El plan de mediocampo del United se tambalea: Baleba se lesiona y Tchouameni se aleja
El verano del Manchester United en el centro del campo parecía tener un guion claro. Dos fichajes cerrados, un tercero en camino y un mensaje firme al mercado: nada de pagar de más por “parches”. Pero el libreto se ha torcido. Y en dos frentes a la vez.
El club ya había reforzado la sala de máquinas con Youri Tielemans, llegado desde Aston Villa, y Andrey Santos, procedente del Chelsea. Dos movimientos calculados, sin estridencias, para dar fondo de armario y nuevas soluciones a la medular. Antes, el United estuvo muy cerca de cerrar a Ederson, de Atalanta, pero la operación se desplomó en el último momento por problemas médicos detectados en las revisiones. Una advertencia que en Old Trafford han tomado muy en serio.
La directriz es clara: se acabó pagar sobreprecio por jugadores de perfil medio. Y esa nueva línea está condicionando todo el mercado del club.
Kone, Danilo, Baleba: una lista abierta, pero sin decisión
El especialista en mercado Fabrizio Romano ha puesto nombres propios a la agenda del United. Manu Kone, de la Roma y la selección francesa, figura como una de las opciones prioritarias para el pivote defensivo. Brighton mantiene sobre la mesa a Carlos Baleba, otro perfil que gusta y que, según el propio Romano, lleva tiempo soñando con vestir de rojo.
Romano detalló que Danilo, desde Brasil, ha sido ofrecido al United, pero sin que exista una negociación iniciada por el club inglés. Con Kone el movimiento ha sido distinto: ya hubo conversaciones concretas con sus agentes. El United ha llamado, ha preguntado, ha recabado información. Lo que no ha hecho todavía es lo más importante: abrir una negociación club a club con la Roma ni presentar una oferta formal.
El motivo es simple: en Old Trafford aún no han decidido qué tipo de mediocentro defensivo quieren priorizar. El abanico sigue abierto. Kone, Danilo, Baleba… y la posibilidad real de que el tercer fichaje ni siquiera llegue si el mercado no ofrece la pieza adecuada.
Romano lo resumió así: la historia sigue abierta. Y en ese escenario, Baleba aparecía como un candidato muy dispuesto. Hace un año ya quiso ir al United, y su predisposición no ha cambiado. Falta, eso sí, que el club decida si quiere volver a la mesa con el Brighton.
Golpe a Baleba: lesión de ligamentos y dudas sobre el inicio de temporada
Justo cuando el nombre de Baleba volvía a ganar fuerza, llegó el jarro de agua fría. Según David Ornstein (The Athletic), el internacional camerunés ha sufrido una lesión de ligamentos en el tobillo que destroza sus planes de pretemporada.
El diagnóstico no es menor: Ornstein apunta que Baleba es duda para el inicio de la campaña 2026-27. Brighton confía en que el problema no se convierta en algo de larga duración, pero el jugador deberá pasar un tiempo en el dique seco.
Para el United, el escenario se complica. Si en las próximas semanas el club decide presentar una oferta firme por el centrocampista, lo haría con la incógnita de su estado físico colgando sobre la operación. El reloj corre y Baleba tendría que demostrar que está recuperado antes de que cierre el mercado. Una carrera contra el tiempo que ningún director deportivo afronta a la ligera, y menos en un club que acaba de frenar un fichaje por dudas médicas.
Ornstein recordó que el United ya había alcanzado un acuerdo amplio en términos personales con Baleba el verano pasado y lo siguió muy de cerca durante la temporada 2025-26. Pese a ese seguimiento, la dirección deportiva optó por otros caminos: Andrey Santos y Tielemans para reforzar el centro del campo, dejando al camerunés en la recámara, no descartado, pero tampoco prioritario.
El periodista Ben Jacobs, en declaraciones a The United Stand, fue claro: si el United quiere a Baleba, puede conseguirlo. Lo mismo con Berge o Adams, otros dos nombres viables. La clave está en la estrategia: el club valora seriamente quedarse con solo dos incorporaciones en la medular y evitar un tercer fichaje por impulso.
El efecto dominó Rodri–Tchouameni complica el plan
Mientras el frente Baleba se enturbia por la lesión, otro movimiento en la élite europea amenaza con cerrar otra puerta al United. El objetivo: Aurelien Tchouameni.
El francés del Real Madrid figura desde hace tiempo en la lista de deseos de los de Old Trafford, pero su situación depende de un dominó de alto nivel. Y la primera ficha se llama Rodri.
Según Fabrice Hawkins (RMC Sport), el mediocentro del Manchester City ha comunicado que prefiere fichar por el Barcelona antes que por el Real Madrid. Tanto el City como el club blanco conocen ya la postura del jugador. En el Camp Nou, el interés por Rodri viene de lejos y se disparó tras la lesión de Frenkie de Jong. En los despachos azulgranas lo ven como la pieza perfecta para el sistema de Hansi Flick, y el propio jugador considera que encajaría en el estilo de juego del Barça.
El problema está donde siempre: el dinero. Barcelona necesita encontrar recursos para intentar una operación que, según Hawkins, podría cerrarse en una horquilla de 60 a 70 millones de euros para convencer al City.
Si el Barça no logra cuadrar las cuentas y Rodri no se mueve, el Madrid tendrá mucho más difícil justificar la salida de Tchouameni. Sin el español como relevo de élite, el francés pasa de “activo valioso” a “pieza imprescindible” en el eje del equipo. Y con eso, las opciones del United de aprovechar una hipotética ventana para sacarlo del Bernabéu se reducen drásticamente, al menos durante esta temporada.
Un mercado sin pánico… pero lleno de interrogantes
El United ha cambiado el discurso. Quiere dejar atrás la etiqueta de club que paga de más y se precipita cuando el mercado se le complica. La teoría es impecable. La práctica, mucho más incómoda cuando las primeras opciones se caen por lesiones, dudas médicas o movimientos cruzados entre gigantes de Europa.
Baleba, lesionado. Tchouameni, cada vez más atado al Madrid si Rodri no cruza la ciudad de Manchester. Kone, todavía en fase de sondeo. Danilo, ofrecido, pero sin decisión. Y una dirección deportiva que insiste en que no habrá compras de pánico para completar el trío de fichajes en la medular.
El verano del United en el centro del campo ya no va de acumular nombres, sino de aguantar el pulso sin traicionar su nuevo plan. La cuestión es sencilla y brutal a la vez: ¿podrá sostener esa firmeza cuando el reloj del mercado empiece a marcar los últimos días?




