logo

Sam Johnstone brilla en su debut con Celtic

Sam Johnstone salió de McDiarmid Park con una frase sencilla y una sonrisa enorme: “Increíble. Qué sensación”. Y no era para menos.

En su primera aparición liguera en 21 meses, el guardameta cedido por Wolves firmó un debut con Celtic tan sobrio como decisivo en la sufrida victoria 0-1 ante St Johnstone, que mantiene el pleno de puntos del equipo de Glasgow.

Un debut que no estaba en el guion

Su nombre en el once inicial sorprendió a más de uno. Viljami Sinisalo había respondido, parecía asentado, pero Martin O’Neill decidió mover ficha y dar la primera titularidad a Johnstone. Una apuesta valiente a las puertas de un derbi de Copa de la Liga ante Rangers en Ibrox.

El inglés de 33 años llegó con currículum —cuatro internacionalidades con Inglaterra hablan por sí solas—, pero llevaba casi dos años sin jugar un partido de liga. En Perth, empezó a justificar su fichaje.

Completó tres paradas, todas a disparos dentro del área. Ninguna fue de trámite. La mejor, un reflejo puro: un toque instintivo por encima del larguero al primer toque de Joel Cotterill que evitó que Celtic se viera por detrás en el marcador. Fue la acción que cambió el tono de su noche. Y quizá algo más.

Ganó su único duelo aéreo, salió con decisión en un despeje de puños y, con el balón en los pies, mostró calma: 31 pases completados de 38 intentados, cinco de ellos lanzados directamente al último tercio. Solo al final, un amago de calambres delató la falta de ritmo competitivo tras su “semana de montaña rusa”, como él mismo la definió.

“Ha sido una semana de montaña rusa, llegar, conocer a los chicos y al cuerpo técnico, entrenar y ver un par de partidos”, explicó Johnstone. “Así que por fin salir al campo, ganar, dejar la portería a cero y jugar delante de los aficionados… fue una sensación increíble. Estoy muy feliz”.

O’Neill, con un dilema bajo palos

El rendimiento del debutante no pasó desapercibido para Martin O’Neill, que admitió abiertamente que el partido en Perth le ha complicado la decisión de cara al domingo.

“La parada fue fantástica, una reacción realmente brillante”, valoró el técnico. “Es un gran portero y es solo cuestión de que se ponga al día con todo. Sinisalo lo ha hecho muy, muy bien, y aunque idealmente no quiero usar partidos como este para probar, tengo que conocer a varios jugadores”.

El mensaje es claro: nadie tiene el puesto garantizado. “Veremos qué pasa el domingo, pero tenemos muchos, muchos partidos y es muy bueno saber que tengo dos porteros realmente decentes”, remató O’Neill.

Desde fuera, las sensaciones coinciden. Pat Bonner, exguardameta de Celtic, subrayó la autoridad con la que Johnstone manejó su área.

“Johnstone pareció dominante y tuvo esa parada de reflejos tremenda. Estuvo bien, aunque tendrá más presión en otros partidos”, analizó en BBC Sportsound. “Será interesante ver qué hace ahora el entrenador: ¿lo mantiene o vuelve con Sinisalo? Celtic tiene dos buenos porteros en este momento”.

La decisión se acerca. Ibrox espera, el derbi de Copa de la Liga asoma y Celtic llega con un pleno en liga y un nuevo protagonista en la portería. O’Neill tiene “comida para el pensamiento”, como él mismo admitió. Y Johnstone, tras una noche impecable en Perth, ha hecho todo lo posible para que el debate no se apague antes del domingo.