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José Mourinho inicia su segundo mandato en el Real Madrid con victoria dramática

El segundo mandato de José Mourinho en el banquillo del Real Madrid arrancó con el tipo de final que siempre le persigue: dramático, agónico y victorioso. Un gol de Carlos Espí en el minuto 90 dio a los blancos un 2-1 en el campo del Espanyol y evitó que el regreso del portugués 13 años después empezara con un tropiezo en LaLiga.

Un regreso cargado de tensión

Durante muchos minutos, el estreno liguero amenazó con convertirse en una noche incómoda para Mourinho. El Madrid mandó pronto, pero nunca terminó de cerrar el partido. Y el Espanyol, lejos de rendirse, se agarró al duelo hasta el último suspiro.

Jude Bellingham, titular por primera vez esta temporada tras su reciente participación con Inglaterra en el Mundial, abrió el marcador en el minuto 9. El inglés se adelantó a todos y cabeceó a la red una falta botada por Arda Güler, confirmando la apuesta de Mourinho por situarle muy cerca del área rival.

“Tenía dudas de si hacerle titular o sacarle desde el banquillo. No sé si hice bien, pero física y mentalmente es muy fuerte”, admitió el técnico. “Para mí esta es su posición, con conexión con los delanteros, puede marcar goles. Tiene que jugar cerca del gol. Jugando de ‘6’ u ‘8’ perdemos esa cercanía”.

El tanto de Bellingham parecía allanar el camino. No fue así. El Espanyol respondió con personalidad y encontró premio a la media hora, cuando Álex Calatrava culminó la reacción local con el 1-1, enfriando de golpe el buen inicio madridista.

Debutantes y un plan valiente

Mourinho no se guardó casi nada en su vuelta a LaLiga. Alineó de inicio a tres fichajes: Marc Cucurella, Denzel Dumfries y Bernardo Silva. No ocurría algo así en el Madrid en una primera jornada desde 2009, cuando debutaron de golpe Cristiano Ronaldo, Kaká y Karim Benzema.

En la segunda parte se sumó otro nombre propio: Yan Diomande. El extremo marfileño, fichaje más caro del verano blanco tras llegar desde RB Leipzig por 125 millones de euros, entró en el minuto 64 en lugar de Güler para agitar el tramo final.

El Madrid se hizo dueño del partido tras el descanso. Subió metros, apretó arriba y asumió riesgos. “En la segunda parte tuvimos buen control, presión, arriesgamos mucho, merecimos ganar”, resumió Mourinho. Pero el gol se resistía y el reloj corría en contra.

El instante de Carlos Espí

Hasta que apareció Carlos Espí. El delantero, de 21 años, uno de los nombres propios de la pasada temporada en LaLiga, había entrado al campo apenas diez minutos antes. El Madrid pagó este verano 25 millones de euros al Levante por él, convencido de que su olfato no era casualidad.

Cuando el partido se deslizaba hacia el tiempo añadido, Kylian Mbappé fue derribado en una acción dividida en la frontal. El balón quedó suelto. Espí no dudó. Se lanzó sobre la jugada y fusiló a Marko Dmitrovic para firmar el 2-1 y su primer gol con la camiseta blanca.

Un disparo seco, un grito contenido en el banquillo y un mensaje directo a la liga: el chico está listo. El tanto fue, además, su undécimo en LaLiga desde el 27 de febrero, más que cualquier otro jugador en ese tramo temporal.

“Está viviendo un sueño, pero no trabaja como alguien en la luna, trabaja mucho para el equipo”, elogió Mourinho. “El gol lo decide todo”.

Un triunfo con matices

El propio técnico quiso poner contexto al desenlace. “Creo que merecimos ganar. Pero el Espanyol no mereció perder”, afirmó en sala de prensa. Fue una frase que describió bien lo visto: un Madrid dominante en la segunda parte, sí, pero obligado a sufrir ante un rival que no se descompuso.

La noche dejó, además, la confirmación de la idea que Mourinho tiene para Bellingham. “Me gusta este Jude, en condición física top, trabaja 90 minutos de calidad”, subrayó. Su rol, pegado al área, será una de las señas de identidad del nuevo proyecto.

Con el primer examen superado, el Madrid mirará ahora al Bernabéu. El miércoles llega el estreno en casa ante la Real Sociedad. Mourinho ya tiene su primera victoria, su primer héroe inesperado y sus primeras decisiones tácticas marcadas. Falta saber si este arranque agónico fue solo un susto inicial o el aviso de una temporada en la que el Madrid vivirá al límite.