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Mike Dean se defiende tras polémica sobre arbitraje

Mike Dean ha salido al paso de sus propias y explosivas confesiones sobre los “juegos” que decía hacer mientras arbitraba partidos de la Premier League, justo cuando varios clubes de la élite han abierto investigaciones internas para revisar sus actuaciones.

El exárbitro, de 58 años, encendió la polémica esta semana durante su aparición en el podcast de Jamie Vardy, The Vardy Party Podcast. Allí contó, con tono distendido, que en sus años como colegiado antes del VAR se marcaba retos personales tan peculiares como ver cuánto tiempo podía estar sin pitar una falta.

La reacción fue inmediata. Aficionados indignados, clubes removiendo archivos de vídeo y un debate abierto sobre la seriedad del arbitraje inglés en la era pretecnológica.

Ante el incendio, Dean ha intentado apagarlo.

“Siempre apliqué las leyes del juego”

En un comunicado publicado en su cuenta de Instagram, el excolegiado quiso matizar sus palabras y reivindicar su profesionalidad:

“Durante mis 25 años como árbitro profesional, siempre apliqué las leyes del juego lo mejor que pude”, escribió. “Mi enfoque como árbitro fue siempre permitir que el juego fluyera y, siempre que fuera posible, prefería aplicar un umbral alto para el contacto, algo que a los jugadores les gustaba”.

Dean insistió en que, cuando veía una entrada que exigía intervención, actuaba: “Si veía una falta que requería que tomara la acción adecuada, la señalaba desde la posición correcta”.

Y remató con un mensaje directo sobre la integridad del colectivo: “En ningún momento fue mi intención cuestionar, criticar o socavar la integridad del arbitraje en este país. Siempre he respetado la profesión y la responsabilidad que conlleva ser árbitro”.

Los “juegos” de un árbitro de élite

Las declaraciones que han desatado la tormenta eran muy distintas en tono. En el podcast con Vardy, Dean habló abiertamente de varios “mini juegos” que, según él, se proponía durante los encuentros.

“Solíamos tener juegos, como una broma”, confesó. “Decíamos: ‘sacamos de centro ahora, a ver cuánto aguantamos sin pitar’”.

El exárbitro llegó a presumir de sus marcas: “Lo hice unas cuantas veces en la Premier League, antes del VAR, obviamente. Llegué a 20, 25 minutos sin pitar. Unas cuantas veces… dejar seguir, dejar seguir, dejar seguir”.

No fue el único reto que describió. Dean contó también que se proponía permanecer en el círculo central el mayor tiempo posible: “Solía hacer otra cosa en la Premier League. Me quedaba en el círculo central, a ver cuánto aguantaba ahí antes de tener que salir”.

Según su propio relato, llegó a estar unos 15 minutos sin abandonar esa zona en un partido: “Eso era solo yo, bromeando. Los chicos de la banda me decían ‘no puedes’. Llegué a unos 15 minutos una vez, en un partido”.

Clubes en alerta, escepticismo en Pro Ref

Las palabras no cayeron en saco roto. Varias entidades de la Premier League han pedido a sus equipos de analistas de vídeo que rastreen partidos de la era pre-VAR en busca de cualquier indicio que respalde –o desmienta– las historias de Dean.

En los despachos, el ruido ha sido notable. Según información de SunSport, en la cúpula arbitral de Pro Ref la reacción fue de profunda incredulidad. Allí se habla de “escepticismo” más que de pánico.

En el organismo que agrupa a los colegiados se considera que no hay nada sólido que sustente las afirmaciones del exárbitro, y hay quienes están convencidos de que Dean simplemente jugó para la audiencia del podcast, exagerando para ganar atención.

Críticas desde dentro del propio gremio

El giro mediático de Dean, ahora analista habitual en Soccer Saturday, tampoco ha gustado a algunos de sus antiguos compañeros. La sensación es que ha cruzado una línea delicada entre el recuerdo pintoresco y el descrédito al colectivo.

Mark Halsey, exárbitro de la Premier League y colaborador de SunSport, fue tajante. Calificó las fanfarronadas de Dean, referidas a la etapa pre-VAR, como “tonterías” y le acusó de estar en un “viaje de ego”.

Otro excolegiado de máximo nivel, Graham Scott, definió las afirmaciones de Dean como “clickbait desalentador”, un contenido diseñado para generar clics y polémica más que para aportar una visión honesta del oficio.

Mientras los clubes revisan imágenes y Pro Ref intenta contener el daño reputacional, la figura de Mike Dean queda atrapada entre dos mundos: el del árbitro que reivindica 25 años de profesionalidad y el del personaje mediático que, en busca de una buena anécdota, ha abierto una grieta incómoda en la confianza hacia el arbitraje inglés.