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Rulli regresa al City como guardián silencioso de Maresca

El círculo se cierra: Rulli vuelve al City para ser el guardián silencioso de Maresca

Manchester City vuelve a mirar al pasado para resolver una necesidad muy presente. Según informó The Athletic, el club inglés ha alcanzado un acuerdo con Marseille por un traspaso de 2 millones de euros para incorporar a Gerónimo Rulli, guardameta argentino de 34 años, llamado a ser el nuevo suplente de garantías en la portería del vigente campeón inglés.

No es un nombre desconocido en el Etihad. Rulli ya fue jugador del City en 2016, fichado desde Deportivo Maldonado, aunque aquella etapa pasó casi inadvertida: nunca llegó a debutar con el primer equipo antes de ser traspasado definitivamente a Real Sociedad. Ocho años después, vuelve a Manchester con un rol muy diferente y un contexto radicalmente cambiado.

El hueco que deja Trafford

La operación nace directamente de una salida sonada. James Trafford, uno de los porteros ingleses con mayor proyección, decidió marcharse a Leeds United en un traspaso de 45 millones de libras para encontrar los minutos que se le negaban en el Etihad.

Trafford se va con un palmarés llamativo para su edad: participó en la conquista de la FA Cup y la Carabao Cup. Pero su camino hacia la titularidad se cerró de golpe el verano pasado con la llegada de Gianluigi Donnarumma, indiscutible en la portería de Enzo Maresca.

Ante ese escenario, el City ha optado por un perfil muy concreto: un portero experimentado, asumible a nivel económico y, sobre todo, cómodo con el balón en los pies. En el club entienden que Rulli encaja en ese molde: un guardameta capaz de sostener la idea de juego desde atrás sin exigir una gran inversión ni reclamar un rol protagonista.

Un veterano con recorrido y jerarquía

Rulli llega desde Marseille, donde ha disputado 73 partidos en las dos últimas temporadas. Ha competido al máximo nivel en Francia y conserva un sitio de peso en la selección argentina, con la que formó parte de la lista para el Mundial 2026.

Su experiencia no se medirá en focos, sino en fiabilidad. El City no le pide arrebatarle el puesto a Donnarumma, sino algo más sutil: que mantenga intacta la estructura cuando el italiano descanse, que no rompa el ritmo de la salida de balón, que sea una voz respetada en un vestuario lleno de estrellas.

Un detalle que no pasa desapercibido: Rulli trabajará bajo las órdenes de un viejo conocido del club y del puesto. Willy Caballero, exguardameta del City, forma parte del cuerpo técnico de Maresca y será una figura clave en la integración del argentino en la idea del nuevo entrenador.

Maresca ajusta su portería

La llegada de Rulli se enmarca en un ajuste más amplio de la demarcación. El City acaba de recomprar a Pierce Charles desde Sheffield Wednesday, para después cederlo a QPR. Un movimiento que refuerza el futuro, mientras la firma de Rulli protege el presente inmediato.

Con la portería reordenada, en los despachos ya miran hacia otros frentes. Según la misma información, el club se prepara para posibles salidas de peso: Rodri está en el radar de Barcelona, mientras que alrededor de Savinho y Tijjani Reijnders también crece el interés. El mercado se mueve, y el City quiere tener todas las piezas listas antes de que llegue el golpe definitivo de agosto.

El calendario aprieta

Rulli no se incorporará de inmediato. Su llegada al grupo está prevista para la próxima semana, cuando la plantilla regrese de la gira de pretemporada por Hong Kong y Corea del Sur. Será entonces cuando empiece realmente su segunda etapa en el club, esta vez con opciones reales de pisar el césped del Etihad.

Los tiempos están medidos al milímetro. Los jugadores que llegaron más lejos en el Mundial 2026 deben presentarse el miércoles para su primera sesión a las órdenes de Maresca. Un día después, el equipo realizará un entrenamiento abierto, una primera puesta en escena ante la afición.

Para el técnico italiano, este tramo previo al inicio del curso es oro puro: necesita afinar automatismos, ajustar la salida de balón, decidir jerarquías. En ese tablero, el rol de Rulli está claro: ser el seguro silencioso detrás de Donnarumma, el portero que no hace ruido pero sostiene una idea.

La pregunta ya no es por qué vuelve Rulli al City. La verdadera incógnita es otra: en una temporada que se anuncia feroz, ¿cuánto valor puede tener un suplente experimentado cuando llegue el momento de la verdad?