Rakitic sobre Lamine Yamal: Disfrutar y asumir responsabilidad
Rakitic, sobre Lamine Yamal: “Hay que dejarle disfrutar… pero también exigirle”
En las grandes noches europeas, cuando el himno retumba y el Camp Nou —o el escenario que toque— se encoge y se ensancha a la vez, Ivan Rakitic tiene claro cuál es el primer mandato para cualquier jugador del Barcelona: vivir el momento.
El excentrocampista azulgrana, voz autorizada de una generación que levantó la Champions, explicó cómo se afrontan esos partidos que marcan carreras. “Sabemos qué partidos son especiales, y preparas cada pequeño detalle con un poco más de cuidado”, apuntó en declaraciones recogidas por Barca Universal. No se trata solo de táctica o de pizarras. Se trata de cabeza. Y de disfrutar. “Nunca hay que olvidarse de disfrutar y de ser feliz, porque hay mucha presión, pero hay millones de personas que darían lo que fuera por estar en tu lugar”.
En ese contexto situó a Lamine Yamal, el chico al que el Barça ha lanzado al escaparate continental casi sin tiempo para el vértigo. Para Rakitic, la clave con el joven talento es sencilla en la teoría, compleja en la práctica: protegerle sin frenarle.
“Con Lamine, lo que tenemos que hacer es dejarle disfrutar, bailar, hacer lo suyo, pero también me gustaría verle asumir responsabilidad”, subrayó el croata, marcando la fina línea entre la libertad del genio y el peso del escudo. No es un mensaje paternalista, es una exigencia competitiva.
Rakitic conoce bien el vestuario del Barcelona y sabe cómo respiran los jóvenes cuando irrumpen con fuerza. “Normalmente, a los jugadores jóvenes no hay que decirles tantas cosas”, admitió. Pero con Lamine detecta algo distinto, un nivel de autoexigencia poco habitual a su edad: “Ha llegado a un punto en el que se exige mucho a sí mismo y quiere más, aunque sea muy joven”.
Ahí, precisamente ahí, ve Rakitic la gran oportunidad. Las grandes noches, las eliminatorias pesadas, los focos sin sombra. “Y estos son los partidos en los que puede crecer muchísimo, y el Barça le necesita más que nunca”, advirtió. No como un recurso simpático, sino como una pieza clave en el tablero.
Desde su debut, el exazulgrana percibe en Lamine algo que define con una palabra que no le pertenece a su generación, pero que acepta con una sonrisa. “Desde que debutó, tiene ese ‘flow’; creo que esa es la palabra. Yo no soy tan moderno, soy más de la vieja escuela, pero así es el fútbol hoy en día”. Lo que sucede fuera, el ruido, las redes, el personaje, forma parte del ecosistema actual. Para Rakitic, sin embargo, la verdad sigue estando en el mismo sitio de siempre.
“Estas cosas forman parte del juego, pero lo que importa es lo que pasa después en el campo”, remarcó. Y ahí, insiste, Lamine está respondiendo: “Está cumpliendo ahí, no podemos pedir mucho más”.
Disfrutar, bailar, asumir peso y decidir partidos grandes. El reto está lanzado. Y el Barça, necesitado de referentes nuevos, ya sabe a quién mirar cuando se enciendan de nuevo las luces europeas.




