Mika Baur: Nuevo fichaje del Celtic para el centro del campo
El Celtic ha encontrado a su próximo organizador. El club campeón de Escocia cerró ayer el fichaje del internacional sub-21 alemán Mika Baur en una operación de 4,5 millones de libras, que podría elevarse hasta los 6,8 millones con variables.
El centrocampista de 22 años llega desde el recién ascendido Paderborn, después de ser una pieza clave en el ascenso a la Bundesliga. Firma por cuatro temporadas, con opción a un año adicional. Es un compromiso largo, pensado para que Baur no sea solo un refuerzo inmediato, sino un pilar del proyecto.
Consejos de Nicolas Kühn y una decisión rápida
Antes de decir sí a Glasgow, Baur hizo una llamada que terminó de inclinar la balanza. Al otro lado del teléfono, un viejo conocido de la afición del Celtic: Nicolas Kühn.
“Estoy en la misma agencia que Nicolas Kühn, así que lo llamé para hacerle un par de preguntas y fue muy positivo. Me dijo: si tienes la oportunidad, simplemente hazlo. No podía explicarlo porque, según él, tienes que sentirlo, pero me dijo que era increíble. Y después de la llamada con él, estaba seguro”, explicó el alemán a los medios del club.
Sin rodeos. Baur tenía claro que su siguiente paso debía llevarlo a un entorno donde se compita por títulos.
“Es absolutamente el movimiento correcto. Es un gran club y he escuchado cosas increíbles sobre la afición. El Celtic es el campeón. Quiero ganar algo y creo que estoy en el lugar adecuado para hacerlo”, afirmó.
Listo físicamente… y mentalmente
El mediocentro llega con ritmo y sin excusas. “He tenido una buena pretemporada con buenos partidos y entrenamientos duros, de todo. Así que estoy en buena forma y listo para empezar”, aseguró.
El Celtic ha acelerado su inscripción a tiempo para que pueda participar en las eliminatorias de la UEFA Champions League ante el campeón austríaco LASK. No es un simple detalle administrativo: son noches que marcan carreras.
Y Baur lo sabe.
El magnetismo de Celtic Park
El alemán ya había sentido, a distancia, lo que significa una noche europea en Glasgow. “Recuerdo una noche de Champions League contra Leipzig”, relató. “La vi por televisión, en el sofá de casa, y se podía sentir y ver las emociones en el estadio. Para eso estoy aquí”.
Es la imagen que lo persigue desde entonces: un estadio encendido, un ruido que atraviesa la pantalla, un ambiente que pocos lugares pueden replicar.
“Por eso todo el mundo juega al fútbol. Quieres jugar en grandes estadios, delante de una gran multitud. Es diferente, pero creo que estoy preparado para ello. Así que lo estoy esperando con muchas ganas”, añadió.
Un ‘playmaker’ con carácter
Baur también quiso presentarse directamente ante la hinchada. No se esconde detrás de etiquetas vacías: se define con claridad.
Se ve como un ‘playmaker’, un futbolista que quiere la pelota, que pide responsabilidad y marca el ritmo. “Me encanta tener el balón en los pies, estar siempre ahí y no tener miedo de pedirlo. Creo que soy un jugador muy confiado, un buen jugador técnico y siempre dejo mi corazón en el campo. Todos pueden esperar eso”, prometió.
Un creador de juego con personalidad, hambre de títulos y el aval de alguien que conoce bien el vestuario de Glasgow como Nicolas Kühn. Ahora, con las luces de la Champions League en el horizonte y Celtic Park listo para examinarlo, la verdadera pregunta es sencilla: ¿hasta dónde puede llegar Mika Baur vestido de verde y blanco?




