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Nicolo Tresoldi y su dilema entre Alemania e Italia

Nicolo Tresoldi, la nueva joya de Club Brugge, vive en un cruce de caminos que va mucho más allá del césped. Ha jugado 24 partidos con la selección sub-21 de Alemania, pero aún no ha decidido qué bandera defenderá cuando llegue la hora grande: seguir con Alemania o cambiar a Italia.

La cuestión está encima de la mesa, pero no tiene respuesta inmediata.

“No es una pregunta que haya que hacerme a mí, pero he hablado con él y me ha dicho que todavía no puede tomar una decisión”, explicó el seleccionador sub-21 alemán Antonio Di Salvo, en declaraciones recogidas por Kicker.

Por ahora, la elección es continuista. El delantero de 22 años ha optado por seguir vistiendo la camiseta de la sub-21 de Alemania. Un guiño importante para la federación germana.

“Y eso es una gran señal para nosotros”, añadió Di Salvo, aliviado por conservar, al menos de momento, a uno de los talentos más interesantes de su generación.

El técnico no se quedó ahí. Abrió el foco y apuntó a un fútbol que ya no entiende de fronteras rígidas:

“Creo que el mundo ha cambiado. Hace 20 o 30 años, los jugadores no tenían que tomar este tipo de decisiones. El mundo se ha vuelto más global y muchos jugadores tienen la oportunidad de jugar para un segundo o incluso un tercer país. Si necesitan tiempo, hay que dárselo”.

La historia de Tresoldi resume bien ese nuevo mapa del fútbol internacional. Nació en Cagliari, en Italia. Su padre es italiano. Su madre, argentina de ascendencia italiana. Tres raíces, un mismo apellido y varias puertas abiertas.

A los 13 años se mudó con su familia a Alemania. Allí empezó a jugar en las categorías inferiores de Hannover 96, el club que moldeó su talento y le permitió crecer hasta llamar la atención de las selecciones juveniles alemanas. Con el tiempo, obtuvo la ciudadanía alemana y se consolidó como internacional sub-21.

Hoy, mientras brilla con Club Brugge y gana minutos y peso competitivo, la pregunta de fondo sigue latiendo: ¿seguirá el camino que ya ha empezado con Alemania o se dejará seducir por Italia cuando llegue la llamada absoluta?

De momento, la respuesta se juega en silencio. En sus botas. Y en el tiempo que él mismo ha pedido para decidir a qué himno se alineará cuando el fútbol deje de ser una promesa y se convierta en legado.