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Mundial 2026: Francia, Argentina y el duelo de gigantes

El Mundial 2026 entra en ebullición: siete selecciones, un título y un desfile de gigantes… con un solo invitado no europeo resistiendo el asedio. Argentina sostiene la bandera de Sudamérica en un cuadro final dominado por Europa. El margen de error ya no existe. Un tropiezo y a casa.

Entre favoritos consolidados, estrellas consagradas y alguna sorpresa que se niega a despertar, el torneo avanza a golpes de talento y nervios de acero.

Francia y Mbappé: la máquina que no sabe perder

Francia ya está en semifinales. Sin sustos, sin manchas, sin concesiones. El vigente bicampeón derrotó 2-0 a Marruecos el jueves y se plantó entre los cuatro mejores con una autoridad que asusta. Ahora espera rival: saldrá del choque entre España y Bélgica, el martes 14 de julio en el AT&T Stadium de Dallas.

El camino de Les Bleus ha sido una demostración de fuerza continua. Pleno de victorias en el Grupo I —3-1 a Senegal, 3-0 a Irak, 4-1 a Noruega— y misma línea en las eliminatorias: 3-0 a Suecia, 1-0 a Paraguay y ese 2-0 a Marruecos que selló el pase.

En el centro de todo, Kylian Mbappé. Capitán, referencia y máximo goleador histórico de la selección francesa. En este Mundial ya lidera la tabla de anotadores del torneo y ha igualado a Lionel Messi con 17 goles no marcados de penalti en todas sus participaciones mundialistas. Un registro que lo coloca, definitivamente, a la altura de los mitos a los que él mismo sigue situando por encima: Messi y Cristiano Ronaldo.

La única nota de inquietud llegó con el esguince de tobillo que sufrió ante Marruecos. Él mismo se encargó de apagar la alarma: está “completamente bien”. Si cumple su palabra, Francia tendrá a su estrella lista para perseguir algo que nadie ha logrado en la historia moderna: el tercer Mundial consecutivo.

España y Lamine Yamal: la nueva ola quiere su año

La Roja mira a 2010 sin nostalgia, sino como referencia. Segunda en el ranking mundial solo por detrás de Argentina, España se ha instalado en la parte alta del fútbol internacional y llega al duelo de cuartos ante Bélgica, este viernes 10 de julio en el SoFi Stadium de Los Ángeles, con la sensación de que el título está, por fin, a su alcance.

Su fase de grupos fue sólida. Empate sin goles ante Cabo Verde para abrir boca, y después dos victorias con portería a cero: 4-0 a Arabia Saudí y 1-0 a Uruguay. Ya en las rondas de eliminación directa, España no titubeó: 3-0 a Austria y 1-0 a Portugal para citarse con Bélgica por un puesto en semifinales ante Francia.

El foco recae sobre Lamine Yamal. A sus 18 años, el extremo derecho llega al Mundial tras superar una lesión muscular en los isquiotibiales y con la admisión pública de que aún no estaba para disputar los 90 minutos completos antes del torneo. Sobre el césped, sin embargo, ha vuelto a dejar claro que su techo está muy lejos. Cada vez que recibe, el partido cambia de ritmo. España sabe que su desborde y su talento pueden ser la llave para derribar otra puerta en este Mundial.

Bélgica y Lukaku: del escepticismo al desafío abierto

Bélgica irrumpió de verdad en el Mundial cuando goleó 4-1 a Estados Unidos y silenció un estadio entero en suelo norteamericano. La selección local recuperó a Folarin Balogun tras la suspensión de su tarjeta roja —una decisión rodeada de ruido político—, pero ni eso frenó a De Rode Duivels. Ahora, el viernes, se cruzan con España con la vista puesta en un hipotético choque con Francia.

El torneo belga empezó con dudas: empates ante Egipto (1-1) e Irán (0-0), antes de desatarse con un contundente 5-1 a Nueva Zelanda. Ya en el todo o nada, 3-2 a Senegal y ese 4-1 a Estados Unidos que cambió el tono de la conversación alrededor del equipo.

Rudi Garcia lo resumió tras el triunfo: “todo el mundo piensa que nos vamos a casa”. Esa frase retrata el ambiente que ha rodeado a Bélgica, siempre observada con suspicacia. Para cambiarlo, nada mejor que Romelu Lukaku. Máximo goleador histórico de su selección, ha marcado en los tres últimos partidos de este Mundial entrando siempre desde el banquillo. Con ello se ha convertido en el primer jugador en la historia de la Copa del Mundo que anota como suplente en cuatro encuentros distintos.

Ahora, con el cartel de revulsivo convertido casi en arma de leyenda, Lukaku persigue otro tipo de récord: el de derribar a un grande más y sostener a Bélgica donde muchos no la esperaban.

Noruega y Haaland: el debutante que ya no se conforma

Para Noruega, todo lo que está viviendo es territorio nuevo. La selección nórdica se ha plantado en cuartos de final por primera vez en su historia y se jugará el pase a semifinales ante Inglaterra este sábado 11 de julio en el Hard Rock Stadium de Miami. Nadie en el país quiere que esto termine siendo solo una anécdota.

Landslaget compartió grupo con Francia en el Grupo I y encajó un duro 4-1 ante el campeón vigente. No se derrumbó. Reaccionó con un 4-1 a Irak y un 3-2 a Senegal que la metieron en el cuadro final. Allí, Noruega derribó dos nombres pesados: 2-1 a Costa de Marfil y 2-1 a Brasil. Con ese impulso se presenta ante Inglaterra.

La figura es incuestionable: Erling Haaland. Su nombre ya aparece en la misma frase que Messi y Ronaldo, aunque él rehúya el trono. Los números hablan por él: máximo goleador histórico de Noruega, suma 60 tantos en 53 partidos con la absoluta, el último de ellos en la victoria ante Costa de Marfil. Para alcanzar esa cifra, Messi y Ronaldo necesitaron más del doble de encuentros. Con semejante voracidad, Noruega sabe que mientras Haaland esté en el césped, el sueño no es una quimera.

Inglaterra y Kane: goles, historia y una oportunidad dorada

Inglaterra llega a este tramo final con su identidad de siempre y un objetivo que se le resiste desde 1966. The Three Lions se medirán a Noruega el sábado, con la semifinal en juego y la perspectiva de enfrentarse después al ganador del Argentina–Suiza.

Su recorrido en el Grupo L fue eficaz: 4-2 a Croacia, un 0-0 áspero ante Ghana y un 2-0 controlado frente a Panamá. En las eliminatorias, la selección inglesa tuvo que apretar los dientes: 2-1 a la República Democrática del Congo y 3-2 a México en un duelo de ida y vuelta. Está a tres victorias de levantar el trofeo.

El estandarte es Harry Kane, capitán, delantero centro y máximo goleador histórico de Inglaterra. Lleva seis goles en este Mundial, cuarto en la tabla por detrás de Mbappé, Messi y Haaland. Ya sabe lo que es terminar como máximo artillero de un Mundial: lo hizo en 2018, cuando se llevó la Bota de Oro. Su momento de forma es descomunal: 73 goles en la temporada 2025-26, solo superado por el registro que firmó Messi en 2011-12. Con un delantero así, Inglaterra no solo compite; amenaza.

Argentina y Messi: el último guardián de otro continente

En un cuadro final copado por europeos, Argentina se ha quedado sola como representante de Sudamérica. No llega como invitada exótica, sino como selección número uno del ranking mundial y con Lionel Messi ejerciendo de capitán y faro absoluto. El sábado 11 de julio, en el Arrowhead Stadium de Kansas, se mide a Suiza por un puesto en semifinales.

La Albiceleste ha transitado el torneo con paso firme. En el Grupo J barrió a Argelia (3-0), Austria (2-0) y Jordania (3-1). En las eliminatorias, dos duelos más apretados, pero mismo desenlace: 3-2 a Cabo Verde y 3-2 a Egipto. Ningún rival ha logrado frenar la pegada argentina.

Messi, como casi siempre, juega en otra dimensión. Máximo goleador histórico de su país, primer futbolista en ganar dos veces el Balón de Oro del Mundial al mejor jugador del torneo, y aún ampliando su leyenda en esta edición. Ya ha batido el récord de goles en la historia de la Copa del Mundo, con 21 tantos, y se ha convertido en el primer jugador que marca en ocho partidos consecutivos del torneo. Cada vez que entra en contacto con el balón, el Mundial parece girar a su alrededor. Argentina no solo busca otro título; protege el último gran baile del futbolista que ha redefinido una era.

Suiza y Xhaka: la rebelión silenciosa

Suiza sabe perfectamente el tamaño de la montaña que tiene delante. Enfrentarse a Argentina, líder del ranking y defensora de un mito como Messi, es el reto más grande que ha tenido en décadas. Pero Nati llega a este cruce de cuartos con argumentos propios y el recuerdo cercano de varias sorpresas en este mismo Mundial.

En el Grupo B arrancó con un 1-1 ante Catar y se soltó con dos victorias convincentes: 4-1 a Bosnia y Herzegovina y 2-1 a Canadá. En el cuadro final, Suiza eliminó a Argelia (2-0) y sobrevivió a un partido de máxima tensión ante Colombia, resuelto sin goles y con un 4-3 en la tanda de penaltis.

El liderazgo corre a cargo de Granit Xhaka. Capitán, mediocentro defensivo y motor emocional de la selección, ha guiado al equipo hasta sus primeros cuartos de final mundialistas desde 1954. No es un goleador, pero su influencia se mide en otra escala: rompe líneas, organiza, manda y habilita a sus compañeros en zonas de peligro. La plantilla ha reconocido la ilusión de medirse a Messi, pero el discurso es claro: no han llegado hasta aquí para pedir camisetas, sino para intentar derribar al gigante.

El Mundial 2026 entra en su tramo decisivo con Mbappé, Messi, Haaland y Kane compartiendo escenario con proyectos colectivos tan distintos como Francia, Argentina, España o Noruega. Europa domina el mapa, pero la última palabra todavía no se ha escrito. ¿Será el año del triplete francés, del adiós perfecto de Messi o de la irrupción definitiva de una nueva potencia? El balón, por fin, tiene la respuesta.