Rio Ferdinand no suele regalar elogios. Cuando los da, pesan. Y esta vez el destinatario es un centrocampista de apenas 20 años que todavía juega en la Eredivisie: Kees Smit, motor de AZ y recién estrenado internacional con Países Bajos.
Para el histórico defensa de Manchester United, no hay debate: el club de Old Trafford tiene que ir a por él “cueste lo que cueste”.
Un talento que ya mira más allá de Alkmaar
Smit vive semanas agitadas. El mes pasado debutó con la selección neerlandesa y, en paralelo, su futuro en AZ parece acercarse al desenlace. Tras el contundente 4-0 ante Sparta Prague en la Conference League, el propio centrocampista dejó claro que su etapa en Alkmaar entra en su recta final.
“Básicamente, quiero jugar mucho; eso es importante para mí. Podría quedarme en AZ, pero no creo que vaya a pasar”, confesó en Ziggo Sport. Sincero, directo. Como quien ya sabe que el siguiente paso está a la vuelta de la esquina.
Las grandes ligas ya le siguen la pista. Y Ferdinand, desde la distancia, lo tiene clarísimo: su próximo destino debería ser Manchester United.
Ferdinand se moja: “Lo ficharía ahora mismo”
En su podcast Rio Ferdinand Presents, el excentral se deshizo en elogios hacia el joven mediocentro de AZ.
“Kees Smit es real, te lo digo”, arrancó, sin rodeos. “Es el tipo de jugador que te hace pensar: lo ficharía ahora mismo, aunque quizá todavía no esté del todo preparado para el primer equipo”.
Ferdinand no habla de un refuerzo inmediato para tapar huecos. Habla de un proyecto. De un futbolista al que vale la pena esperar.
“Espero que irrumpa y arrase en el mundo. Y si tenemos que esperar seis meses o un año por él, no me importa en absoluto, porque no podemos permitir que se vaya a otro club”, insistió.
La insistencia no es casual. En Manchester United falta justamente eso: talento joven en el centro del campo con personalidad, pie fino y margen de crecimiento. Ferdinand ve en Smit un fichaje estratégico, incluso aunque su impacto no sea instantáneo.
“Lo he visto y… wow”
Ferdinand no se quedó en la frase fácil. Detalló que lleva tiempo siguiéndolo.
“Kees Smit es un jugador top, créeme. Ese chico… lo he visto jugar unas cuantas veces y me bastó”, explicó. “He visto las imágenes y… ¡wow! También he hablado con algunas personas en Países Bajos, amigos míos… Tiene lo que hay que tener”.
No son palabras menores. Cuando un exjugador de su peso se involucra hasta el punto de hacer campaña pública, el mensaje llega a los despachos. Y en este caso, el mensaje es claro: si Manchester United se duerme, otro gigante europeo se llevará al neerlandés.
Entre Shakhtar y Ajax, AZ se agarra a su joya
Mientras tanto, Smit sigue compitiendo con la camiseta de AZ. Este jueves será titular en el duelo de cuartos de final de Conference League ante Shakhtar Donetsk, otro escaparate continental para un jugador cuya cotización sube partido a partido.
En la Eredivisie, el equipo de Alkmaar marcha sexto, a solo tres puntos de Ajax. En un contexto de máxima exigencia, Smit se ha convertido en una pieza clave del sistema, símbolo de una generación que vuelve a colocar a AZ en el mapa europeo.
Cada buena actuación añade ceros a su precio. Y el club ya ha puesto una cifra sobre la mesa.
Los 60 millones que lo cambian todo
Desde Países Bajos se apunta a que AZ pide 60 millones de euros por su mediocentro. Una cantidad que ha generado debate y que, sobre todo, no ha pasado desapercibida para el propio jugador.
“Entiendo que todo el mundo hable de ello. Las cifras que escucho son absurdas. Entiendo que la gente no esté de acuerdo o piense que es muchísimo dinero. Yo mismo lo veo igual”, admitió Smit.
Hay honestidad en sus palabras. Sabe que el mercado se ha disparado, sabe que su nombre se ha instalado en la conversación de los grandes, pero también entiende que 60 millones suponen una presión añadida para cualquiera, y más para un futbolista de 20 años.
¿Se atreverá el United?
El escenario está servido: un talento emergente, un precio de estrella y un club gigante necesitado de reconstrucción. Ferdinand ya ha tomado partido y ha dejado un aviso público a los dirigentes de Old Trafford.
Si Manchester United quiere que Kees Smit vista de rojo, tendrá que moverse rápido, decidir si esos 60 millones son una apuesta desmedida o el precio inevitable de adelantarse al resto de Europa. Porque si algo ha dejado claro Ferdinand es que, si lo dejan escapar, otro no dudará en abrir la cartera. Y entonces ya será demasiado tarde.





