Pierre Sage aclara la situación de Ismaila Sarr en Crystal Palace
El técnico de Crystal Palace, Pierre Sage, ha puesto freno al ruido en torno al futuro de Ismaila Sarr tras el interés de Liverpool y las ofertas rechazadas de Galatasaray. El mensaje es claro: el extremo senegalés, de 28 años, sigue siendo jugador de los Eagles y, a día de hoy, el club cuenta con él.
Sarr no estuvo en el estreno liguero ante Everton y tampoco aparecerá el viernes en Selhurst Park contra Manchester City. No por un pulso con el club. No por un intento de forzar su salida. Según Sage, por una lesión en la ingle que le impide trabajar con el grupo.
“Por el momento, sí”, respondió el francés cuando le preguntaron si espera que Sarr continúe en Crystal Palace. “Cuando tienes tres años de contrato, no es fácil marcharte”.
Un recordatorio directo de la realidad contractual del jugador, que aún tiene vínculo a largo plazo con la entidad londinense.
Lesión, no rebelión
En los últimos días se había deslizado la idea de que Sarr se negaba a entrenar para presionar su salida. Sage desmontó esa versión sin rodeos. Explicó que el internacional senegalés está realizando trabajo individualizado por el dolor en la ingle y que el cuerpo técnico está centrado en recuperarlo.
“Ismaila Sarr está lesionado. Tiene dolor en la ingle, por eso no le visteis entrenar con nosotros hoy”, detalló. “Está en entrenamiento individual porque realmente tiene dolor. Le prepararemos, necesita tiempo. Pensé que sería más rápido, pero no soy médico. Por eso le espero y le preparamos para que vuelva con nosotros. No hay ninguna opción de que juegue contra City”.
Nada de castigos encubiertos. Nada de decisiones técnicas disfrazadas. Sage insiste en que la ausencia de Sarr es puramente física y que el objetivo común es verle de nuevo sobre el césped.
Presión de mercado y tentación Liverpool
El contexto, sin embargo, es ruidoso. Liverpool ha realizado un acercamiento y Galatasaray ya ha visto dos ofertas rechazadas. El nombre de Sarr circula en los despachos y en los titulares, y el propio entrenador reconoce que no es un escenario sencillo para el jugador.
“Entiendo que para cualquiera, tener este tipo de contacto es difícil, porque dudas mucho”, admitió Sage. “Pero, por el momento, está con nosotros. Está bajo contrato”.
El francés no esquiva el peso específico del club que ha llamado a la puerta. “Siempre es difícil para un jugador cuando tu nombre se asocia con un club como Liverpool”, reconoció. La tentación existe, el impacto emocional también. Y ahí entra la gestión interna.
Sage asegura que habla con Sarr de forma constante: “Hablé con él esta mañana sobre esto, ayer también. Solo queremos verle en el campo”. Para el técnico, el futbolista está siendo “honesto” y no hay conflicto en el vestuario.
Esperar a que pase la tormenta
El entrenador de Palace amplió el foco hacia el mercado en general. El periodo de traspasos altera rutinas, desestabiliza y expone a los jugadores a presiones externas: agentes, familias, rumores, ofertas formales y llamadas informales.
“El fútbol es así ahora, sabemos que cuando está abierto el mercado hay mucho ruido, muchas cosas alrededor del jugador”, explicó. “Quizá algunos no se sienten realmente cómodos con esta situación, y sus agentes tampoco, ni sus familias. No es un buen periodo cuando estás dentro de un club, pero sabemos que cuando termine solo nos preocuparemos por el rendimiento. Solo tenemos que esperar”.
Mientras tanto, la prioridad deportiva de Sage está lejos de las oficinas. “Por el momento, lo más importante es entender que el jugador no puede jugar y está en tratamiento, y lo que pase con su posible futuro está muy lejos de mí”.
Crystal Palace prepara la visita de Manchester City sin su extremo más desequilibrante y con el mercado aún abierto. Sarr se recupera, escucha el ruido y sigue atado por tres años de contrato. La pregunta es cuánto tiempo más podrá el club contener el interés de un gigante como Liverpool si la ventana sigue abierta y el jugador vuelve, por fin, al césped.




