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Savinho busca unirse al Tottenham de De Zerbi

Savinho aprieta para irse al Tottenham de De Zerbi, pero el City no cede en el precio

El deseo de Savinho ya no admite matices: quiere dejar el Manchester City este verano y ponerse a las órdenes de Roberto De Zerbi en el Tottenham cuanto antes. El problema no es el jugador. Es el dinero. Y, a día de hoy, Manchester City y Tottenham siguen “bastante alejados” en la cifra del traspaso del extremo brasileño de 22 años.

De Girona al embudo del Etihad

Savinho aterrizó en el City en 2024 procedente de la red del City Football Group, impulsado por una temporada de cesión en el Girona que lo colocó de golpe en el radar europeo como uno de los extremos jóvenes más estimulantes del continente. Desborde, cambio de ritmo, uno contra uno agresivo: el perfil perfecto para un fútbol de alto voltaje.

En el Etihad, sin embargo, el contexto fue muy distinto. Dos campañas marcadas por destellos, pero también por la irregularidad y la feroz competencia en la línea ofensiva de Pep Guardiola. En el curso 2025-26 solo pudo sumar 24 apariciones en todas las competiciones. Demasiado poco para un jugador que necesita balón, espacio y continuidad para explotar.

El mensaje es claro: en ese ecosistema, Savinho no ha logrado consolidarse como titular. Y el verano le ha abierto una puerta que él mismo ha decidido cruzar.

Maresca, overbooking y una petición de salida

La llegada de Enzo Maresca al banquillo del City y una nómina de extremos ya abarrotada han terminado de empujar al brasileño hacia la salida. El escenario para el próximo curso no invita al optimismo: más competencia, menos minutos, más riesgo de estancarse.

Savinho ya ha actuado. Presentó una solicitud formal de traspaso al club a comienzos del verano. Desde entonces, el director de fútbol, Hugo Viana, mantiene conversaciones para una posible venta. El City busca hacer caja y, al mismo tiempo, liberar una ficha antes del cierre de la ventana.

En ese contexto, el Tottenham ha aparecido como el destino soñado para el jugador.

De Zerbi, el gran imán

Según Fabrizio Romano, Savinho quiere unirse a De Zerbi en el Tottenham “lo antes posible”. No se trata solo de un cambio de club; es una apuesta por un entrenador y una idea de juego. El brasileño ve en el técnico italiano el marco perfecto para su fútbol: un estilo expansivo, ofensivo, con extremos muy involucrados en la creación y la finalización.

Las negociaciones entre clubes ya están en marcha. Y hay un dato clave: el jugador tiene acordadas las condiciones personales con el Tottenham. Eso subraya hasta qué punto está decidido a forzar el movimiento y aumenta la presión sobre el City para encontrar una salida antes de que se cierre el mercado.

Su atracción por el proyecto londinense nace, en gran medida, de la figura de De Zerbi. Después de un periodo en el City donde sus virtudes no siempre se vieron potenciadas, el brasileño interpreta que este es el momento de dar un salto hacia un entorno que juegue a favor de sus cualidades.

El contrato hasta 2031, el escudo del City

El gran obstáculo está en el despacho, no en el vestuario. El City ató a Savinho con un contrato hasta 2031. Ese compromiso a largo plazo le da al club una posición de fuerza evidente en la negociación. No hay urgencia contractual, no hay riesgo inmediato de que el jugador se marche libre.

En el Etihad no están dispuestos a aceptar una cifra por debajo de su valoración solo porque el futbolista haya expresado su deseo de irse. El mensaje que se desprende desde la entidad es firme: o el Tottenham se acerca a las pretensiones económicas del City, o no habrá trato.

La descripción de Romano de que las partes están “bastante alejadas” en el precio no es un detalle menor. No se trata de un pulso final con flecos por cerrar, sino de un auténtico bloqueo que exige un movimiento significativo de uno de los dos clubes para desbloquear el acuerdo.

El efecto dominó en la planificación del City

El caso Savinho no es un capítulo aislado en el verano del City. El club ya ha invertido una parte importante de sus recursos en la llegada de Elliot Anderson, y la venta del brasileño daría a Hugo Viana margen financiero para atacar otras posiciones prioritarias antes del cierre del mercado.

De ahí que el traspaso sea algo más que una simple operación de salida. Es una pieza central en el puzzle de la planificación. Sin esos ingresos, el City tendrá menos flexibilidad para completar la plantilla que Enzo Maresca quiere moldear a su imagen.

Mientras tanto, el jugador espera. Sabe dónde quiere jugar, ya ha dado todos los pasos que están en su mano y ha alineado su futuro con el Tottenham. Falta lo más difícil: que los números cuadren.

La cuestión ahora es quién cederá primero: ¿el City con su tasación, o un Tottenham decidido a darle a De Zerbi el extremo que ha pedido para encender aún más su proyecto en Londres?