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Plan de ataque de Liverpool en el mercado de fichajes

El plan de ataque de Liverpool para este mercado se escribe en clave Ligue 1, pero no con la claridad que muchos imaginaban. Durante semanas se habló de un posible doble golpe a Paris Saint-Germain, con dos de sus jóvenes talentos en el punto de mira. Sin embargo, la realidad del caso Mbaye es bastante menos avanzada de lo que se había pintado.

El periodista francés Romain Molina ha enfriado el ruido. Según su información, en Anfield gustan las condiciones de Mbaye, pero el jugador no encabeza la lista de prioridades en este tramo final de la ventana. “Mbaye está en la lista de Liverpool, pero no como la opción número uno”, explicó al detallar el estado real de la operación.

Ahí entra en juego una figura clave: Jorge Mendes. Molina subraya que el futuro del atacante puede depender más de las maniobras de su agente que de un deseo firme y directo del club inglés. “Mendes sabe muy bien que al final del mercado habrá algo para Mbaye, así que utilizará a los clubes donde tiene más influencia para mover las cosas”, apuntó el periodista, dibujando un escenario en el que la agenda del representante pesa tanto como las necesidades deportivas.

Mientras tanto, la situación de su compañero Barcola dibuja un contraste claro. Liverpool está poniendo más energía en él. El perfil gusta, el contexto también, y la forma de trabajar de su entorno es radicalmente distinta a la de Mendes. Según Molina, la relación del superagente con el club de Anfield no es el motor de este posible fichaje, especialmente con las cifras que maneja el campeón francés. “Ahí no es donde es más influyente, sobre todo con el precio que está pidiendo actualmente Paris Saint-Germain”, señaló.

El periodista fue aún más lejos al comparar estilos de gestión. En un lado, Mendes, con una red de contactos que marca el ritmo de las operaciones. En el otro, Moussa Sissoko, representante de Barcola. “Ahí ves la diferencia entre los dos agentes. Para Mendes no cuentan tanto los deseos del jugador, sino dónde tiene conexiones con los directivos para mover las cosas como él quiere. Con Sissoko es lo contrario. Aunque signifique chocar con los clubes, aunque signifique ir fuerte. Quiere ir a la guerra por sus jugadores”, citó Molina, retratando dos formas opuestas de entender el mercado.

Si el movimiento por Mbaye se cae por precio o por jerarquía en la lista, Liverpool no se quedará bloqueado. El departamento de reclutamiento lleva tiempo trabajando alternativas para reforzar las bandas. Entre los nombres seguidos aparecen Yankuba Minteh, de Brighton, Matias Fernandez-Pardo, de Lille, y Rayan, de Bournemouth, todos ellos vistos como opciones viables para apuntalar el frente ofensivo.

En las últimas semanas ha surgido otro candidato: Said El Mala, de Köln. Un atacante versátil, capaz de actuar en ambas bandas o como referencia interior, que ya había sido vinculado anteriormente con un posible traspaso a Borussia Dortmund. Sin embargo, informaciones de Sky Germany apuntan a que el gigante de la Bundesliga se ha retirado de la puja. Ese giro abre una ventana interesante para Liverpool, siempre que el club decida lanzarse a por él y activar su cláusula de rescisión, cifrada en unos 50 millones de euros (42,7 millones de libras).

El sueño de la afición de Anfield de ver un doble asalto a París choca con un muro evidente: el coste. Desde Francia se espera que PSG exija un monto conjunto superior a los 150 millones de libras por sus dos jóvenes estrellas. Una cifra que obliga a cualquier club, incluso a uno del tamaño de Liverpool, a medir cada paso.

Molina deja caer que, aunque Mbaye está sobre la mesa, el peaje económico podría empujar a los reds hacia otro objetivo todavía no revelado. El reloj del mercado corre, las líneas ofensivas necesitan un último ajuste y la pregunta ya no es solo a quién quiere Liverpool, sino a quién puede realmente permitirse en esta recta final.