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PSG se retira de la puja por Olise, abriendo camino al Real Madrid

El tablero del próximo gran fichaje del verano ha cambiado de golpe. Según Foot01, el Paris Saint-Germain ha decidido abandonar la carrera por Michael Olise, dejando al Real Madrid prácticamente solo ante uno de los movimientos más caros de la historia reciente.

París se planta ante los 200 millones

En el Parque de los Príncipes han dicho basta. Los campeones de Francia no están dispuestos a llegar a los 200 millones de euros que Bayern exige por su estrella. Luis Campos y Nasser Al-Khelaifi han optado por pisar el freno y girar el timón hacia un modelo de fichajes más sostenible.

No es un cambio menor. Es la consecuencia directa de los años de precios desorbitados que marcaron las etapas de Neymar y Lionel Messi. En los despachos de París se repite una idea: “es mejor buscar al nuevo Olise que a Olise”, apostar por talentos emergentes antes de que su valor se dispare.

El temor es claro: no quieren verse atrapados en otra operación “pesadilla”, con el “cuchillo al cuello” del Fair Play Financiero y una estructura salarial al límite. Con un sueldo previsto por encima de los 20 millones de euros netos anuales, Olise encaja justo en el tipo de contrato que el club quiere evitar.

Resultado: el radar de Luis Enrique se ajusta hacia casa. Nombres de Ligue 1 como Maghnes Akliouche u Oumar Diomande ganan peso en la agenda parisina, símbolo de una apuesta más doméstica y menos galáctica.

El Madrid ve un “Galáctico” perfecto para Mbappé

Mientras París se retira, en el Bernabéu se afilan los lápices. Florentino Pérez ve en el delantero nacido en Londres un “Galáctico” en toda regla, un futbolista capaz de potenciar al máximo a Kylian Mbappé en la delantera del Real Madrid.

El interés no es frío ni distante. Según L’Équipe, Olise ya ha sondeado a sus compañeros de selección Kylian Mbappé y Aurélien Tchouameni sobre la vida en el Bernabéu. No es un gesto casual. Llega tras una temporada en la que firmó 22 goles y 31 asistencias, cifras que avalan a un internacional francés que se siente preparado para dar el salto a LaLiga.

La operación, eso sí, no es menor. El Real Madrid se mueve en una posición financiera privilegiada: ha presentado unos ingresos récord de 1.161 millones de euros y ha generado caja con ventas importantes este verano. Pocas entidades pueden plantearse seriamente una inversión de este calibre.

La pieza incómoda: el futuro de Vinicius

Incluso con esa fortaleza económica, en Chamartín no pueden ignorar las cuentas. Para encajar a la estrella del Bayern, puede hacer falta un sacrificio mayor. El nombre que flota sobre la mesa es pesado: Vinicius Junior.

El brasileño entra en su último año de contrato y, según L’Équipe, si no hay acuerdo para renovar, su venta podría convertirse en la llave para financiar el fichaje de Olise y mantener el equilibrio financiero del club. No hay decisión tomada, pero el simple hecho de que el escenario se contemple muestra la magnitud de la operación.

Sería un giro radical: despedir a uno de los símbolos recientes del madridismo para abrir la puerta al nuevo gran socio de Mbappé.

Olise aprieta, Bayern resiste

En Alemania, el pulso ya ha comenzado. Bayern se negó inicialmente a escuchar ofertas por uno de sus jugadores clave. Pero la postura del futbolista empieza a pesar. L’Équipe describe a Olise como “particularmente determinado” a forzar su llegada a la capital española.

Cuando un jugador de este nivel fija un destino, el relato cambia. No de un día para otro, pero cambia. En Múnich lo saben: perder a una figura así no entra en los planes deportivos, aunque el mercado y la voluntad del jugador suelan imponer sus propias reglas.

PSG, al bajarse de la puja, elimina al único competidor capaz de igualar la potencia financiera y el atractivo deportivo del Real Madrid. Eso refuerza la posición blanca, pero no convierte la negociación en un trámite. Bayern no es un club que ceda fácilmente a la presión externa.

París mira al futuro, Madrid al golpe del verano

El contraste no puede ser más claro. En París, la prioridad pasa por identificar la próxima generación antes de que su precio sea prohibitivo, evitar otra guerra de pujas de alto perfil y reconstruir un proyecto menos dependiente de cheques gigantescos.

En Madrid, el horizonte es otro. El club confía en que su músculo económico, sus cifras récord y el magnetismo del Bernabéu terminen por inclinar a Olise y, con el tiempo, también al Bayern.

La pregunta ya no es solo si el Real Madrid puede pagar la operación, sino si está dispuesto a reconfigurar parte de su actual columna vertebral para hacerlo. Porque si Olise acaba de blanco, no será un simple fichaje de verano: será el movimiento que marque un nuevo orden en la delantera del campeón de Europa.