Paul Scholes pide a Tuchel que siente a Declan Rice ante RD Congo
La fase de grupos apenas ha terminado y el ruido alrededor de la selección de Inglaterra ya es ensordecedor. Clasificada como primera del Grupo L con siete puntos de nueve posibles, el equipo de Thomas Tuchel encara el cruce de octavos frente a RD Congo el miércoles por la noche. Y, en plena cuenta atrás, una de las voces más autorizadas del fútbol inglés ha apuntado directamente al corazón del once: Paul Scholes quiere a Declan Rice… en el banquillo.
El contexto: una Inglaterra que gana, pero no convence
El arranque fue prometedor. Aquella victoria por 4-2 ante Croacia en el debut encendió ilusiones y alimentó la idea de que esta vez sí, que los 60 años de frustración mundialista podían empezar a quedar atrás en Estados Unidos.
Después, el paisaje cambió. Inglaterra se atascó ante Ghana en un empate gris, incapaz de romper el muro africano. Frente a Panamá, el guion se repitió durante más de una hora: dominio, pocas ideas, nulo colmillo. El gol llegó tarde, el 2-0 maquilló el marcador, pero no la sensación de atasco.
Declan Rice no jugó ese último partido de grupo. Arrastraba molestias físicas y, además, estaba apercibido tras ver amarilla ante Ghana, un riesgo innecesario con los octavos ya en el horizonte. Ahora, recuperado y liberado de esa amenaza, todo apunta a que Tuchel lo devolverá al once. Ahí entra Scholes.
Scholes rompe el molde: “No necesitas dos mediocentros defensivos”
El excentrocampista del Manchester United, campeón de todo y voz respetada en Inglaterra, fue directo en el podcast The Good, The Bad & The Football. Para él, el escenario ante RD Congo no admite dudas tácticas:
Inglaterra, sostiene, no puede permitirse salir con dos mediocentros de corte defensivo contra un rival que, en teoría, tendrá poco balón. Scholes no lo disfraza: cree que el equipo debe llenarse de atacantes y que el puesto en la base del juego es un cara a cara entre Declan Rice y Elliot Anderson.
Y en esa elección, se queda con Anderson.
Scholes argumenta que el centrocampista de Nottingham Forest, ya atado por Manchester City en una operación que alcanzará los 116 millones, ofrece algo que le falta al equipo: pases verticales, agresividad con balón, intención de romper líneas. En su análisis, Anderson mira más hacia adelante, arriesga un poco más, sacude el ritmo.
Rice, recuerda Scholes, es un futbolista de élite, líder y referencia en el Arsenal campeón de liga. Pero no le exime de crítica. El exinternacional apunta a la temporada pasada del conjunto londinense: a su juicio, el equipo no desplegó un gran fútbol y Rice no logró conectar con Martin Odegaard como debía. Para Scholes, ese patrón se ha trasladado a la selección, donde el juego ofensivo se ha visto demasiado plano cuando Rice manda en la medular.
Con Anderson, insiste, no ve ese problema.
Una Inglaterra sin aura de campeona
Más allá del caso Rice, Scholes también puso bajo la lupa el rendimiento general del equipo de Tuchel. El balance es duro: a su juicio, en lo que va de torneo no ha visto un conjunto que parezca preparado para ganar el Mundial.
Reconoce que Inglaterra está sacando los resultados, que los triunfos llegan y que el vestuario tiene futbolistas capaces de decidir partidos por sí solos. Pero coloca el listón más arriba: hoy por hoy, ve a la selección por debajo de potencias como Francia o Argentina, tanto en juego como en personalidad competitiva.
No es una sentencia definitiva, pero sí una advertencia. El margen de mejora existe; la cuestión es si Tuchel se atreverá a tocar piezas pesadas para encontrarlo.
Nicky Butt responde: Rice es intocable
La postura de Scholes no ha quedado sin réplica. Otro excompañero suyo en el Manchester United y en la selección, Nicky Butt, coincide en el diagnóstico general —no se puede jugar con dos mediocentros de contención frente a rivales que apenas tendrán la pelota—, pero se planta en la conclusión.
Para Butt, la solución no pasa por sentar a Rice, sino por sacrificar a Anderson.
El excentrocampista elogia al jugador de Nottingham Forest, al que califica de “brillante” y de futbolista de máximo nivel, justificando así la inversión cercana a los 120 millones que hará Manchester City. Pero, aun con esa admiración, coloca a Rice en otra categoría: la de los imprescindibles.
En su visión, hay jugadores que no se tocan en un once competitivo, y Rice es uno de ellos. Su lectura es clara: un solo mediocentro posicional, sí; pero ese mediocentro debe ser el del Arsenal.
RD Congo, el siguiente examen
Al otro lado del cuadro espera RD Congo, tercera del Grupo K tras vencer a Uzbekistán, empatar con Portugal y caer frente a Colombia. Un recorrido discreto, pero suficiente para asomarse a los cruces y presentarse como esa clase de rival incómodo que puede convertir cualquier noche en un problema si se le subestima.
Y ahí es donde la discusión sobre Rice, Anderson y el plan de Tuchel cobra un peso real. Inglaterra no solo se juega el pase a cuartos; se juega también la credibilidad de su proyecto. ¿Se atreverá el seleccionador a romper el molde y apostar por un centro del campo más agresivo, como pide Scholes? ¿O se mantendrá fiel a la jerarquía y al liderazgo de Rice, como reclama Butt?
La respuesta llegará en la alineación del miércoles. Y, a partir de ahí, hablará el marcador.



