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Memphis Depay enfrenta críticas en Corinthians por videoclip

Memphis Depay vive días intensos en Brasil. El internacional neerlandés, que el martes aceptó una rebaja salarial “significativa” para seguir en Corinthians, se ha visto obligado a salir al paso de las críticas por su último lanzamiento musical, un videoclip en el que la sede del club aparece envuelta en llamas.

El tema, titulado Don't Panic, se publicó apenas 24 horas después de que el delantero de 32 años ayudara a Corinthians a meterse en los cuartos de final de la Copa Libertadores. El timing encendió las alarmas. La imagen también: en el video se ve a Depay observando el edificio administrativo del club, el Parque São Jorge, ardiendo.

Todo esto llega justo una semana después de que Corinthians decidiera no renovar su contrato, lo que abrió un conflicto que parecía encaminado a una ruptura. El giro llegó el martes, cuando el exjugador de Manchester United aceptó recortar de forma importante su salario para continuar en el club paulista. El acuerdo calmó el frente deportivo. No el mediático.

En la canción, Depay no menciona directamente a Corinthians, pero sí lanza dardos. Habla de “rivales” y canta: “Conozco a un vicepresidente que ahora es mi enemigo”. La frase, en pleno clima de tensión institucional, cayó como una bomba.

Corinthians vive un momento delicado: hinchas movilizados, protestas contra la dirigencia, quejas por la situación financiera y por la gestión del club. En medio de ese escenario, un video con la sede ardiendo tenía todos los ingredientes para incendiar aún más el ambiente.

Depay intentó anticiparse a la reacción. En sus redes sociales subrayó que el videoclip se grabó “hace meses” y pidió calma ante las manifestaciones previstas contra la directiva: “Espero una protesta pacífica donde la gente pueda expresar lo que piensa con tranquilidad. Sobre mi música, insisto en que es solo arte”, escribió.

El neerlandés también se desmarcó de cualquier lectura violenta de las imágenes. Sobre la escena del Parque São Jorge en llamas, remarcó que está “totalmente en contra de cualquier tipo de violencia de todo tipo”.

Entre la pelota y el micrófono, Depay vuelve a caminar sobre la delgada línea que separa al futbolista del artista. En un Corinthians convulso, cada verso, cada imagen y cada gesto se convierte en munición. Y el margen de error, para todos, se achica partido a partido.