El Estadio Miguel Hidalgo será el escenario de un duelo clave de Clausura entre Pachuca y Santos Laguna, todavía en fase de liga (jornada 14), con objetivos de temporada muy distintos: los Tuzos, cuartos con 25 puntos, defienden plaza de Playoffs; Santos, colista en el puesto 18 con 9 puntos, pelea por no quedar hundido en el fondo de la tabla.
El antecedente reciente y la serie de los “Atomic Five”
Dentro del conjunto cerrado de los últimos cinco enfrentamientos directos, el balance es favorable a Pachuca: 3 victorias, 1 empate y 1 derrota. El duelo más reciente, en el Apertura 2025, terminó con triunfo de Santos Laguna 1-0 en el Estadio Corona, rompiendo una racha negativa ante los hidalguenses. En ese partido, las áreas marcaron la diferencia: Santos sostuvo el 0-0 al descanso y golpeó en la segunda parte para asegurar los tres puntos.
En Hidalgo, sin embargo, la historia reciente es otra: Pachuca ganó 2-1 en el Clausura 2024 y 3-2 en el Apertura 2023, siempre marcando primero y llegando al descanso en ventaja (2-0 y 1-0 respectivamente). Esa tendencia refuerza la idea de que el contexto local pesa mucho en esta rivalidad y que el rendimiento de Santos fuera de Torreón se desploma.
La foto actual: liga vs global
En la liga fase, Pachuca presenta un perfil de aspirante serio a la parte alta: 7 victorias, 4 empates y solo 2 derrotas en 13 partidos, con 17 goles a favor y 11 en contra. En casa, su hoja es casi perfecta: 5 victorias y 2 empates, 12 goles anotados y apenas 5 encajados. Es decir, suma el 76.9% de los puntos posibles como local y encaja solo 0.7 goles por partido en Hidalgo.
Sin embargo, si ampliamos la mirada a través de todas las fases de la competición, el equipo muestra matices: en 32 partidos tiene 14 victorias, 8 empates y 10 derrotas, con 42 goles a favor (promedio de 1.3) y 35 en contra (1.1). Ha dejado su portería a cero en 7 ocasiones, pero también ha fallado en anotar en 10 partidos. El patrón temporal de goles a favor se concentra entre el 31 y el 45 (29.27%) y en el tramo final 76-90 (21.95%), lo que sugiere que Pachuca suele desatascar partidos cerrados antes del descanso o en el cierre.
Santos Laguna, en cambio, llega con una realidad mucho más cruda. En la liga fase, solo ha sumado 2 victorias, 3 empates y 8 derrotas, con 15 goles a favor y 31 en contra. Su diferencia de -16 es la peor del campeonato, y como visitante el registro es dramático: 1 victoria, 1 empate y 5 derrotas, 7 goles marcados y 20 recibidos (2.86 encajados por salida).
A través de todas las fases de la competición, Santos acumula 30 partidos con 8 victorias, 5 empates y 17 derrotas, 37 goles a favor (1.2 por partido) y 59 en contra (2.0). No ha logrado ninguna portería a cero como visitante en este periodo y ha fallado en marcar en 5 de sus 15 salidas. El reparto de goles encajados evidencia fragilidad desde el arranque (19.30% entre 0-15 minutos y otro 19.30% entre 76-90), lo que se traduce en muchos partidos condicionados por desventajas tempranas y derrumbes finales.
Impacto de un triunfo, empate o derrota para Pachuca
Si Pachuca gana, podría acercarse a los tres primeros puestos y consolidar su condición de cabeza de serie de cara a los Playoffs. Pasaría a 28 puntos en 14 jornadas, manteniendo una media de 2 puntos por partido en la liga fase, un ritmo propio de aspirante al título en esta edición 2025. Además, reforzaría su fortaleza en Hidalgo y ampliaría la brecha con la zona de riesgo de salir de los puestos de fase final.
Un empate frenaría ligeramente su proyección: quedaría en 26 puntos y vería cómo rivales directos pueden recortar distancias. Dado su calendario de 13 partidos ya disputados, dejar ir puntos en casa ante el último clasificado sería un pequeño paso atrás en la lucha por terminar entre los cuatro primeros.
Una derrota, en cambio, sería un golpe serio a sus metas: seguiría con 25 puntos y podría caer posiciones si los perseguidores ganan. A nivel anímico, perder el invicto en casa frente al colista erosionaría la confianza construida en Hidalgo y reabriría dudas que sus números globales (10 derrotas en 32 partidos en todas las fases) ya insinúan.
Impacto para Santos Laguna
Para Santos, un triunfo en Pachuca sería casi un “partido de seis puntos” simbólico. Llegaría a 12 puntos, recortaría la brecha con la zona media y, sobre todo, enviaría una señal de cambio de tendencia: rompería una racha de 5 derrotas en 7 salidas de esta liga fase y mejoraría su promedio de 0.43 puntos por partido como visitante. Además, ganar en un estadio donde ha sufrido dos derrotas ligueras recientes serviría como punto de inflexión para aspirar, al menos, a salir del último lugar y maquillar una diferencia de goles muy negativa.
Un empate, llevándolo a 10 puntos, mantendría vivo el objetivo mínimo de abandonar el fondo de la tabla, pero seguiría dejando a Santos con una media muy baja y sin margen de error en las jornadas finales.
Una derrota lo hundiría aún más: seguiría con 9 puntos, consolidado en el puesto 18 y con una narrativa de temporada marcada por la fragilidad defensiva (31 goles encajados en 13 fechas de liga fase) y la incapacidad para puntuar fuera de casa. A nivel de proyecto, un nuevo tropiezo podría acelerar decisiones estructurales de cara al resto del año 2025.
Veredicto
El duelo en Hidalgo es, para Pachuca, una oportunidad de transformar un buen torneo en una campaña de auténtico candidato, reforzando su posición de privilegio en los Playoffs. Para Santos Laguna, es una de las últimas ventanas para reengancharse a la pelea por algo más que evitar el farolillo rojo. El resultado no solo moverá la tabla; puede redefinir las aspiraciones de ambos clubes en esta edición 2025 de la Liga MX.





