O’Neill explica la ausencia de Hassan en el derbi tras el 0-3
En una noche ya de por sí amarga para Celtic, Martin O’Neill tuvo que explicar otra cuestión que rondaba la cabeza de los aficionados: ¿por qué Haissem Hassan no fue titular en la derrota por 3-0 ante Rangers en Ibrox, en los cuartos de final de la Premier Sports Cup?
La decisión sorprendió. Hassan venía de firmar una actuación vibrante a mitad de semana en el 1-0 ante St Johnstone, donde asistió a Mika Baur en el único gol del partido y vio cómo le anulaban de forma polémica un tanto propio. Todo apuntaba a que repetiría en el once en el gran derbi. No ocurrió.
En su lugar, O’Neill apostó de inicio por Sebastian Tounekti, un giro que generó debate inmediato entre la afición antes del saque inicial y mucho más después del pitido final, con el 0-3 ya grabado en el marcador.
Un problema nocturno que cambió los planes
Tras el encuentro, el técnico de Celtic desveló que la razón no tuvo nada que ver con el rendimiento del francés, sino con una mala noche previa al partido.
“Young Hassan tuvo un problema durante la noche y, en toda honestidad, no durmió mucho, así que fue simplemente una cuestión de no ponerlo de inicio por eso. Esa es la razón, realmente”, explicó O’Neill, en declaraciones recogidas por Scottish Sun.
Nada de castigos, nada de rotaciones tácticas rebuscadas. Un jugador clave para el plan reciente de Celtic llegó al día del derbi sin descanso suficiente y el entrenador decidió no arriesgarlo desde el primer minuto.
La explicación choca con la imagen reciente de Hassan: un extremo incisivo, con confianza, que parecía ganar peso en el esquema tras su papel decisivo ante St Johnstone. Esa noche, su energía cambió el partido. En Ibrox, en cambio, apenas pudo influir desde el banquillo.
El peso del derbi en la pizarra
Antes incluso de que rodara el balón, O’Neill ya había sido cuestionado por la ausencia del atacante en la alineación inicial. Entonces, el irlandés dejó entrever que la magnitud del duelo también había influido en su planteamiento.
“Sí, creo que estará en el campo de juego sin duda”, respondió, abriendo la puerta a su participación posterior. “Creo que a veces quizá hay que echar un pequeño vistazo al propio partido, ya sabes, la intensidad de todas esas cosas en particular”.
El mensaje era claro: Ibrox, un derbi, un cuarto de final de copa. Un escenario que exige piernas frescas, cabeza fría y, en este caso, un jugador que hubiera dormido algo más que unas horas sueltas.
La presión del encuentro se notó desde el primer instante. Rangers golpeó, Celtic no encontró respuesta y la eliminatoria se le escapó a O’Neill sin que Hassan pudiera ofrecer esa chispa que sí mostró días antes. La apuesta por Tounekti como titular, con Hassan reservado, no cambió el rumbo de una noche dominada por el equipo local.
Mientras el ruido alrededor del 0-3 crece, la explicación del técnico sobre Hassan aporta contexto, pero no calma el descontento. El extremo, que parecía listo para consolidarse, se quedó a medias en uno de los escenarios más grandes del calendario.
La próxima vez que llegue un derbi en Ibrox, con todo lo que implica en intensidad y presión, ¿se permitirá Celtic el lujo de dejar a uno de sus hombres más desequilibrantes fuera del once por una mala noche de sueño?




