logo

Rodri y el Barça: El City rechaza la primera oferta

El mercado aún no ha estallado del todo, pero el caso Rodri ya marca el ritmo del verano. Manchester City ha rechazado la primera oferta formal del FC Barcelona: 46 millones de euros por el capitán campeón del mundo. La respuesta inglesa ha sido clara y seca. Quien quiera sacar al mediocentro del Etihad tendrá que acercarse a los 70 millones.

No es una cifra al azar. Es el precio que el City ha fijado para no ver cómo uno de sus pilares se marcha gratis el próximo verano. El club inglés sabe que el tiempo juega en su contra con el contrato del jugador, pero también entiende el valor deportivo y simbólico de Rodri en el proyecto. De ahí la firmeza en la negociación.

En Barcelona lo interpretan de otra manera. La primera oferta era un punto de partida, no un ultimátum. La dirección deportiva culé ya trabaja en una nueva propuesta. Quieren cerrar el fichaje cuanto antes, sin alargar una telenovela que desgaste a todas las partes. El mensaje interno es nítido: Rodri es prioridad absoluta para el centro del campo.

Las conversaciones han dado un pequeño giro. Según las últimas informaciones, los dos clubes ya no se limitan a intercambiar documentos formales. Hay contacto directo, diálogo de verdad. Eso, en un mercado tan rígido como el actual, suele ser el paso previo a los movimientos de verdad. Cuando los despachos empiezan a llamarse de club a club, el humo deja sitio al fuego.

El City, pese al rechazo inicial, no cierra la puerta. Está dispuesto a aceptar una venta si la cantidad se acerca a su tasación. La lógica económica pesa: ingresar ahora una cifra importante y reinvertirla en otros fichajes, antes que ver cómo el jugador se marcha sin dejar un euro en caja el próximo año. La operación, bien calibrada, puede ser útil para todos.

En el lado azulgrana, la sensación es de oportunidad. Rodri, recién coronado campeón del mundo y en plena madurez futbolística, encaja en el perfil que el Barça persigue desde hace tiempo para mandar en los partidos desde el mediocentro. Y hay un factor clave: el jugador está plenamente centrado en vestir de blaugrana cuando termine sus vacaciones tras el Mundial. Esa predisposición, en negociaciones de este nivel, suele inclinar la balanza.

La partida, de momento, sigue un guion clásico. El City marca un precio alto, casi de máximos. El Barça tantea con una primera oferta por debajo de esa cifra. El acuerdo, si llega, se moverá en un punto intermedio, siempre que el club catalán dé un paso más y mejore su propuesta. Y esa es, precisamente, la intención.

El reloj del mercado no se detiene. Las llamadas se suceden, los números se ajustan, las posturas se acercan milímetro a milímetro. El City ya ha enseñado su mano. El Barça prepara la siguiente. La negociación avanza, lenta pero viva.

La espera por el acuerdo continúa. La cuestión ya no es si habrá otro intento, sino hasta dónde está dispuesto a llegar el club azulgrana para convertir a Rodri en el nuevo eje de su proyecto.