logo

Neymar y su leve gripe: ¿estará listo para el derbi?

Neymar Jr. encendió las alarmas en Santos al perderse el entrenamiento táctico del viernes en el CT Rei Pelé. No fue por una lesión muscular ni por un golpe en el último partido, sino por algo mucho más cotidiano: síntomas leves de gripe. Justo en la víspera de una de las semanas más pesadas de la temporada.

El cuerpo técnico de Cuca afinaba los últimos detalles para visitar a su clásico rival cuando llegó la noticia de que el capitán no saltaría al campo. El susto fue inmediato. Sin su principal referencia ofensiva, el equipo ya sufrió un duro castigo reciente: aquel 3-0 ante Palmeiras en la Copa do Brasil aún pesa en la memoria.

El departamento médico, sin embargo, decidió pisar el freno. Nada de riesgos. El club optó por resguardar al delantero para evitar que el cuadro empeorara a las puertas de un tramo decisivo del calendario. En un comunicado oficial, Santos explicó la situación con claridad: Neymar Jr. presentó síntomas gripales y fue apartado del entrenamiento del viernes, siguiendo la recomendación del Departamento de Salud.

La previsión interna es optimista. Los informes apuntan a que el capitán regresará a los trabajos el sábado y seguirá disponible para el derbi. Un alivio enorme para Cuca, que ya tiene suficientes quebraderos de cabeza.

Porque Neymar no es un jugador más. Es el termómetro y el cuchillo del ataque. Esta temporada suma nueve goles y ocho asistencias en 24 partidos, cifras que explican por sí solas por qué el equipo se resiente tanto cuando él no está. Con él en el campo, Santos muerde; sin él, duda.

Y las dudas sobran en este momento. El equipo llega al duelo contra Corinthians con la soga demasiado cerca del cuello: la zona de descenso del Campeonato Brasileiro está a solo dos puntos. Cada pelota dividida, cada transición, cada decisión cuenta. Un clásico en este contexto deja de ser solo un partido por rivalidad; se convierte en una batalla por respirar.

Cuca, además, deberá recomponer el once. Joao Schmidt está suspendido por acumulación de tarjetas y Gabriel Menino sigue fuera por un esguince de rodilla. Dos bajas sensibles en el corazón del equipo. El técnico tendrá que ajustar piezas, protegerse sin perder filo y, sobre todo, rezar para que Neymar llegue en condiciones de marcar la diferencia.

Y el calendario no da tregua. Después del derbi ante Corinthians, Santos se enfrenta a una misión casi suicida: remontar un 3-0 contra Palmeiras en la vuelta de los cuartos de final de la Copa do Brasil. Si la ausencia de Neymar ya se notó en la ida, el margen de error en la vuelta es prácticamente nulo.

Como si fuera poco, el tramo exigente se cierra con una visita complicada a Internacional antes de la pausa en el calendario doméstico. Tres partidos, un capitán entre algodones y una temporada entera oscilando entre la reacción y el abismo.

Neymar se perdió un entrenamiento por una gripe leve. Santos se juega mucho más que eso en los próximos días. La pregunta es sencilla y brutal: ¿aguantará el equipo el peso de esta semana o quedará marcado por ella hasta el final del año?