Rangers y la ausencia de Sterling en Falkirk: Oportunidades para McCrorie y Nedeljkovic
Dujon Sterling apunta a ser la gran ausencia de Rangers en la visita a Falkirk, y no solo por decisión táctica. El exdelantero de Ibrox Greg Stewart cree que el defensor no debería ni entrar en el plan de partido sobre el césped artificial del conjunto ascendido.
El equipo de Derek McInnes llega con una plantilla prácticamente remozada tras el verano, con competencia en casi todas las posiciones y varios fichajes todavía buscando su hueco real en el once. El viaje a Falkirk puede ser incómodo, pero también puede convertirse en una oportunidad.
El césped artificial, en el centro del debate
Stewart, que analizaba el choque junto a Ian Durrant en el podcast 5 Stars, puso el foco directamente en la superficie del Falkirk Stadium y en cómo puede condicionar la alineación de McInnes.
“Césped artificial también, siempre influye. Será interesante ver cómo se adaptan los chicos nuevos, que no están acostumbrados”, apuntó. Y fue más allá con Sterling: “No creo que Sterling juegue bien por eso”.
Sus palabras meten picante a la previa. Si McInnes decide proteger a Sterling ante el riesgo físico y el cambio de superficie, otros están listos para lanzarse a por ese hueco.
McCrorie y Nedeljkovic, turno para reclamar minutos
La posible ausencia de Sterling abre un escenario claro: alguien puede ganar muchos puntos internos en un solo partido.
Ross McCrorie regresó a Rangers este verano tras su etapa lejos de Ibrox. Aporta experiencia en Premiership y una versatilidad que gusta a cualquier entrenador, pero sus primeros minutos en esta nueva etapa han dejado dudas. Ha estado por debajo del nivel esperado y lo sabe. Un once titular en Falkirk sería casi una segunda oportunidad adelantada.
Al otro lado aparece Kosta Nedeljkovic. Llegó cedido desde Aston Villa y todavía está en plena fase de adaptación, tanto al club como al fútbol escocés. Para McInnes, representa otra pieza para ir encajando su defensa ideal, una opción fresca en un sector del campo donde la competencia se ha disparado tras el mercado estival.
Un partido como este, lejos de casa, sobre una superficie incómoda y ante un rival que vive el duelo como un escaparate, es exactamente el tipo de examen que define jerarquías dentro de un vestuario. El que responda, se queda más cerca de ser titular de forma habitual.
Durrant apuesta por la continuidad
Mientras Stewart mira al césped y a Sterling, Ian Durrant se fija en otra cosa: el rendimiento reciente. No ve a McInnes revolucionando el equipo.
“No creo que vaya a tocar demasiado después de ese resultado y de cómo jugaron, y cómo pelearon”, señaló. Para Durrant, la identidad del rival también encaja con lo que quiere Rangers: “Les gusta jugar un tipo de fútbol que creo que le va bien a Rangers. Siempre quieren ir hacia adelante, mover la pelota”.
La sensación es clara: si Rangers mantiene su mejor versión, el partido está en sus manos. “Estoy seguro de que Rangers, si están en su mejor nivel, pueden castigarlos”, remató Durrant.
Un campo único en la Premiership… y una oportunidad única
El césped artificial de Falkirk sigue siendo un elemento extraño en la élite escocesa. El club recibió un periodo de gracia para cambiar la superficie tras su ascenso la temporada anterior, pero de momento se mantiene. Es el único equipo de la máxima categoría que continúa con “astro pitch” después de que Kilmarnock volviera a la hierba natural y del descenso de Livingston.
Ese detalle convierte cada visita en algo distinto al resto del calendario. No es solo un viaje más: es un tipo de partido que obliga a ajustar decisiones, ritmos y hasta la manera de defender.
Si Stewart acierta y Sterling se queda fuera, el duelo en Falkirk puede marcar un antes y un después para McCrorie o Nedeljkovic. Un buen rendimiento sobre plástico, bajo presión y con tanta competencia interna, pesa mucho en la libreta de un entrenador que todavía está moldeando su Rangers.
En una plantilla más profunda que en cursos recientes, no todos tendrán paciencia asegurada. Algunos tendrán que ganarse su sitio ya, y este viaje a Falkirk puede ser el primer gran filtro de la era McInnes.



