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David Moyes y el reto del Everton: un equipo corto ante el United

La ventana de fichajes se cerró como una pesadilla para Everton y dejó a David Moyes con lo que más teme cualquier entrenador de la Premier League: una plantilla corta, expuesta y obligada a improvisar desde septiembre.

En los últimos días del mercado se marcharon Beto, Adam Aznou, Nathan Patterson, Iliman Ndiaye y Tim Iroegbunam. Demasiado golpe para un equipo que ya caminaba sobre el alambre. Llegaron Jack Grealish, cedido de nuevo al club, y Ainsley Maitland-Niles desde Lyon, pero el fracaso en el intento de firmar a Folarin Balogun terminó de teñir de gris el final del verano en Goodison Park.

El resultado es contundente sobre el papel: Everton solo ha inscrito a 19 futbolistas senior en su lista de 25 para la Premier League. El resto del hueco lo tendrán que llenar los jóvenes. Harrison Armstrong, Tyrique George y Tyler Dibling figuran en la relación sub-21, listos para ser llamados cuando la fatiga y las lesiones empiecen a pasar factura.

Moyes, sin excusas: “Sé lo que se necesita”

En la previa del duelo ante Manchester United, Moyes no maquilló la situación. La describió con la frialdad de alguien que conoce el oficio desde hace décadas, pero también con el punto desafiante de quien no piensa refugiarse en coartadas.

“Sé lo que necesitaba y sé lo que es construir una plantilla para la Premier League”, subrayó. “Sé los números que necesitas. He estado aquí el tiempo suficiente como para saberlo, pero algunas cosas se pusieron en nuestra contra y otras podrían haber salido mejor. En última instancia, no queríamos perder a muchos de los jugadores, pero por diferentes razones eso tuvo que pasar”.

La planificación se torció. Y ahora no queda otra que apretar los dientes.

“Todos van a tener que arrimar el hombro porque ahora tenemos una plantilla realmente pequeña”, avisó el técnico. La frase retrata el escenario: cada lesión, cada sanción, cada mala racha individual pesará el doble.

Oportunidad para los olvidados

De ese problema nace la única buena noticia: el hueco para quienes hasta ahora miraban los partidos desde el banquillo o la grada.

“Esto da oportunidades a algunas personas que no las han tenido”, continuó Moyes. “Y a veces, en el fútbol, necesitas que te den esa oportunidad para poder mostrar lo que puedes hacer”.

Es la puerta que se abre para los jugadores de fondo de armario, los que apenas sumaban minutos o ni siquiera aparecían en las convocatorias. Con un calendario apretado y tan solo 19 fichas senior, el margen de rotación es mínimo. Cualquiera que responda puede cambiar su estatus de forma definitiva.

“Veamos si algunos de ellos pueden hacerlo”, retó el escocés. “No tengo preocupaciones. Estoy seguro de que estarán totalmente metidos”.

El mensaje es claro: no hay lamentos, hay responsabilidad compartida. Everton llega corto al tramo inicial de la temporada, pero Moyes ha decidido convertir la escasez en una prueba de carácter. La respuesta de esos “olvidados” empezará a medirse ya, en el escaparate más exigente posible: frente a Manchester United.