El nuevo Liverpool de Iraola: Estreno de equipaciones y cambio de imagen
El nuevo ciclo en Liverpool no solo se verá en el banquillo. También se verá, y mucho, en el césped y en las gradas de Anfield. La llegada de Andoni Iraola coincide con un cambio de piel mayúsculo: un paquete de equipaciones y ropa de partido valorado en 60 millones de libras que redefine la imagen del club para la temporada 2026/27.
El técnico vasco, que aterriza en Merseyside después de clasificar a Bournemouth para competiciones europeas, se encuentra con un Liverpool relanzado comercialmente y decidido a explotar al máximo su alianza con Adidas. El fabricante alemán ha apostado fuerte: nuevo diseño de camiseta local, nuevas prendas de entrenamiento, nuevas líneas de paseo y un estatus que solo comparten los gigantes del continente.
Un acuerdo millonario y un salto de categoría
El regreso de Adidas como socio técnico ya dejó cifras contundentes la pasada temporada: un aumento del 700% en las ventas de camisetas, con aficionados de más de 150 países comprando la nueva elástica. Ese boom ha reforzado la posición del club en la mesa de negociación y ha engordado las arcas de Anfield dentro de un acuerdo ya de por sí muy lucrativo.
El premio a ese éxito llega ahora. Adidas ha incluido a Liverpool en su lista de clubes “Elite” para la campaña 2026/27. No es un detalle menor. Solo cuatro equipos entran en ese círculo: Liverpool, Real Madrid, Manchester United y Arsenal. Ese sello abre la puerta a colecciones exclusivas, ediciones especiales y una estética diferenciada para jugadores y cuerpo técnico.
Para el aficionado, se traduce en algo muy concreto: más producto único, más variedad y una identidad visual que pretende marcar época.
Una camiseta de calentamiento con sabor noventero
El símbolo más visible de ese salto de categoría será la camiseta especial de prepartido que el equipo lucirá en Anfield. Solo los cuatro clubes “Elite” dispondrán de una prenda de este tipo. En el caso de Liverpool, Adidas ha tirado de archivo: un patrón de rombos retro inspirado en la plantilla de 1994, uno de los diseños icónicos de la marca en los años 90.
Esa trama geométrica no se quedará solo en la camiseta de calentamiento. También aparecerá en las chaquetas tipo chándal que vestirá la plantilla antes de los encuentros, reforzando una estética reconocible desde el túnel hasta el banquillo. Las camisetas de entrenamiento ya están a la venta, igual que las chaquetas “stadium”, con un precio de 100 libras.
La apuesta no es estática. La propia marca ya ha confirmado que las camisetas de prepartido con rombos se sustituirán a mitad de temporada por un nuevo diseño. El escaparate cambiará sobre la marcha, manteniendo vivo el interés del aficionado y el flujo comercial.
Iraola, presentado con el nuevo traje de trabajo
El primer contacto de Iraola con la afición llegó, precisamente, enfundado en la nueva ropa de entrenamiento del club. Patrocinada por AXA, la línea de trabajo recupera una estética noventera: sudaderas, chaquetas y camisetas que beben de aquella década, ahora reinterpretadas para un Liverpool que mira hacia adelante con un guiño al pasado.
No es solo una cuestión de estilo. La imagen del técnico y su cuerpo técnico en el día a día, en sesiones abiertas o en giras, forma parte del relato visual de esta nueva etapa. Cada aparición pública del entrenador vasco refuerza la idea de un club que se renueva de arriba abajo.
Más lanzamientos en el horizonte
El plan no se detiene en la camiseta local y la ropa de entrenamiento. Los aficionados pueden esperar nuevas colecciones de ocio y el lanzamiento de la tercera equipación, previsto para abril. Será otro momento clave de la temporada comercial, con la expectación habitual por los colores y el diseño que acompañarán al equipo lejos de Anfield.
Con el cambio de técnico y el final de los dos años de la etapa Arne Slot, Liverpool encara 2026/27 con algo más que un nuevo discurso futbolístico. Estrena un proyecto en el banquillo y, a la vez, un escaparate global renovado, pensado para que cada partido en Anfield cuente también una historia desde la grada hasta el túnel de vestuarios.
La pregunta, ahora, es sencilla y contundente: ¿podrá el nuevo Liverpool de Iraola estar a la altura del impacto que ya ha logrado su nueva piel?




