Neymar Jr se ha lanzado a una nueva batalla con su propio cuerpo. Lo hace con una idea fija en la cabeza: jugar el que, salvo milagro, será su último Mundial.
El astro de Santos ha pasado de nuevo por el quirófano, esta vez en plena fecha FIFA, apurando cada ventana del calendario para llegar a punto a 2026. Nada de vacaciones, nada de tregua. Solo recuperación.
La confesión de Cuca y una rodilla al límite
La noticia la destapó Marca a partir de las palabras de Cuca, técnico de Santos, en la previa del debut del equipo en la Copa Sudamericana ante Cuenca. El entrenador no dejó lugar a dudas sobre el esfuerzo que está haciendo su estrella.
«Neymar se sometió a una cirugía de rodilla durante el parón de selecciones de la FIFA. No ha entrenado. Pasó unos días recuperándose de la operación», explicó el técnico.
No es la primera intervención reciente. Al terminar la última temporada del Brasileirao, Neymar ya había optado por operarse la rodilla siguiendo las recomendaciones médicas. El desgaste acumulado en la articulación, golpeada una y otra vez a lo largo de su carrera, exigía una solución de fondo.
Pero el problema no se detuvo ahí.
Regeneración, plasma y una obsesión llamada Mundial
Unos meses después de aquella primera operación, Neymar ha vuelto al quirófano. Según detalla Marca, el brasileño se sometió a un tratamiento regenerativo con plasma rico en plaquetas, una técnica destinada a fortalecer el tejido de una articulación castigada y con daños importantes.
El plan es claro: reforzar la rodilla, acelerar la recuperación y minimizar riesgos de recaída cuando el calendario se vuelva implacable.
Neymar eligió hacerlo justo en el parón internacional en el que soñaba con regresar a la selección de Brasil. No hubo convocatoria, pero sí un nuevo paso en su hoja de ruta hacia 2026. En lugar de vestirse de amarillo, eligió la camilla, el bisturí y el laboratorio.
Un mensaje para Ancelotti
El delantero ha iniciado ahora un programa especial de recuperación, diseñado para que llegue en plenitud a los últimos meses antes del Mundial que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Cada sesión de fisioterapia, cada ejercicio de fortalecimiento, tiene un destinatario muy concreto: Carlo Ancelotti. Neymar sabe que ya no juega solo contra los rivales, sino contra el tiempo, las dudas y la competencia feroz por un hueco en una lista de apenas 26 nombres.
Su objetivo es doble. Primero, estar físicamente apto para competir al máximo nivel. Después, convencer al seleccionador de que todavía puede marcar diferencias en el escenario más grande de todos.
La carrera está lanzada. Neymar ha vuelto a apostar fuerte por su cuerpo. La próxima palabra será de Ancelotti.

