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Preocupaciones de Paul Merson sobre De Zerbi y el Tottenham

Roberto De Zerbi aún no ha celebrado un gol del Tottenham en esta Premier League y ya ha encendido un incendio fuera del césped. Tras el 0-0 ante Nottingham Forest, el técnico italiano no solo señaló a sus delanteros. También apuntó públicamente al cuerpo médico. Para Paul Merson, es una combinación peligrosa.

Un 0-0 que deja más dudas que alivio

El empate sin goles ante Nottingham Forest dejó un dato demoledor: el Spurs no hizo ni un solo disparo a puerta. La espera por el primer gol liguero del curso continúa y el juego en el último tercio volvió a quedarse corto.

De Zerbi no se mordió la lengua. Criticó la toma de decisiones de sus atacantes en la zona de definición y, casi en la misma frase, confesó que estaba “no feliz” con sus médicos por limitar a Savio y Destiny Udogie a 60 minutos, algo que, según él, frenó por completo el impulso del equipo.

Para Merson, que analizó el partido en su columna, el punto ante Forest ya fue generoso: “Pensé que el Spurs fue afortunado contra Nottingham Forest. Si Neco Williams es un poco más valiente, Forest gana”. No vio un vendaval ofensivo del Tottenham. Ni mucho menos un portero rival convertido en héroe. Y por eso le chocó aún más el dardo de De Zerbi a sus atacantes.

“Eso se dice en el vestuario, no en la tele”

Ahí está el gran problema para Merson. No tanto el análisis futbolístico, sino el escaparate elegido.

“De Zerbi cargó contra sus delanteros después del partido. Y también contra el cuerpo médico por dictar sus cambios. Eso lo dices en el vestuario; no sales y lo sueltas en público. Hay que mantenerlo dentro”, avisa el excentrocampista.

Merson va más allá: “Eso me preocuparía como aficionado del Spurs. De Zerbi se pelea con la gente”. La sensación es clara: el italiano abre frentes demasiado pronto.

El recuerdo de Enzo Maresca en Chelsea sirve como advertencia. El técnico también comenzó a señalar al departamento médico por las sustituciones obligadas… y se marchó pocas semanas después. La comparación no es gratuita. Merson la usa como espejo de lo que puede ocurrir cuando el conflicto interno se hace público.

¿Autoprotección o ruptura interna?

Merson, sin embargo, entiende una parte del enfado de De Zerbi. Si el cuerpo médico marca los minutos de sus futbolistas, el entrenador queda expuesto cuando el plan deportivo se resiente.

“Si le dicen que tiene que quitar a un jugador, él es el entrenador. Él manda. Si no depende de él cuánto tiempo pueden estar sus futbolistas en el campo, ¿por qué no va a cubrirse las espaldas?”, plantea.

La línea es fina: proteger la propia imagen sin dinamitar la relación con un área clave del club. Para Merson, el italiano la ha cruzado. “No sé si se está cubriendo con esos comentarios sobre el cuerpo médico, porque eso se podría haber mantenido en silencio”, insiste. A su juicio, convertir a los médicos en parte del debate mediático es un error estratégico.

El tiro a los delanteros, incomprensible para Merson

Lo que Merson no compra de ninguna manera es la crítica frontal a los atacantes. El contexto del partido no le da la razón a De Zerbi.

“No lo entiendo. No tuvieron 20 ocasiones. No es como si el portero de Nottingham Forest hubiera sido el hombre del partido. Yo no vi eso en absoluto”, resume.

El propio De Zerbi detalló las acciones que le frustraron: el disparo de Omar Marmoush en vez de habilitar la incorporación de Andy Robertson, los centros pasados de Mathys Tel y Savio al segundo palo, la jugada en la que Pedro Porro buscó a Kudus y el cabezazo de Dominic Solanke mientras Mateus Fernandes llegaba solo desde segunda línea.

El técnico ve un patrón de malas decisiones. Merson, en cambio, ve un equipo que ni siquiera generó lo suficiente como para sacar el látigo públicamente.

Una cuestión de mentalidad… y de paciencia

Más allá del ruido, Merson apunta al problema de fondo: la mentalidad del Spurs tras dos temporadas seguidas terminando en el puesto 17.

“Es un camino muy largo para el Tottenham. Mi problema es la mentalidad. No quedas 17º dos años seguidos y de repente lo das la vuelta en un abrir y cerrar de ojos”, sentencia.

Para él, la tabla no debe engañar ni obsesionar. Ni siquiera la distancia actual con el Arsenal. “La gente tiene que ser paciente. El Spurs no debería preocuparse por estar a ocho puntos del Arsenal. Solo tiene que mirar quién va quinto y cuántos puntos le separan del quinto”, explica.

El techo, por ahora, está muy claro en la mente de Merson: “No van a terminar por delante de Man City, Liverpool, Chelsea y Arsenal”. El objetivo realista pasa por meterse en la pelea por Europa sin fantasear con tumbar a los cuatro gigantes de golpe.

De Zerbi, entre el plan médico y la urgencia deportiva

De Zerbi, por su parte, defendió su postura con un matiz importante: Savio y Udogie llegan de problemas físicos y el cuerpo técnico no quiere arriesgar una recaída. “Ahora no podemos arriesgarnos a una lesión otra vez. Savio es demasiado importante para nosotros. Lo mismo Destiny. Quizá perdimos algo de equilibrio, de conexión”, admitió.

Reconoció que Kudus y Robertson entraron bien al partido, pero subrayó la dificultad de saltar desde el banquillo a un encuentro ya encendido. Y remarcó que su gestión de minutos responde también a su propio “negocio”: la administración de los jugadores tras una lesión.

El mensaje, sin embargo, deja una sensación incómoda. El entrenador no está “feliz” con la situación. El cuerpo médico se ve señalado. Los delanteros, cuestionados. Y el equipo, sin gol ni victoria en liga.

El balón volverá a rodar y las palabras quedarán atrás si el Tottenham despega. Si no, estas primeras grietas públicas entre banquillo, vestuario y departamento médico pueden marcar mucho más que un simple arranque de temporada sin puntería.