El próximo Mundial masculino de la FIFA, que se disputará entre Estados Unidos, México y Canadá en junio y julio, todavía no ha dado el primer toque… pero ya está marcando el ritmo del negocio. Las grandes marcas deportivas han olido la oportunidad: en un contexto de freno para Nike y de clima complejo en Europa para todo el sector, la visibilidad global del torneo vale oro. Y nadie quiere quedarse fuera del plano.
Nike acelera: de Air Force 1 patrióticas al regreso de Kobe
En Beaverton han pisado el acelerador. Nike está utilizando el Mundial como escaparate para reforzar tanto su catálogo de lifestyle como el de rendimiento, con una batería de lanzamientos que apuntan directo al aficionado.
Uno de los focos está en las Air Force 1, un icono que la marca reinterpreta con sabor mundialista. Habrá versiones específicas para la selección de Estados Unidos, con el escudo oficial de “Team USA”, y otra para México, que luce la inscripción “Mexico Tiempo FC” en el talón, un guiño inevitable dado que el combinado mexicano viste Adidas. No es solo una zapatilla: es una declaración de presencia en dos de las aficiones más ruidosas del torneo.
Nike también ha preparado nuevas equipaciones con motivos claramente estadounidenses para los equipos de U.S. Soccer, subrayando el papel de Estados Unidos como país anfitrión en 2026 y construyendo relato desde ya con sus kits de selección.
La ofensiva no se queda en el césped. La firma reeditrá por primera vez desde 2013 una de las siluetas más queridas de Kobe Bryant: la Nike Kobe 8 Protro “Mambacurial”. El modelo mantiene la característica parte superior de malla en degradado púrpura a rosa y el Swoosh verde intenso en la puntera, pero suma una plantilla mejorada para ofrecer mayor respuesta. Un lanzamiento pensado para encender la nostalgia y, al mismo tiempo, hablar al nuevo consumidor.
Adidas responde: tienda inmersiva y nostalgia mundialista
En Herzogenaurach tampoco se han quedado quietos. Adidas ha decidido acercar el fútbol al público estadounidense de forma literal, abriendo el mes pasado su primera tienda de fútbol centrada en Estados Unidos: un espacio de 9.000 pies cuadrados en el American Dream Mall de East Rutherford, Nueva Jersey.
El centro comercial ha dejado claro que esta apertura es solo una pieza de un plan más amplio vinculado al Mundial, con el objetivo de consolidarse como destino para aficionados al deporte y grandes eventos globales. Adidas gana así un escenario privilegiado para mostrar producto, experiencia y narrativa futbolera en un país clave.
La marca también tira de archivo. Ha lanzado tres colorways “Bringback” de sus Gazelle, dentro de una cápsula dedicada a México, Argentina y Colombia. Estas versiones están disponibles a través de la web de Dick’s Sporting Goods y se integran en la colección Bring Back, que recupera estilos vintage de fútbol: camisetas, chándales y camisetas inspiradas en equipos y partidos legendarios. Puro golpe a la memoria del aficionado.
Otro guiño al pasado llega con la resurrección de las Y-3 “Beast Pact” junto a Yohji Yamamoto. Aquellas botas de 2006 regresan ahora sin tacos, convertidas en zapatillas de suela fina. Llegarán en julio y cada par se situará en un precio de 300 dólares. Menos césped, más calle, pero la misma intención: capitalizar el aura de una pieza de culto en año de Mundial.
Puma, sin gran lanzamiento, pero con once selecciones
Puma no prepara un gran bombazo de botas específico para el Mundial, pero no se resigna a un papel secundario. Su estrategia pasa por el césped y por el escudo en el pecho.
En la conferencia de resultados del cuarto trimestre, el consejero delegado Arthur Hoeld fue claro: la marca necesita recuperar “calor” en eventos deportivos este año, y el Mundial figura en la primera línea de esa hoja de ruta. La compañía presentó el mes pasado las nuevas equipaciones de sus 11 selecciones patrocinadas, una lista que incluye a Portugal, Marruecos, Ghana, Paraguay, Senegal, Côte d’Ivoire, República Checa, Suiza, Nueva Zelanda, Austria y Egipto.
Puma, ahora con Anta como principal accionista, ha fijado 2026 como año de transición, con el objetivo de volver a crecer por encima de la media del sector a partir de 2027. Mientras ajusta su rumbo, también pone el foco en disciplinas emergentes como Hyrox y en el siempre mediático universo de la F1, dos territorios donde la conversación está en plena ebullición.
Según Billy Lalor, director de merchandising de consumidor en Soccer.com, el verdadero salto de Puma en botas de fútbol se espera precisamente para 2027, coincidiendo con el Mundial femenino de la FIFA que tendrá a Brasil como país anfitrión. La marca juega a medio plazo, pero no renuncia al impacto inmediato que le darán sus selecciones en la cita masculina.
Reebok vuelve al césped con nombres propios
Mientras los gigantes del fútbol consolidan posiciones, otro viejo conocido ha decidido regresar al terreno de juego. Reebok ha firmado su reentrada en el mercado del fútbol con un acuerdo de patrocinio con Dušan Vlahović, uno de los delanteros más destacados de Europa.
El pacto es de largo recorrido y sitúa al internacional serbio como rostro principal de la línea de ropa y calzado de la marca en fútbol. El movimiento se verá en el campo este verano, con el debut de la Sidewinder, una bota de rendimiento que marca el regreso de Reebok a la categoría.
La marca no ha tardado en sumar una segunda pieza a su plan. Una semana después del anuncio con Vlahović, Reebok cerró otro acuerdo, esta vez con el defensor de élite Trevoh Chalobah. El zaguero ya lució la nueva Sidewinder en el partido de octavos de final de la UEFA Champions League del mes pasado. Un escenario perfecto para recordar al mercado que Reebok ha vuelto al juego.
Un año clave para las botas… y para las marcas
Tras un año de enfriamiento en la categoría de botas de fútbol, el Mundial actúa como chispa. Billy Lalor lo resume en una idea: la fiebre empieza a subir, y eso es una buena noticia para todos después de 12 meses de desinterés.
El calendario del torneo, extendido durante más de dos meses entre junio y julio, ofrece una ventana prolongada de exposición. Nike, Adidas, Puma y ahora Reebok lo saben. No solo compiten por el gol del mes, sino por ocupar la mente del consumidor cuando el balón deje de rodar. La cuestión es quién llegará con más “calor de marca” cuando el árbitro pite el final del último partido.





