualquier conato de alarma. Llevaba tiempo hablando con el club de esta operación. No fue una urgencia, fue una decisión calculada. “Estoy bien, el procedimiento era algo que llevaba tiempo planeando hacer con el club”, explicó recientemente.

Un golpe inmediato para Allegri

La buena noticia médica no tapa el problema deportivo. El calendario no espera. Massimiliano Allegri ya tuvo que prescindir de su mediocentro en la derrota por 3-2 frente a Inter, actual campeón de la Serie A, el pasado sábado en el Giuseppe Meazza. Y el parte es claro: se perderá al menos tres partidos más.

Entre ellos, una cita marcada en rojo: el duelo de Champions League contra Arsenal del miércoles. Un choque grande, sin su hombre grande en la medular.

Napoli, que ya ha arrancado el curso con el pie torcido, siente el vacío. Dos derrotas en las tres primeras jornadas, duodécimo puesto en la tabla y seis puntos de desventaja respecto al líder. No es el escenario ideal para perder al futbolista que ordena, acelera y protege al equipo en el centro del campo. Allegri mira el calendario y, casi a la vez, el reloj: cada día sin McTominay pesa.

Escocia también pierde a su faro

El impacto no se queda en Italia. Escocia también se queda sin su referencia. En pleno arranque de una nueva etapa.

Sebastien Pocognoli inicia su mandato como seleccionador sin su jugador más influyente. McTominay se perderá cuatro partidos clave de la Nations League, programados entre el 26 de septiembre y el 6 de octubre. Cuatro encuentros en los que Escocia deberá reinventarse sin el futbolista que acostumbra a marcar el ritmo —y, a menudo, los goles decisivos— en las grandes noches internacionales.

El futuro en Napoli, sobre la mesa

Mientras se prioriza su recuperación, el debate se desplaza inevitablemente hacia otro terreno: su futuro en el Stadio Diego Armando Maradona. McTominay tiene contrato hasta 2028, pero ya se habla de una posible renovación y de su disposición a alargar la historia.

Giovanni Manna, director deportivo de Napoli, no esquivó el tema. Lo puso en contexto, sin dramatismos pero con realismo. “Scott dijo que ahora mismo no sabe si va a renovar”, admitió. “Tiene un contrato de dos años, nosotros queremos hacerlo y él también quiere. No siempre es fácil hacer coincidir las cosas, pero lo estamos intentando”.

Las palabras de Manna reflejan la tensión habitual de las grandes operaciones: ambas partes se quieren, pero la firma todavía no llega. Y cada actuación de McTominay, cada título, cada premio, añade peso a la negociación.

De Old Trafford al trono de la Serie A

Su llegada a Italia en el verano de 2024 ya fue un giro de guion. McTominay puso fin a dos décadas ligadas a Manchester United, club al que llegó siendo un niño y en el que acabó acumulando 255 partidos con el primer equipo. En Old Trafford levantó la FA Cup y la Carabao Cup, siempre con la etiqueta de centrocampista incansable, fiable, competitivo.

En Napoli dio un salto más. Su primera temporada en el sur de Italia fue descomunal. Lideró al equipo hacia un título de liga que la ciudad llevaba décadas esperando. No solo se adaptó: dominó. Su rendimiento le valió el premio a Mejor Jugador de la Serie A. Un reconocimiento que le colocó, sin discusión, entre los futbolistas más determinantes del campeonato.

De ahí que su ausencia actual se note tanto. Napoli no pierde solo a un mediocentro. Pierde a su brújula.

Un regreso que ya tiene fecha mental

El plan médico es claro: dos semanas de reposo, después vuelta progresiva a los entrenamientos, y más tarde el alta para el contacto pleno. No hay plazos oficiales para su regreso a los partidos, pero el club confía en tenerlo de vuelta pronto, sin secuelas y con la misma intensidad de siempre.

En un inicio de temporada torcido, con la clasificación en la parte baja de la tabla y la presión creciendo desde la grada, la figura de McTominay se vuelve todavía más central. Napoli necesita puntos, necesita solidez, necesita líderes. Y uno de ellos está, de momento, viendo los partidos desde el sofá.

La operación ha salido perfecta. El problema, para Allegri y para Pocognoli, es todo lo que pasa mientras tanto. ¿Cuánto puede aguantar Napoli sin su motor antes de que la distancia con la élite sea demasiado grande?